BCE alerta de posibles pérdidas por mas de 70.000 M€

08 de julio de 2022

El Banco Central Europeo ha alertado de que los 41 mayores bancos se exponen a pérdidas crediticias y de mercado por más de 70.000 millones en los próximos años debido al cambio climático.

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Es una de las principales conclusiones de los primeros test de estrés climáticos a los que el supervisor ha sometido a las entidades europeas y que sirve como primera fotografía para evaluar el nivel de preparación de la banca ante los riesgos que supondrá la transición energética y los fenómenos climáticos extremos. En general, los resultados han sido bastante pobres. Aunque el BCE subraya que no se trata de una prueba en la que las entidades aprueben o suspendan ni vaya a implicar requerimientos adicionales de capital (por ello tampoco desglosa datos por países o bancos en particular) el supervisor concluye que los bancos aún no incorporan suficientemente el riesgo climático en sus modelos internos. "Las entidades de la zona del euro deben redoblar urgentemente sus esfuerzos para medir y gestionar el riesgo climático, solventando las actuales lagunas de datos y adoptando las buenas prácticas que ya están presentes en el sector", ha valorado Andrea Enria, presidente del Consejo de Supervisión del BCE.


Los test se han compuesto de tres partes. La primera, se basaba en pruebas para comprobar la capacidad de los bancos para resistir a los riesgos provocados por el cambio climático. La segunda, para evaluar la dependencia que tienen las entidades de los sectores emisores de carbono, y la tercera, para calcular las pérdidas que sufrirían los bancos en diferentes escenarios climatológicos adversos a lo largo de varios horizontes temporales.

Los resultados de la primera parte de los test muestran que el 60% de los bancos aún no dispone de una metodología de pruebas de resistencia al riesgo climático. Igualmente, el BCE constata que la mayoría de las entidades financieras no incluye el riesgo climático en sus modelos de riesgo crediticio y solo el 20% considera el riesgo climático como una variable a la hora de conceder préstamos. Por ello, el supervisor concluye que los bancos "no cumplen con las mejores prácticas", e insta a establecer metodologías que incluyan riesgos de mercado y de crédito y especialmente valorar cómo afectará el cambio climático a las carteras corporativas e hipotecarias.

La segunda parte de los test concluye que, en conjunto, casi dos tercios de los ingresos de los bancos de clientes corporativos proceden de industrias intensivas en gases de efecto invernadero. En muchos casos, las emisiones indirectas de los bancos proceden de pocas empresas, pero de gran tamaño, lo que aumenta su exposición a los riesgos de transición. Además, el BCE puntualiza que los bancos suelen basarse en estimaciones para calcular su exposición a los sectores intensivos en emisiones y por ello pide que intensifiquen su compromiso para obtener datos más precisos y conocer los planes de transición energética de sus clientes.

La tercera parte de los test calcula las pérdidas de los bancos en caso de fenómenos meteorológicos extremos y en escenarios de transición con diferentes horizontes temporales. A esta prueba solo se han sometido las 41 entidades de mayor tamaño. A nivel general, las pruebas muestran que el riesgo físico (sequía, inundaciones y calor extremo) tiene un impacto heterogéneo en los bancos, ya que depende en gran medida de la ubicación geográfica de sus exposiciones. El impacto de este riesgo se materializa a través de una disminución de la productividad sectorial, por ejemplo, en las actividades agrícolas y de construcción, y un aumento de las pérdidas de préstamos en las zonas afectadas.

Los test reflejan que las pérdidas de crédito y de mercado en la transición desordenada a corto plazo sumarían 70.000 millones de euros para los 41 bancos en cuestión. Además, el BCE puntualiza que la cifra en realidad es mayor, ya que los datos de las pruebas "subestiman significativamente el riesgo real relacionado con el clima". En ese sentido, detalla que solo refleja una parte del riesgo real, debido la falta de datos y que no se ha tenido en cuenta una posible recesión económica ni los efectos de segunda ronda.

