Las tarjeta de crédito aumentan

02 de octubre de 2022

Los pagos con tarjeta son cada vez más frecuentes. De hecho, a pesar de que el efectivo aún se mantiene vivo, es más normal que la gente salga sin billetes en su cartera, pero sí con el dinero de plástico, o a veces ya ni eso, porque los dispositivos móviles ya están preparados para pagar con ellos. Eso sí, con una tarjeta (de crédito o de débito) vinculada.

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Hasta hace poco, eran muchos los bancos que regalaban la tarjeta de débito a los clientes y cobraban una comisión por la de crédito. Sin embargo, las entidades han cambiado su oferta y ahora regalan las de crédito y cobran comisión por las de débito.
De hecho, los datos de estadísticas de tarjetas del Banco de España muestran como las tarjetas de crédito suben con fuerza, mientras que las de débito caen. En el segundo trimestre del año, en España había 40,46 millones de tarjetas de crédito en circulación, lo que supone un 7,12% más que en el mismo trimestre del 2021 y se sitúa en niveles de 2017. Al cierre de 2017, había en circulación 52,35 millones de tarjetas de crédito, pero al año siguiente cayeron hasta las 36,64 millones.

En el primer trimestre de este año, las tarjetas de crédito se situaron en 39,41 millones, por lo que el dato de abril a junio muestra que la tendencia es al alza. Por otro lado, las tarjetas de débito están cayendo. En el segundo trimestre del año, el número de tarjetas de débito descendió un 2,95% hasta los 47,53 millones, un poco por encima del cierre de 2018 cuando ascendieron a 48,35 millones. Desde 2015, este producto ha ido creciendo, ya que los bancos la regalaban con la contratación de una cuenta.

A pesar de que todavía hay más tarjetas de débito que de crédito en circulación, la tendencia del último año muestra claramente cómo los clientes se decantan por las segundas. Pero ¿por qué los bancos han comenzado a regalar las de crédito? Desde Asufin explican que los bancos no ganan con la gestión de cobros y pagos, “ganan con el decalaje del pago que están imponiendo a sus clientes”. En efecto, al vendedor le adelantan el pago (le financian) y le cobran los respectivos intereses. En resumen, “las entidades financieras están forzando a sus clientes a contratar este tipo de tarjetas para obtener mayor rentabilidad”, advierten desde la asociación.
Asimismo, la elevada inflación y la incertidumbre económica pueden hacer que los ahorros de los españoles vayan descendiendo y tengan que utilizar el crédito para poder hacer frente a algunos pagos, lo que beneficiaría a los bancos. Sin embargo, por el momento parece que ese no es el problema, ya que las familias españolas han elevado su nivel de ahorro hasta el 16,1% de su renta en el segundo trimestre. Esto lo sitúa como el nivel más alto en un año, después de haberlo reducido por primera vez en tres ejercicios en el primer trimestre (cuando elevaron su gasto con el ahorro embalsado en pandemia).

De media, las comisiones que aplican los bancos por el mantenimiento y la emisión de la tarjeta de débito oscila entre 20 y 36 euros al año. No obstante, aún hay algunos bancos que no cobran por la tarjeta de débito: ING, que está vinculada a la cuenta nómina; N26, vinculada a la cuenta N26 y sin comisiones por usarla en el extranjero; OpenBank, vinculada a la cuenta corriente Open y con posibilidad de sacar dinero gratis en 7.500 cajeros del Santander; y Abanca, que no tiene comisión por cambio de divisa y es gratis con la Cuenta Clara, pero con condiciones, ya que se tiene que ser nuevo cliente. Asufin considera que el coste de mantenimiento no debería ser utilizado como elemento disuasorio para sustituir la tarjeta de débito por una de crédito o de débito diferido.

Más operaciones con tarjetas

El aumento de las tarjetas de crédito coincide con que los pagos con tarjeta en terminales de punto de venta (TPV) se incrementaron un 23,56% y las retiradas de efectivo en cajeros automáticos subieron un 2,75% en el segundo trimestre de 2022, en comparación con el mismo periodo del año anterior, según los datos actualizados del Banco de España.
Los pagos con tarjeta continuaron con su tendencia ascendente, que se aceleró tras el estallido de la pandemia del coronavirus en España, y aumentaron tanto en número de operaciones (+23,56%) como en el importe (25,05%), situándose en máximos históricos.

Santander estudia segregar el negocio de capital riesgo

La gestora de fondos de Banco Santander tiene en marcha un proyecto para segregar el negocio de activos ilíquidos, una de las áreas que más ha crecido en los últimos años, y donde ya gestiona 1.900 millones de euros.

El grupo quiere poner en valor esta división y tratar de comercializar estos fondos de capital riesgo entre inversores institucionales externos. Los llamados activos alternativos o activos ilíquidos son inversiones al margen de las clásicas acciones y bonos. Se canalizan a través de fondos de capital riesgo que invierten en compañías no cotizadas, en deuda privada, en infraestructuras... En estos fondos, los importes mínimos de inversión son altos y el dinero no se puede recuperar hasta que pasan al menos siete años. De ahí que se hable de activos ilíquidos. Estas características hace que sean productos destinados a clientes institucionales o muy sofisticados.

Santander Asset Management, la unidad de gestión de activos de grupo Santander, entró en el segmento de los activos alternativos hace menos de tres años, con el fichaje de Borja Díaz-Llano. El directivo, procedente de Barclays, lideró un equipo de 13 personas (en Europa y Latinoamérica) encargados de detectar las oportunidades de negocio en esta área.

En poco más de dos años, Santander ha atraído más de 1.000 millones de euros para invertir en capital riesgo y tiene compromisos firmes por otros 900 millones de euros para los próximos años. Uno de los fondos que lanzó es el Alternative Leasing, que invierte en contratos de arrendamiento financiero en forma de compra y posterior alquiler de maquinaria y equipamiento industrial para pymes españolas. También puso en el mercado otro fondo de que invierte en instrumentos de financiación de comercio internacional (trade finance, en la jerga). Y comercializó otro fondo dedicado a comprar hoteles.

 

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