El paquete recupera algunas de las medidas de marzo que habían decaído en verano, como la rebaja fiscal de la factura de la electricidad, que tendrá un IVA del 10%, desde el 21% actual, e incorpora un tope a la tarifa del gas regulada, para evitar un subidón cuando se prendan las calefacciones en otoño. El escudo completo desplegado en 2026 ascendería a 12.000 millones de euros. El decreto, que se ha aprobado tiene de duración un trimestre, mantiene las rebajas fiscales a los combustibles (descuentos en el impuesto especial de hidrocarburos para gasolina y diésel de manera generalizada) y las bonificaciones de hasta 20 céntimos a sectores profesionales como agricultores, armadores y transporte por carretera, llega el mismo día que se ha publicado el dato de inflación de septiembre, impulsado por el precio de los carburantes.
El Gobierno sigue con los descuentos en el surtidor, que serán decrecientes entre octubre y diciembre, pese a que Bruselas está en contra de apoyar con dinero público cualquier medida que sostenga la demanda de hidrocarburos. Cuerpo aseguró que el precio de las gasolinas en España era menor que en otros países europeos. “La receta ha funcionado”, remarcó. En una economía que todavía está fuertemente indexada a la inflación, el objetivo de que la cifra final del IPC se suavice es prioritario para contender la escalada de los precios. El Ejecutivo está satisfecho por cómo las medidas adoptadas hasta ahora han amortiguado el indicador
