El Grupo CECA aportó 2.619 M€ en impuestos durante 2020

23 de noviembre de 2021

La contribución fiscal total del sector CECA ascendió en 2020 a 5.013 millones de euros, la mayor cifra registrada de los últimos cinco años En un año marcado por la crisis sanitaria, con un brusco deterioro de la actividad económica, una elevada volatilidad en los mercados y unos tipos de interés en mínimos históricos, la contribución fiscal de las entidades adheridas a CECA ascendió a 5.013 millones de euros en 2020.

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Así lo señala un estudio tributario realizado por KPMG Abogados que tiene en cuenta la suma de los impuestos soportados y los impuestos recaudados. Se trata de la mayor cifra registrada a lo largo de los cinco años consecutivos en los que se ha realizado este informe.
Un año más, las entidades asociadas a CECA: CaixaBank, Kutxabank y Cajasur Banco, Abanca, Unicaja Banco, Ibercaja Banco, Caixa Ontinyent, Colonya Pollença y Cecabank han hecho públicos los datos referentes a su contribución en materia tributaria. Con relación a los impuestos soportados, es decir, aquellos que suponen un coste para las entidades y que afectan directamente a su cuenta de resultados, han ascendido en el periodo a 2.619 millones de euros, frente a los 2.610 millones de euros del ejercicio
anterior, la cifra más alta de los últimos cinco años.
Respecto a los impuestos recaudados, que son los tributos retenidos o repercutidos a terceros en el desarrollo de la actividad de las empresas, ascendieron a 2.394 millones

Una de las partidas más relevantes de los impuestos soportados son los tributos específicos del sector financiero En cuanto a los impuestos soportados, la Seguridad Social a cargo de la entidad sigue siendo el concepto más significativo. Esta cifra ascendió a 990 millones de euros, en línea con la registrada en 2019. Por otra parte, los pagos netos al impuesto sobre beneficios ascendieron a 347 millones de euros, frente a los 284 millones de euros del ejercicio anterior.
Cabe destacar por otro lado que el IVA soportado no recuperable y el IDEC (Impuesto sobre los Depósitos de las Entidades de Crédito) continúan suponiendo, al igual que en 2019, un importante coste tributario para las entidades del sector CECA, ascendiendo a 638 y 161 millones de euros respectivamente. Estos tributos, junto el IAJD (Impuesto de Actos Jurídicos Documentados) de las hipotecas que fue en 2020 de 163 millones de euros, constituyen los impuestos específicos al sector financiero y suman aprox. 1.000 millones de euros. Se trata, un año más, de una de las partidas más significativas de los impuestos soportados.
De esta forma, en 2020, el tipo impositivo total de las entidades adheridas a CECA ascendió al 53%. Esta ratio supera en 10 puntos porcentuales al obtenido en 2019 y también se sitúa por encima de los tipos obtenidos en los ejercicios 2018, 2017 y 2016. No obstante, si se tuvieran en cuenta las aportaciones que realizan las entidades del sector CECA al Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito (FGD), 676 millones de euros, al Fondo Único de Resolución (FUR), 252 millones de euros, y los 11 millones de euros aportados al Mecanismo Único de Supervisión (MUS), el tipo total de 2020 ascendería al 61%.
Casi la mitad de los impuestos recaudados son del empleo
En relación con los tributos recaudados, la mayor cuantía vuelve a estar un año más relacionada con el empleo. Así, las retenciones a cuenta del IRPF suponen el 48% de estos impuestos, sumando 1.151 millones de euros frente a los 1.188 millones de euros
recaudados el año anterior. En segundo lugar, se encuentran las retenciones sobre rentas de instrumentos financieros, de seguros y de pensiones, que ascendieron a 630 millones de euros. En cuanto a los tributos sobre ventas y servicios recaudados se situaron en 371 millones de euros, por encima de los 276 millones en 2019. Por su parte, los importes recaudados por la Seguridad Social a cargo de los empleados supusieron 216 millones de euros, 23 millones más que el ejercicio anterior.
En 2020, esta contribución fiscal se sumó a otra serie de medidas impulsadas por el sector durante ese mismo año como las moratorias legales y sectoriales, el anticipo de las prestaciones de desempleo y pensiones, o las líneas ICO. Estas iniciativas ponen de relevancia la importancia de definir marcos de colaboración público-privados para la recuperación del bienestar económico y social.

 

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