BBVA inaugura el mercado de emisiones

05 de enero de 2022

BBVA ha lanzado una emisión de deuda senior no preferente a siete años, con opción de amortización al sexto año, estrenando así el mercado de deuda de la banca española en 2022, según informaron fuentes de la entidad.

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El objetivo de la emisión es captar 1.000 millones de euros y su precio de referencia es de 'midswap' más 105 puntos básicos.Se trata de una operación contemplada dentro del plan de financiación de BBVA, que refuerza el requerimiento MREL y que permite al banco diversificar vencimientos.
Los colocadores de la emisión son el propio BBVA, IMI-Intesa Sanpaolo, Natixis, NatWest Markets, Nomura y Société Générale.

BBVA es un habitual en las inauguraciones del mercado de deuda en España en los arranques de ejercicio. Y en este 2022 el banco que preside se va a apuntar ese tanto, al haber abierto libros para colocar 1.000 millones en deuda no preferente a siete años con un diferencial de partida sobre el tipo de interés libre de riesgo a ese plazo en euros (midswap) de 105 puntos básicos.

BBVA emitió el año pasado 2.000 millones de euros en bonos, de manera que fue el cuarto banco español que más salió al mercado, después de Santander (6.154 millones), de CaixaBank (3.750 millones) y de Sabadell (2.250 millones).
El volumen de deuda bancaria en euros lanzada por entidades europeas cayó el año pasado un 3,9%, hasta los 500.794 millones, según datos de Dealogic. Los emisores financieros españoles adjudicaron 19.500 millones a través de 26 operaciones. Aunque el volumen emitido por bancos españoles cayó un 11%, ha habido mayor número de operaciones en el mercado, una señal de que el volumen medio por operación se ha reducido.
Entre los formatos de deuda vendidos destacaron los destinados a seguir construyendo los colchones de solvencia exigidos. Dentro de estos, los emisores se han mostrado especialmente activos en los formatos más subordinados (bonos contingentes convertibles y deuda Tier 2) y en menor escala la deuda sénior no preferente, como la que está vendiendo este miércoles BBVA.

Pero la actividad en el mercado de capitales no se limita a los nombres españoles. Dentro del sector financiero un puñado de firmas no han dudado en aprovechar las buenas condiciones del mercado para acelerar la captación de recursos en la que es la primera ventana del ejercicio. Junto a los precios atractivos, bancos y aseguradoras se afanan para sacar partido de la abundante liquidez que aún impera en las carteras de los inversores.
Commerzbank ha dado mandato a la banca para colocar deuda grantizada a 10 años. En la apertura de libros la demanda supera los 1.500 millones. Siguiendo con la banca, Credit Agricole prevé captar 750 millones en deuda sénior preferred a diez años con opción de compra (call) a los seis años. BNP Paribas y Barclays se suman a la avalancha. La entidad gala busca una mayor diversificación y opta por una referencia denominada en dólares. A diferencia de las entidades anteriores, BNP recurre a los bonos contingentes convertibles (cocos en la jerga) un tipo de deuda híbrida con opición de amortización al quinto año. El mayor riesgo de estos activos encaminados a reforzar el colchón de capital se ve reflejado en el precio. Los bonos pagarán un cupón que oscila entre el 4,875% y el 5% a la espera de que se cierre la operación.

A los bancos se suma la aseguradora Axa con la colocación de deuda con vencimiento en 2042 pero que incluye la opción de amortización anticipada al décimo año. Citi, Natixis, Bank of America, Ddeutsche Bank, Barclays y JP Morgan son las entidades encargadas de llevar a buen puerto la operación.
En el ámbito de la deuda pública, el Tesoro español ha realizado hoy su primera emisión de año. El organismo que dirige Carlos Cuerpo ha captado 5.680 millones en bonos y obligaciones, consiguiendo mantener las rentabilidades negativas para la deuda a tres años años (-0,383% frente al -0,511% de la subasta de septiembre) y pagando más por la referencia a 15 años (1,047%, frente al 0,979%). En deuda siete años el tipo de interés se ha situado en 0,129% mientras que para los bonos a 10 años indexados a la inflación la rentabilidad exigida ha sido del -1,695%, más negativo que el -1,376% previo.

Junto a España, Italia vuelve a repetir por segundo año consecutivo como el emisor soberano más activo. El objetivo que persigue el país transalpino es de fijar unos costes de financiación históricamente bajos en el inicio de un año que desde el primer momento está marcado por las presiones inflacionistas y las expectativas de la retirada de los estímulos monetarios. Para lograr este objetivo, Italia ha dado mantado a Barclaysm BNP Paribas, Intesa Sanpaolo, Deutsche Bank y JP Morgan para la venta de un nuevo bono a 30 años en la que es la primera emisión de deuda sindicada del año. Según la información recogida por Bloomberg, la guia de precios se encuetra ocho puntos básicos por encima de la anterior referencia al mismo plazo.

A las dudas que genera el futuro de la política monetaria, en Italia se suma inestabilidad política. Aunque Mario Draghi ha logrado devolver algo de confianza al mercado, el apoyo del gobierno de coalición está disminuyendo. El que expresidente del BCE ha insinuado que podría aceptar convertirse en el presidente del Gobierno si el parlamento elige en un proceso que comienza el 24 de enero. Su cambia de cargo, esto acortaría el mandato del ejecutivo y podría provocar elecciones generales anticipadas.

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