MOROSIDAD: La banca española sumará un deterioro adicional 

30 de junio de 2021

La previsible elevada subida de la morosidad en la banca como consecuencia de la crisis económica en la que aún estamos inmersos a consecuencia de la pandemia del Covid se va atenuando. 

Compartir en:

Aunque todos los expertos y supervisores aseguran que la morosidad, ahora situada en el 4,5%, se incrementará tras suprimirse las medidas paliativas de la economía llevadas a cabo por el Gobierno, todo indica que la subida no será tal alta como la estimada al inicio de la pandemia.

Analistas Financieros Internacionales (Afi) calcula que el punto álgido de los créditos impagados llegará en el segundo semestre de 2022, con una tasa de morosidad del 8,1% como punto álgido, con un 10,2% en el segmento de empresas, excluida la construcción; del 7,7% en el de la construcción, del 4,7% en la vivienda y del 14,5% en consumo. El segmento más dañado por la morosidad será, de esta forma, el consumo, un segmento tradicionalmente más vulnerable, mientras que el menos impactado, el crédito a la vivienda, registrará una subida tras la finalización de los ERTE. En todo caso, el mayor impacto en términos absolutos se produce en el segmento de empresas.

Afi llama la atención, no obstante, sobre la reducción de la morosidad que se ha producido desde el inicio de la pandemia hasta ahora, y a pesar de la subida del coste del riesgo, que ha pasado del 0,12% en junio de 2018, al 0,44% en junio de 2020, con ahora una tendencia a la baja. En marzo la media de este coste en la banca española era del 0,31%. La firma explica que la reducción de la tasa de mora se produce, además, coincidiendo con un desplome de casi un 11% en el PIB, lo que supone un recorte de la tasa de mora incluso más intensa que en otros países con menor caída de PIB, “y sin duda constituye una paradoja que rompe con todos los modelos estadísticos que relacionan ambas variables”, explica el informe.

Pese a ello, la banca ha subido sus provisiones tras las recomendaciones de los supervisores. Aunque Afi, cree que harán falta aún más provisiones por Covid. “Estimamos que el punto álgido del crédito dudoso se alcanzará en el segundo semestre de 2022, con una recuperación leve en 2023 y más fuerte en 2024. En particular, se espera que en 2024 la mora se sitúe cerca pero ligeramente por encima de los niveles pre-Covid”, dice Afi.
Dada esta senda de deterioros atribuibles a la pandemia (40.000 millones entre 2021 y 2022) y suponiendo una tasa de cobertura del 60%, se traduciría en la necesidad de provisionar en tres años (incluyendo 2020) unos 24.000 millones de euros, de los que quedarían pendientes, según las mismas fuentes, el reconocimiento de algo más de 12.000 millones de deterioros de crédito en la cuenta de resultados de 2021 y 2022.
 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda
Otros artículos de Redacción y Agencias