Torres anuncia un reparto de 7.000 M€ entre los accionistas

17 de enero de 2022

El presidente de BBVA afirma en una entrevista publicada en su web corporativa que “entre 2021 y 2022 esperamos distribuir a nuestros accionistas más de 7.000 millones de euros, que supone cerca del 20% de la capitalización actual del banco”. Esta cantidad incluye el plan de recompra de acciones y los dividendos estimados de los dos años.

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En relación al exceso de capital que aún mantiene BBVA, Torres recuerda que la prioridad es el “crecimiento rentable”, pero no descarta “distribuciones adicionales” a sus accionistas. La entidad espera situarse en su rango objetivo de capital del 11,5-12% en 2024. Ademas, explica que la cantidad que BBVA espera distribuir a sus accionistas, más de 7.000 millones de euros en 2021 y 2022, resulta de sumar los 3.500 millones de euros de la recompra de acciones¹ y los dividendos de los dos ejercicios. Estos dividendos se estiman a partir del resultado esperado por el consenso de los analistas para los dos ejercicios y la política de remuneración de la entidad, consistente en un ‘payout’ de entre el 40% y el 50% del beneficio ordinario anual.

El presidente de BBVA subraya que tras la recompra de acciones iniciada en el último trimestre de 2021, “de la que ya hemos ejecutado una buena parte del primer tramo” de 1.500 millones de euros, y suponiendo una aceptación del 100% de la opa sobre el 50,15% que no posee de su filial en Turquía - operación pendiente de autorizaciones regulatorias -, “seguiremos teniendo un exceso de capital relevante, superior a 2.000 millones de euros”. BBVA empleará este capital, junto con el que genere a futuro, “en seguir invirtiendo en el crecimiento de nuestras franquicias y remunerar adicionalmente a nuestros accionistas”.
BBVA celebra este jueves su Investor Day. El banco presenta ante la comunidad inversora sus planes para el periodo 2021-2024, centrados en convertir grandes retos sociales y medioambientales, como la disrupción tecnológica o la descarbonización de la economía, en oportunidades para crecer de manera rentable y tener un impacto positivo en la sociedad. BBVA ha hecho públicos unos ambiciosos objetivos de eficiencia, rentabilidad y valor contable tangible por acción más dividendos, que pretende alcanzar en 2024.


También se fija un objetivo de captación de clientes y ha reafirmado su compromiso de canalización de financiación sostenible de 200.000 millones de euros a 2025. Por otra parte, el banco ha elevado su ‘payout’ hasta el 40%-50% de su beneficio ordinario anual.
En este sentido, recuerda que la prioridad del banco es “el crecimiento rentable que genere valor a largo plazo para nuestros accionistas”, pero sin descartar “distribuciones adicionales” para colocarse dentro de su rango objetivo del 11,5% - 12% de ratio de capital CET1 ‘fully-loaded’ en el año 2024.

Torres Vila se refiere además a las fortalezas y palancas del banco para lograr el ambicioso plan de crecimiento presentado en su reciente Investor Day. Respecto a las fortalezas, destaca las franquicias líderes en mercados muy atractivos, como México, Turquía, España y América del Sur; mejores métricas financieras que la competencia (en eficiencia y rentabilidad); y el “posicionamiento estratégico, pionero y vanguardista” de BBVA en digitalización y sostenibilidad, “dos temas que son los relevantes en la época en la que vivimos”. Asimismo, destaca al equipo humano como su “mayor fortaleza”, con un propósito, cultura y valores “muy fuertes, en torno al cliente, la ambición, la innovación y el trabajo en equipo”.
Sobre esta base, BBVA presentó en su Investor Day en noviembre unos objetivos para 2024, “de los más ambiciosos entre los bancos de Europa”: lograr un 42% de ratio de eficiencia, un 14% de ROTE (rentabilidad), un 9% de crecimiento anual medio del valor contable tangible por acción más dividendos y sumar 10 millones de nuevos clientes objetivo, además de canalizar 200.000 millones de euros en finanzas sostenibles desde 2018 hasta 2025, el doble de los 100.000 millones fijados como objetivo inicial.

En cuanto a la opa sobre su filial turca, resalta que “Turquía es un país estratégico para BBVA, donde vemos un enorme potencial de futuro”, por factores como su tamaño, demografía, fuertes vínculos comerciales con Europa, además de una baja penetración bancaria, lo que contribuye al atractivo a largo plazo de este mercado. Asimismo, señala que Garanti BBVA es un banco privado líder en el país, “capaz de generar rentabilidades elevadas en entornos complejos, con un resultado medio de más de 1.200 millones de euros, cada año, en los últimos cinco años”.
En palabras del presidente de BBVA, “se nos ha presentado una oportunidad de incrementar nuestra participación haciendo una oferta por el 50% que no tenemos, en un banco que ya consolidamos globalmente, es decir, que no cambia el perfil de riesgo del Grupo, pero sí conseguimos aumentar la participación en el resultado neto, y con ello tener unos retornos financieros muy atractivos y optimizar también el capital, porque eliminamos la ineficiencia que suponen los minoritarios”. En definitiva, “vemos esto como una operación que en el largo plazo sin duda es muy atractiva para BBVA y sus accionistas”.

La recuperación económica continuará en 2022

El presidente de BBVA confía en que en 2022 la recuperación económica continúe, a medida que se despejen incertidumbres, como la inflación, las tensiones en las cadenas de suministro o las nuevas variantes del COVID-19. Más allá del plano económico, espera que sigan teniendo protagonismo “los cambios sin precedentes que estamos viviendo en el mundo en torno a la digitalización y a la innovación tecnológica y en torno a la sostenibilidad y en concreto, la descarbonización. Todo esto afecta mucho a todas las empresas y a todos los sectores, en todos los países. Creo que son grandes retos los que tenemos por delante, pero también grandes oportunidades”.
En este sentido, apunta a la descarbonización como una de las prioridades en las agendas de los gobiernos en 2022. Para lograr esta descarbonización, considera que los países emergentes deben también sumarse a la carrera. Asimismo, Carlos Torres Vila recalca que “las empresas privadas deberían considerar la descarbonización como un elemento clave en su estrategia y en su inversión”.

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