Santander se queda la cuenta de la CNMV

09 de julio de 2021

Santander se ha hecho por primera vez con la gestión de las cuentas de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que se suman a las logradas recientemente del otro supervisor, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). 

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Han tenido que pasar tres décadas para que BBVA perdiera su condición de entidad de referencia para el organismo que controla los mercados, un título que ostentaba desde que la institución nació en 1988. La prestación de los servicios los ha realizado en todas sus acepciones históricas. La relación se inició con Caja Postal, continuó con Argentaria y prosiguió con BBVA hasta 2020. Hasta ahora, la entidad no había tenido que pujar por estas cuentas, sino que se las ha venido adjudicando simplemente con una autorización de la Dirección General del Tesoro y Política Financiera. Para los próximos dos años, la CNMV decidió abrir una licitación pública y a la misma han concurrido tres entidades. Así, ha concursado BBVA, que ha intentado de nuevo hacerse con este contrato, así como Bankinter y Banco Santander. Este último ha sido finalmente el ganador, después de que la mesa de contratación determinara que su oferta era la mejor.

La candidatura de BBVA quedó como segunda favorita, en virtud de la cual se aplicaría el tipo ofrecido desde los cero euros, es decir, en todos los casos sin importar el volumen de los saldos. La de Bankinter se consideró en un principio temeraria por ser "anormalmente baja" y la CNMV le pidió una aclaración. En realidad, se trataba de una errata en la documentación enviada. Según la información remitida inicialmente, parecía que Bankinter no aplicaría ningún tipo de interés a las cuentas hasta que los saldos superasen los 4 billones de euros. 
No obstante, su oferta debía recoger que el tipo lo fijaría a partir de los 4 millones de euros, igual que la de Banco Santander. De todos modos, fue rechazada en la primera criba por este error tipográfico. Bankinter se presentó porque consideraba que cuenta con la estructura digital para realizar los trámites y operaciones necesaria para atender esta licitación, puesto que más del 97% de sus transacciones se puede realizar online, así como por su experiencia en firmar acuerdos en condiciones especiales con empresas.
Los saldos entre 0 y 4 millones de euros quedarán exentos de aplicación del tipo de interés anual establecido por Santander, que es del 0,02% más Euríbor.

En cualquier caso, la CNMV se ha quedado con Banco Santander. El periodo inicial de relación entre ambos será de dos años, aunque existe la posibilidad de prorrogarla anualmente transcurrido el primer plazo y por un máximo de cinco años. El coste estimado del contrato con la entidad con sede en Boadilla del Monte asciende a 108.072,00 euros por dos anualidades o 54.036 euros al año (sin IVA). Los saldos medios entre cero y 4 millones de euros quedarán exentos de aplicación del tipo de interés anual establecido por el banco, que es del 0,02% más Euríbor. El organismo supervisor contaba con un presupuesto de 221.900 euros (sin IVA), que ascendía a 554.750 euros teniendo en cuenta el valor total de la licitación.

Para hacerse con este contrato, que en 2020 implicó la gestión de unas cuentas con un saldo de 15,85 millones de euros, se debía cumplir una serie de requisitos. El banco adjudicatorio, que tiene que asignar a dos gestores de confianza para estos trabajos, debe tener una sucursal a menos de cuatro kilómetros de distancia de las distintas oficinas de la CNMV, situadas en el número 4 de la calle Edison en Madrid, en el 19 del Passeig de Grácia en Barcelona y en la calle Heros, 3, en Bilbao. En ellas se tramitarán las operaciones bancarias que requieran presencia física, como la entrega y recogida de documentación o de euros y divisas, entre otros. 
En total, son seis cuentas bancarias las que abrirá la CNMV en Banco Santander. La primera será una cuenta corriente para la recaudación de tasas, mientras que la segunda será la principal en la que se recibirán los fondos de traspasos de la cuenta de tasas y se empleará para el abono de las nóminas de la plantilla o el pago de los impuestos o proveedores. Esta cuenta se empleará también para recibir o realizar traspasos de fondos derivados de la inversión de excedentes de tesorería. Además, se abrirán tres cuentas corrientes auxiliares, que se usarán para el pago de importes poco significativos, compra de divisa o retirada de efectivo. La última será una cuenta de valores, la cual recogerá la posición de la CNMV en este ámbito y sobre los que la entidad adjudicataria realizará los servicios de custodia y administración.

El organismo también impuso otras condiciones. El banco presidido por Ana Botín, que ha sido el elegido, tendrá que liberar de cualquier gasto y comisión a la CNMV. Asimismo, tendrá que emitir, sin ningún tipo de coste, tarjetas de crédito de empresa para la realización de compras por Internet con seguro de cobertura total en caso de uso fraudulento. En la actualidad hay una tarjeta corporativa operativa. Igualmente, dará la formación necesaria para el correcto uso del servicio de banca por internet a los empleados de la CNMV y prestará un servicio de entrega de efectivo y divisa en las oficinas del organismo. Todo ello gratuitamente. 

 

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