Morgan Stanley advierte de la dificultad de crecer con estos precios energéticos

02 de junio de 2022

Morgan Stanley ha avisado del riesgo de que el crecimiento económico de la zona euro se debilite aún más en un escenario de constante aumento de los precios del petróleo y de las materias primas agrícolas, e incluso ha advertido de la entrada en recesión si los precios suben más de lo esperado.

Compartir en:

En un hipotético escenario bajista, en el que los precios de las materias primas aumentaran más de lo esperado actualmente, la zona euro "entraría en franca recesión", anticipa Morgan Stanley. Eso sería así por una combinación de unos precios del Brent en niveles de 150 dólares el barril junto al aumento de las materias primas agrícolas en un 20%, lo que haría que el consumo y la inversión se redujeran en 1 y 2,6 punto porcentuales, respectivamente. "En ausencia de cualquier intervención de política fiscal destinada a suavizar el golpe, el PIB (de la zona euro) se reduciría en 1,1 puntos porcentuales más en los próximos cuatro trimestres, con una recesión que se prolongaría hasta el primer semestre de 2023", explican desde Morgan Stanley.

Petróleo y alimentos

Según los cálculos del banco estadounidense, un incremento del 100% de los precios del petróleo reduce el consumo en 80 puntos básicos en el trimestre siguiente, ya que los consumidores frenan el consumo en una amplia gama de artículos. Estas perturbaciones negativas también afectan a la inversión, ya que un aumento del 100% de los precios del petróleo reduce la inversión total en un 3,4% en el trimestre, con un impacto desproporcionado en sectores como el automóvil, el sector inmobiliario y la industria pesada.
El Consejo Europeo ha llegado a un acuerdo esta semana sobre la adopción de un sexto paquete de sanciones sobre Rusia, que incluye un embargo de petróleo ruso para finales de año. El plan bloqueará más de dos tercios de las importaciones de petróleo ruso, que podría aumentar hasta el 90% con las promesas de Alemania y Polonia de detener las importaciones de petróleo por oleoducto. "Ya incorporamos estos acontecimientos a nuestras previsiones, destacando el alto riesgo de un embargo de petróleo. Esto llevaría probablemente a un nuevo aumento de los precios del petróleo, con repercusiones negativas en el crecimiento de la zona euro", subraya Morgan.

Sin embargo, el banco no sólo está preocupado por el impacto económico de los altos precios del crudo, sino también por la subida de los precios de los alimentos. "Más allá del petróleo, desde el año pasado año hemos observado un fuerte aumento en una amplia gama de productos básicos, con alimentos en particular", reconoce.
Un aumento similar al comentado en el petróleo en los precios de los alimentos impactaría negativamente en el consumo en 110 puntos básicos, afectando más al consumo de alimentos y a los servicios. Asimismo, este incremento también provocaría una caída de la inversión, especialmente en los sectores de la agricultura y la construcción.
El índice de precios de los alimentos de la FAO, una medida amplia de la evolución mundial de los productos alimentarios, aumentó más del 68% en abril desde el mínimo de mayo de 2020, mientras que en lo que va de año sube un 17%, y la mayor parte de esa revalorización ha tenido lugar tras la invasión de Ucrania a finales de febrero. Estas tensiones se han reflejado en la inflación de los consumidores, a pesar de las intervenciones políticas para contener el aumento de los precios de la energía al por menor. Desde diciembre del año pasado, la energía en la cesta del IPCA ha subido un 18%, mientras que el agregado amplio de alimentos ha subido un 4%.

Compartir en:

Crónica económica te recomienda
Otros artículos de Redacción y Agencias