BCE: el traslado a los salarios de la inflación, puede ser un error

17 de febrero de 2022

El BCE ha insistido en reiteradas ocasiones en el riesgo que puede suponer el traslado del alza del IPC a los salarios en la zona euro, con efectos de segunda ronza que puedan hacer la inflación más estructural. Pero no ve tensiones inflacionistas en la subida de las pensiones públicas y de los salarios de los funcionarios de la zona euro, que tendrían un impacto limitado, según reconoce en su boletín económico publicado.

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De acuerdo con las previsiones anunciadas en diciembre, “no se espera que el alza en los salarios y pensiones públicas tenga efectos significativos de segunda ronda”, asegura el BCE. Explica que, a nivel agregado en la zona euro, el incremento salarial que se espera en los salarios públicos será inferior de forma considerable al de los salarios privados. Y añade en todo caso que los análisis recientes sobre alzas salariales en el sector privado apuntan a que los efectos de segunda ronda por la indexación de nóminas a la inflación son “relativamente limitados en la zona euro”. El BCE insiste en que la inflación está dirigida especialmente por el incremento en los precios de la energía.
“La indexación a la inflación de los salarios públicos es relativamente limitada y se aplica sobre un quinto de esa masa salarial de funcionarios en la zona euro", según explica el BCE. En concreto, se establece en solo cinco países: en Bélgica y Luxemburgo se revisan los sueldos de los empleados públicos tal cual con el IPC y en Chipre, Malta e Italia existe también esa indexación pero con ciertas restricciones, no de forma automática.
Apunta que la inflación se toma en cuenta en las revisiones salariales en otros tantos países mientras que los sueldos de los funcionarios están actualmente congelados en Grecia y Francia. En España, los sueldos de los funcionarios subirán este año el 2%, según recogen los Presupuestos, un alza que los sindicatos consideran insuficiente.

En cuanto a las pensiones públicas, el BCE explica que se actualizan de forma automática con el IPC en casi todos los países de la zona euro. La indexación se aplica en España, Italia, Bélgica, Grecia, Luxemburgo y Eslovaquia, que representan el 37% del gasto total en pensiones de la zona euro en 2021. En el resto de países del euro la indexación al IPC es parcial o con ciertas limitaciones y solo en Irlanda no existe revisión de las pensiones públicas según la inflación. Su aumento se decide en función de la ley de presupuestos de cada año.
Si bien a nivel agregado, el BCE no advierte riesgos inflacionistas a cuenta de pensiones y salarios públicos, a nivel de cada país sí apunta que “debería prestarse atención a los efectos fiscales en el medio plazo y a los objetivos de equilibrio y sostenibilidad, en especial en los países con una elevada deuda y costes al alza por el envejecimiento de la población".

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