Previsiones al alza

10 de junio de 2021

Por otra parte, el BCE sí ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento e inflación para este año y el siguiente. Para este año prevé un crecimiento del PIB en la zona euro del 4,6%, frente al 4% estimado en marzo, y del 4,7% en 2022, también al alza desde el 4,1% de marzo, dejando sin cambios la previsión para 2023, en el 2,1%. Christine Lagarde ha señalado que se prevé un fuerte rebote de la economía en el segundo semestre y una mayor subida de precios, que se moderaría el año próximo. 

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Su estimación de IPC ha subido del 1,5% para este año estimado en marzo al 1,9%. En 2022, el BCE espera una inflación del 1,5%, desde el 1,2% anterior, y del 1,4% en 2023, sin cambios frente a la anterior estimación. También ha elevado ligeramente su previsión para la inflación subyacente, en la que aprecian una ligera subida, al 1,1% este año y el 1,3% en 2022. "Aunque estamos lejos de nuestro objetivo", ha reconocido Lagarde.

"Somos más optimistas en las perspectivas económicas que hace tres meses", ha explicado la presidenta del BCE. Ha destacado que la vacunación se ha acelerado y que se han ido levantando las medidas de restricción a la actividad, aunque aún persisten incertidumbres, como la evolución de la pandemia y de las nuevas variantes del coronavirus o la velocidad a la que se recuperará el sector servicios, con especial atención a la campaña veraniega del turismo.  El BCE ha aplazado por tanto a septiembre cualquier decisión sobre un posible cambio en el ritmo de compras del programa antipandemia (PEPP, por sus siglas en inglés), su herramienta estrella con la que combatir la crisis. Lagarde ha asegurado a propósito de un repliegue de estímulos que "es demasiado pronto, prematuro e innecesario", ha zanjado. Ha añadido que las condiciones de financiación se mantienen estables en la zona euro aunque se habrían tensionado ligeramente en el crédito a empresas, no así en la financiación a hogares.


a reunión del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) del mes de junio se esperaba con máxima atención por gran parte del mercado para ver si el organismo presidido por Christine Lagarde era capaz de mover ficha en el temido 'tapering' o si mantendría el timón hasta septiembre. La decisión de política monetaria del instituto emisor ha confirmado lo esperado ampliamente por el consenso de analistas: mantiene el pie en el acelerador de sus compras pandémicas tres meses más.

Así, "el Consejo de Gobierno espera que las compras en el marco del programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP) durante el próximo trimestre continúen a un ritmo significativamente más elevado que en los primeros meses de este año, sobre la base de una evaluación conjunta de las condiciones de financiación y de las perspectivas de inflación", ha dicho el banco central en su comunicado. Por lo tanto, "seguirá efectuando compras netas de activos en el marco del (PEPP) con una dotación total de 1,85 billones de euros al menos hasta el final de marzo de 2022 y, en todo caso, hasta que considere que la fase de crisis del coronavirus ha terminado".
 

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