En cuanto a las proyecciones a largo plazo, los resultados muestran que una transición verde ordenada se traduce en menores pérdidas que una acción política desordenada o nula. Sin embargo, el supervisor concluye que los bancos "carecen de estrategias sólidas", más allá de la tendencia a reducir las exposiciones de los sectores más contaminantes y a apoyar a las empresas que emiten menos carbono. Por lo tanto, los bancos deben considerar los canales de transmisión directos e indirectos en sus planes estratégicos a largo plazo.

El BCE ha subrayado que esta primera edición de los test de estrés climáticos no se trata de un examen en el que los bancos aprueben o suspendan, sino que se ha realizado con la intención de que sirva "de aprendizaje para los bancos y los supervisores". Por ello, el informe no desglosa datos por países ni por bancos en concreto, como es habitual en los típicos test de estrés. En ese sentido, se ha ejecutado con la intención de "evaluar la preparación del sector ante el riesgo climático y recopilar las mejores prácticas para hacer frente al riesgo relacionado con el clima".

Société Générale espera los tipos en el 1% en 2022 y en el 1,5% en 2023

Société Générale espera que los tipos de referencia del Banco Central Europeo (BCE) terminen el año en torno al 1% y que suban al 1,5% para finales de 2023. La Reserva Federal estadounidense (Fed) va un paso por delante y acabará 2022 en torno al 2,5% y 2023, en el 3,25%.

«Nadie en el mercado esperaba que los tipos permaneciesen negativos o cercanos a cero para siempre», ha señalado Sanz. El sector público español colocó en el primer trimestre a través de operaciones públicas un total de 27.625 millones de euros mediante ocho operaciones sindicadas, un 16% menos respecto al primer semestre de 2021.
El Reino de España fue el principal emisor del sector público, en tanto que Banco Santander, BBVA y CaixaBank destacan en el plano corporativo.
Este último segmento ha sido el más afectado por el contexto económico actual y ha registrado una caída del 67%. García ha destacado que viene de una época en la que se han acumulado colchones de liquidez importantes por la incertidumbre causada por la pandemia y con el BCE comprando una parte sustancial de lo emitido en el mercado primario.

Respecto a las cédulas hipotecarias, Cortezo ha destacado que «no se espera un aluvión» después de la entrada en vigor de la nueva legislación, a la que se han tenido que adaptar las entidades financieras.

BBVA insiste en ofertar el pago aplazado con su tarjeta

BBVA ha lanzado en España una nueva tarjeta dentro de su gama Aqua –que se caracteriza por ofrecer un CVV dinámico para cada compra y no llevar impreso el número– que combina su máxima seguridad con la posibilidad de fraccionar el pago hasta tres meses, sin intereses ni comisiones de aplazamiento.


De este modo, BBVA irrumpe en la nueva modalidad de pago ‘buy now, pay later’ (BNPL, siglas en inglés de compra ahora, paga después) con un producto que ayuda a sus clientes a afrontar sus pagos de una forma cómoda y flexible.
El nuevo concepto de compra a plazos está registrando un crecimiento importante y son cada vez más los usuarios que se decantan por este sistema para efectuar sus compras. Se calcula que, para 2025, esta modalidad de financiación estará acumulando un volumen global de transacciones de 680.000 millones de dólares.

En este sentido, BBVA ha renovado sus tarjetas de crédito Aqua, que ahora pasan a denominarse Aqua Más, porque al concepto de máxima seguridad que ofrecen se suma ahora la ventaja de fraccionar cualquier compra o el recibo mensual completo de la tarjeta a tres meses (engloba todas las compras o retiradas de efectivo a crédito realizadas por el cliente el mes anterior), sin intereses ni comisiones de aplazamiento. Estos atributos de la nueva tarjeta Aqua Más estarán disponibles tanto para los clientes que la contraten como para los clientes que ya tengan la tarjeta Aqua.

La tarjeta Aqua es el producto de BBVA más contratado de su historia en España, con 2,2 millones de tarjetas, de las que aproximadamente 1 millón son de crédito. Esta tarjeta también está disponible en países como México o Perú. La nueva tarjeta Aqua Más, que está hecha de plástico reciclado, presenta también otras ventajas. Por ejemplo, si la compra no llega, llega con algún desperfecto o simplemente el cliente quiere cambiarla, el banco ayuda a gestionar la reclamación con el comercio hasta 180 días después. Asimismo, contempla el reemplazo del plástico por robo/pérdida en el extranjero y el acceso a efectivo de emergencia en el plazo de pocas horas.

