Lagarde: este mes aclararemos la postura del BCE

04 de diciembre de 2021

La presidenta del BCE ha reconocido que en diciembre el Banco dará algo de claridad a los mercados. Asimismo, ha declarado, durante una entrevista titulada 'Financiación de la recuperación de Covid con nuevos vientos en contra' en la conferencia online Reuters Next, que el banco central debe determinar su política monetaria en su última reunión del año.

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"Cuando se cumplan las condiciones del forward guidance, no dudaremos en actuar", ha señalado la presidenta del banco central. Asimismo, ha comentado que "no podemos quedarnos pegados al corto plazo, tenemos que mirar la dirección del camino". La presidenta del organismo monetario también ha comentado que "en las circunstancias actuales, confiamos en que el PEPP se detenga" en marzo, tal y como tiene previsto el BCE.
Además, ha subrayado que el perfil de la inflación en la eurozona es similar "a una joroba", en la que las subidas de precios pueden haber alcanzado máximos en noviembre, por lo que ha insistido en que las previsiones de la entidad siguen apuntando a una relajación de las tensiones inflacionarias a lo largo de 2022 que hacen muy improbable una subida de tipos el próximo año.
La banquera central ha subrayado que la eurozona "es definitivamente diferente de los Estados Unidos", donde el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha dejado de considerar transitoria la inflación, señalando que el perfil inflacionario de la zona euro "parece una joroba", que tras aumentar en los últimos trimestres disminuirá a lo largo de 2022.
"Creemos que estamos en el nivel más alto de esa joroba", ha señalado Lagarde, añadiendo que el BCE sigue confiando en que la inflación se relajará a lo largo de 2022 y se moverá hacia el objetivo de estabilidad de precios del banco central.

Por otra parte, ha subrayado que el perfil de la inflación en la eurozona es similar "a una joroba", en la que las subidas de precios pueden haber alcanzado máximos en noviembre, por lo que ha insistido en que las previsiones de la entidad siguen apuntando a una relajación de las tensiones inflacionarias a lo largo de 2022 que hacen muy improbable una subida de tipos el próximo año. "Creemos que estamos en el nivel más alto de esa joroba", ha señalado Lagarde, añadiendo que el BCE sigue confiando en que la inflación se relajará a lo largo de 2022 y se moverá hacia el objetivo de estabilidad de precios del banco central.
En este sentido, la francesa ha señalado su confianza en el efecto que en el primer trimestre reflejará el final de la comparación con la suspensión del IVA en Alemania en el final de 2020, mientras que se espera también que otros factores, como los precios de la energía, se relajen sustancialmente para finales del próximo año.

"Tenemos razones para anticipar que para finales de 2022 los costes de la energía habrán bajado de manera sustancial", ha apuntado Lagarde, para quien también se espera una evolución más positiva de la situación relacionada con los cuellos de botella, respecto de los que lo datos de noviembre han mostrado una leve mejoría, aunque muchas empresas señalan que no se normalizará hasta mediados o finales de 2022. No obstante, la presidenta del BCE ha subrayado que la institución permanece "extremadamente atenta a la inflación". "Es nuestra brújula para llegar a nuestro destino", ha añadido, por lo que el BCE actuará cuando sea necesario para mantener la estabilidad de precios y no titubeará en tomar decisiones cuando se hayan cumplido las condiciones contempladas en la orientación a futuro de la entidad para subir los tipos de interés.

Sin embargo, Lagarde ha reiterado que se trata de observar el perfil de la inflación, ya que en el caso de actuar en función de los datos a corto plazo de un mes, se podría asfixiar la recuperación en curso de la economía de la zona euro.

En cualquier caso, ha advertido de que la aparición de la variante ómicron supone una incertidumbre añadida al no saber cómo de rápido se propagará y la eficacia de las vacunas actuales, por lo que sirve de indicador de la necesidad de coordinar las acciones entre los países y de acelerar el proceso de vacunación. "Las consecuencias económicas dependerán de las medidas sanitarias implementadas", ha señalado Lagarde, subrayando la necesidad de permanecer alerta, pero con la confianza de lo que se ha aprendido de variantes detectadas anteriormente.

Por otro lado, la presidenta del BCE ha mostrado su apoyo a un futuro euro digital, como herramienta que responda a la creciente demanda, pero sin acabar con el dinero en efectivo. Asimismo, ha vuelto a advertir de que criptomonedas como bitcoin suponen activos altamente especulativos en los que las personas pueden perderlo todo.

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