Crecientes tensiones inflacionistas a nivel global

17 de junio de 2021

Las presiones inflacionistas actuales se han reflejado en el último dato sobre la evolución de los precios de producción en China. En concreto, en mayo repuntaron un 9,0 % respecto al mismo periodo de 2020 tras avanzar un 6,8% interanual el mes anterior, superando en 0,5 pp la estimación del consenso del mercado de un 8,5% interanual. 

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Una tasa que representa su mayor crecimiento desde 2008.
Este significativo incremento estuvo explicado principalmente por factores asociados al aumento del precio de las materias primas básicas, especialmente del petróleo, los metales y los productos químicos, y de los costes del transporte de mercancías. Todo ello en un contexto en el que el Gobierno de China, en un intento de frenar el repunte del coste de algunos inputs de producción, analiza introducir controles de precios en el caso del carbón e incrementar la oferta de otros como el hierro. En este sentido, podría ampliar las cuotas que se han establecido para avanzar en el cumplimiento de los objetivos de descarbonización.

Esta evolución al alza de los precios de producción, unida a la apreciación del yuan, podría trasladarse a los precios de las exportaciones chinas, lo que elevaría las presiones inflacionistas a nivel global en un entorno de progresiva recuperación económica y del comercio mundial.
En contraste, el IPC de China creció en mayo a un menor ritmo de lo proyectado
por el consenso, avanzando la inflación 0,4 pp hasta un 1,3% anual (vs. 0,9% en abril y 1,6% estimado), destacando la revalorización de los productos no alimentarios. Su evolución se vio moderada nuevamente por la mayor estabilidad del coste de los alimentos (0,3% anual), especialmente debido a la caída de los precios de la carne de cerdo (-24% interanual). En este sentido, en un contexto en el que esta industria continúa recuperándose del brote de fiebre africana porcina que lastró la producción del país entre 2018 y 2019, el Gobierno se ha comprometido a aumentar la oferta de productos alimenticios clave para apoyar la estabilización de los precios e incrementar las reservas nacionales de carne de cerdo.
Excluyendo la energía y los alimentos frescos de la cesta del IPC ante su comportamiento más volátil, la inflación subyacente se situó en niveles más moderados de un 0,9% anual (vs. 0,7% anual en abril). Una tendencia que refleja la recuperación retrasada de la demanda interna china en línea con la evolución de las ventas minoristas, que en abril moderaron  significativamente su avance a un 17,7% interanual frente a un 34,2% el mes anterior. Todo ello en un contexto en el que la demanda privada continúa condicionada por algunos brotes localizados del virus, como el registrado recientemente en la provincia de Guangdong.
Ante esta evolución, el diferencial entre las tasas de crecimiento anual del IPC y de los precios industriales de China registraron en mayo su mayor nivel desde 1993 en un entorno de elevada competitividad de las pequeñas empresas impulsado, entre otros factores, por el importante desarrollo del comercio electrónico y la moderada demanda interna. Así, la inflación de los productores no se ha trasladado por el momento a los consumidores chinos.

 

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