Preocupación en los hipotecarios

El contexto macroeconómico actual será determinante en el devenir del mercado inmobiliario e hipotecario español, pues la inflación no hace más que impulsar el nivel de precios y su continuidad prolongada ha impulsado la subida de los tipos de interés.

Tras un complicado 2020 en el que la irrupción de la pandemia jugó un papel muy negativo en el desarrollo de la economía internacional y los diferentes sectores de la actividad, 2021 fue un año de clara recuperación en el inmobiliario español, con crecimientos interanuales de hasta el 14% respecto a 2019. Ahora, con las consecuencias de la invasión en Ucrania más presentes que nunca, son muchas las cuestiones a plantear en a los próximos meses.

En este 2022, pese al impulso de del empleo y la esperada llegada de los fondos Next Generation de la Unión Europea, los cuáles se enfocarán, en términos de vivienda, principalmente a la rehabilitación de inmuebles, la incertidumbre está llamada a ser la nota predominante ante la escalada de la inflación y la subida del Euríbor. Es aquí donde surge la pregunta, ¿Cuáles serán las tendencias que marcarán el mercado hipotecario español este final de año?

La inflación y la escalada del euríbor

El factor de mayor influencia en este periodo del año será, sin duda, la inflación, que cerró el mes de junio en el 10,2%, el nivel más alto en los últimos 37 años. “Pese a no esperarse una subida excesiva del nivel de precios en el inmobiliario español, la continuidad en el tiempo de esta tendencia inflacionista se ha visto reflejada en el alza de los tipos de interés, pues es el mecanismo de los bancos centrales para combatirla”, explica Vera, director de Desarrollo de Negocio de Hipotecas.com, canal online de UCI, entidad especialista en financiación sostenible de la vivienda. El experto llama a la calma y recuerda que será necesario ver la evolución de la economía en los próximos meses para extraer conclusiones claras a largo plazo y determinar si el precio de las hipotecas se verá “más o menos condicionado”. En el caso concreto del euríbor, principal índice de referencia de las hipotecas en España, su subida parece no haberse detenido. En los últimos cuatro meses su subida ha sido una constante y en junio ya ronda el 1%, algo inaudito desde el verano de 2012.

“Desde el hipotecas.com estimamos que el Euribor cerrará el año entre el 1,25% y el 1,75%. Sin embargo, y con independencia de estas previsiones, cabe destacar que, a día de hoy, invertir en vivienda sigue siendo un refugio, y es que, pese a la subida, los intereses siguen siendo bajos y adquirir una vivienda es una opción mucho más atractiva para rentabilizar el ahorro acumulado durante la pandemia frente a otros activos como depósitos o bonos, que sí que están más condicionados por la inestabilidad del mercado”, añade.

La escala de precios y la falta de obra nueva ponen el foco en la rehabilitación de viviendas

El precio de las viviendas seguirá aumentando en 2022. La ya mencionada inflación, unida a la falta de mano de obra y al elevado precio de las materias primas y los costes energéticos, son los condicionantes, afirma Vera, “que reducen la rentabilidad a mínimos y provocan que la oferta de obra nueva no sea suficiente para complacer a la demanda”. Y añade, “la compraventa de vivienda usada representa el 80% del total, pero a pesar de ello, la oferta existente no satisface la demanda. La vivienda nueva se está vendiendo en un gran porcentaje sobre plano”.“La falta de obra nueva obliga a poner el foco, todavía más, en la importancia de la rehabilitación de inmuebles”, alerta Vera, quien recuerda que al ritmo actual de rehabilitación -unas 30.000 viviendas al año- harán falta cerca más de 300 años para rehabilitar la totalidad del parque español y alcanzar el objetivo de descarbonización de 2050.

De este modo, el quinto y último factor determinante este cierre de año será el aprovechamiento de los fondos Next Generation EU para la rehabilitación de hogares. Las estimaciones que manejan desde el Grupo UCI son muy positivas y consideran que este sector de actividad moverá en torno a 30.000 millones en 2022, llegando a generar hasta 400.000 empleos en los años venideros.

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