BCE; las penalizaciones a la banca suman ya 40,000 M€

26 de abril de 2021

Casi 40.000 millones de euros: 37.800 millones. Es lo que la banca de la zona euro ha pagado al BCE por su exceso de liquidez desde que se estableció el tipo negativo en la facilidad de depósito, allá por junio de 2014, en el -0,1%.

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Una penalización,  que ha promovido que el sector bancario ponga a trabajar la lluvia de liquidez que le ha concedido en estos años, una inyección de dinero que se ha disparado de forma arrolladora con la crisis por la pandemia.
La decisión de poner en negativo la tasa de depósito supuso que la banca empezaba a pagar por aparcar su dinero en la hucha del BCE y fue parte de una serie de medidas con las que intentar estimular la economía y los precios en la zona euro y que se han multiplicado en el último año. Tras esa primera incursión en los tipos en negativo, llegaron los tipos de referencia al cero en marzo de 2016, y también entonces la rebaja al -0,4% en la facilidad de depósito.
 En septiembre de 2019, ya en la recta final de su mandato, Mario Draghi anunció un recorte de esa tasa al -0,5%, el nivel al que sigue desde entonces, en paralelo a una medida –denominada tiering– con la que eximir de penalización a parte del exceso de liquidez de los bancos.

El resultado de todo ello es el pago al BCE por parte de la banca de 37.800 millones de euros a lo largo de casi siete años. Una cifra mínima si se compara con los más de cuatro billones de euros de exceso de liquidez que presentan las entidades de la zona euro tras las ingentes inyecciones de financiación bonificada lanzada por el BCE a raíz de la crisis. La tasa no ha disuadido a los bancos de amasar liquidez, con un exceso de cuatro billones
Fuentes del BCE explican que esa cifra se desglosa en alrededor de 26.000 millones en penalización por la liquidez en las cuentas de las entidades en sus respectivos bancos centrales y otros 11.000 millones en los cargos en la facilidad de depósito. Y añaden que se trata de un mero dato contable que hay que poner en el contexto de las medidas extraordinarias tomadas por la institución.
De hecho, el BCE insiste en defender que los tipos negativos tienen un efecto beneficioso y, si por un lado han dañado el margen de negocio de la banca, por otro han asegurado un mínimo coste de financiación para la economía y el respaldo necesario para su recuperación, clave para el negocio bancario.

Según recuerdan en el BCE, los bancos pueden liberarse en parte de esa penalización con la concesión de crédito a través de las líneas de financiación TLTRO, bonificadas al 1%.  Pero si bien la tasa negativa de depósito no supone un gran lastre en términos absolutos por su cuantía, sí lo es en términos de negocio por lo que implica de abaratamiento del crédito, especialmente por su efecto en el euríbor.
Este índice, al plazo de un año, es al que la banca española tiene referenciada la inmensa mayoría de su cartera hipotecaria y su caída en picado en los últimos años ha minado la rentabilidad del negocio financiero más básico y empujado al sector a potenciar su oferta de hipotecas a tipo fijo, con las que apurar un poco más de margen a un tipo más alto.
Así, en junio de 2014 –cuando el BCE estrenó los tipos negativos– el euríbor hipotecario estaba en el 0,513% pero se situó por primera vez bajo cero en febrero de 2016, un mes antes de que los tipos de referencia quedaran a cero. En la actualidad, y sin perspectiva alguna de alza de tipos, el euríbor a 12 meses cotiza en el -0,476%, casi al nivel de la tasa de depósito.

Facilidad de depósito. El exceso de liquidez que la banca española aparca en la facilidad de depósito del BCE se sitúa en los 2.629 millones de euros, según el dato de marzo publicado por el Banco de España. La cifra supone retroceder a los niveles del pasado mayo, aunque es superior a los mínimos registrados en diciembre y enero. Y en todo caso, supone una mínima parte del total de liquidez aparcada por la banca de la zona euro en el BCE, que supera los 700.000 millones de euros.
Cuentas corrientes. Aun así, el exceso de liquidez de los bancos no solo se mide por el dinero que guardan en la facilidad de depósito del BCE sino también por el que atesoran en la cuenta corriente con su banco central nacional.
Peticiones. Las solicitudes de liquidez de la banca española al BCE continúan siendo muy elevadas. Las entidades han apurado al máximo la solicitud de las líneas de financiación TLTRO. En marzo, sus peticiones de fondos al BCE ascendieron a 268.740 millones de euros, frente a los 142.966 millones del mismo mes del año anterior, al inicio de la pandemia.

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