ENTRE PROTESTAS SINDICALES Y OFICIALES

El ERE protagoniza la Junta de. CaixaBank

14 de mayo de 2021

El presidente de CaixaBank, Goirigolzarri, ha asegurado que es consciente de que las negociaciones que se están desarrollando en el marco del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para más de 7.800 personas genera incertidumbre en toda la plantilla, por lo que cree que este momento delicado debe acotarse en el tiempo. 

Compartir en:

Así lo ha manifestado durante la Junta General Ordinaria de Accionistas, a pesar de que los sindicatos han criticado en numerosas ocasiones la celeridad con la que la dirección de la entidad estaría queriendo acometer este proceso.  El banquero ha afirmado que una fusión como la que se está llevando a cabo con Bankia requiere un redimensionamiento de sus plantillas en el corto plazo para preservar el máximo número de puestos de trabajo de forma sostenible en el futuro. La entidad se encuentra actualmente en proceso de diálogo con la representación de los trabajadores. "Tenemos el objetivo claro de llegar a acuerdos y estoy convencido de que los vamos a alcanzar", ha aseverado. 

Para apoyar aún más esta decisión, Goirigolzarri ha relatado los desafíos a los que se viene enfrentando el sector financiero durante los últimos años y que no han hecho más que acentuarse tras el estallido de la crisis derivada del coronavirus. El gran reto tiene que ver con el entorno de tipos de interés negativos, al que ya se venía enfrentado desde hace más de cinco años, pero que la reacción de la política monetaria ante la situación generada por la pandemia los ha empujado a niveles nunca vistos. "Es evidente que esta situación va a prolongarse por un período largo de tiempo", ha dicho. El mercado está descontando que no se verá el Euribor a 12 meses en terreno positivo hasta octubre de 2024, considerándose ya esta situación de estructural para el negocio, en lugar de coyuntural como se esperaba. 

Como ha explicado, esta nueva realidad está obligando a repensar el modelo tradicional de la banca debido a que determinadas actividades dejan de ser rentables y es necesario incrementar las fuentes de ingresos con otras actividades. También se ha referido a la revolución tecnológica, que afecta en primer lugar a sus infraestructuras, exigiendo una profunda reconfiguración de su 'core' bancario y una migración desde almacenes de datos tradicionales a la nube. Adicionalmente, ha hecho alusión a la enorme competencia, tanto en el mundo de la financiación como en el de la banca retail.
El presidente de CaixaBank ha explicado que los nuevos competidores buscan normalmente nichos de mercado en los que se eviten exigencias de regulación o éstas son muy ligeras, lo que les permite tener ventajas frente a los tradicionales. "Siempre he creído en la competencia, porque creo que es buena para los clientes y también para los bancos, porque nos obliga a muscularnos", ha admitido, si bien ha reprochado que no existan unos niveles iguales de regulación, que actualmente genera arbitrajes y que, como se vio en la crisis anterior, teme que puedan desestabilizar al sistema. 

Por su parte, el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, se  HA comprometido a trabajar «activamente» para llegar a un acuerdo «razonable» que asegure la competitividad futura de la entidad. «Un acuerdo que facilite también la recolocación de las personas que salgan de la entidad dándoles la formación adecuada para que puedan encontrar nuevas ocupaciones», subraya. Junto al acuerdo laboral, la prioridad es que la integración operativa se realice de manera eficaz para homogeneizar procesos y productos y acelerar el desarrollo del modelo comercial.
«El potencial es elevado y nuestra intención es usar toda la experiencia previa en integraciones para que esta sea también un éxito, si el tamaño y la escala nos dan mejor posición para la sostenibilidad del negocio, la solidez financiera con la que iniciamos esta etapa nos permitirá seguir ayudando y financiando a la sociedad», insiste Gortázar.

Finalmente, hay que mencionar a los sindicatos que han acudido a la junta general de accionistas para protestar por un ajuste «salvaje, injusto, destructor, vergonzoso e inmoral», y para dejar claro qie que «jamás» firmarán despidos forzosos ni medidas traumáticas para la plantilla: «La voluntariedad es una premisa indispensable» para empezar a negociar».
Reclaman «salidas dignas» pero también «condiciones dignas» y homologadas para los que se queden, «a misma función, mismo salario». Y convocan actos de protesta el 20 de mayo ante las direcciones territoriales de CaixaBank.
 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda
Otros artículos de Redacción y Agencias