Bankinter el beneficio crece un 21%

20 de octubre de 2022

El Grupo Bankinter concluye el tercer trimestre de 2022 con un fuerte crecimiento del balance y de todos los indicadores de negocio, como consecuencia de una actividad comercial que mantiene el buen ritmo del ejercicio y que se traduce en la mejora de todos los márgenes y del consiguiente resultado.

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Estos datos sirven para constatar el potencial de Bankinter para ampliar cuota de mercado en todos aquellos negocios, nacionales e internacionales, en los que opera; y su capacidad para más que compensar con la actividad puramente bancaria los ingresos que hasta abril de 2021 le llegaban procedentes de Línea Directa.
Así, el Grupo Bankinter alcanza al 30 de septiembre de 2022 un beneficio neto de 430,1 millones de euros, lo que representa un 21,2% más que en el mismo periodo del año pasado, y ello pese a
incluirse en el periodo anterior cuatro meses de ingresos de la compañía aseguradora. Todo ello sin tener en cuenta la plusvalía generada por su salida a Bolsa.
Por su parte, el resultado antes de impuestos de la actividad bancaria fue de 601,6 millones de euros. Comparando estrictamente esa cifra con el mismo dato de 2021, el crecimiento fue del 35,9%.
Toda esa fortaleza del negocio se traslada a los principales ratios e indicadores, que evidencian la solidez del balance del banco, así como su nivel de solvencia y rentabilidad. Esta última, medida en términos de ROE, (rentabilidad sobre recursos propios), se sitúa en el 11,6%, dato entre los más elevados del sector; y con un ROTE del 12,3%.
En cuanto a la solvencia, la ratio de capital CET1 fully loaded alcanza el 11,90%, superando muy
holgadamente el requisito mínimo exigido por el BCE para una entidad con el nivel de riesgo y el tipo de actividad de Bankinter, que es del 7,726%. Paralelamente, el banco mantiene muy por debajo de la media del sector su nivel de morosidad,
con una ratio del 2,10% que es incluso inferior a la de anteriores trimestres y que está 30 puntos básicos por debajo de la de hace un año. No obstante, Bankinter ha seguido fortaleciendo de forma prudente la cobertura de esa morosidad hasta el 65,1%,desde el 62,8% de hace un año.
La ratio de eficiencia se sitúa en el 43,16% frente al 43,87% de hace un año. Esa misma ratio referida a Bankinter España para los últimos 12 meses es del 41,8%. Y en cuanto a la liquidez, Bankinter cuenta con un gap comercial negativo, lo que significa disponer de mayores depósitos de clientes que de créditos, con una ratio del 106,1% que es apenas dos puntos básicos inferior a la de hace un año.

Dancausa: no cambiaremos la política de dividendos

"No nos planteamos cambiar nuestra política de dividendos, vamos a seguir con un pay out del 50% en efectivo y no necesitamos cambiarla". Así de tajante se ha mostrado la consejera delegado de Bankinter, María Dolores Dancausa, durante la presentación de resultados de la entidad.

"Hay que distinguir entre la fortaleza de los diferentes bancos y hay que ser prudentes, pero nosotros tenemos una gran fortaleza en nuestro balance. No nos planteamos en ningún caso cambiar nuestra política de dividendos", ha reiterado la directiva a preguntas de los periodistas. Sobre una posible remuneración a los depósitos a plazo fijo, ha añadido que "de momento no tenemos planeado remunerar los depósitos de nuestros clientes". Por otra parte, Dancausa ha explicado que "en Portugal no nos planteamos ninguna operación, porque estamos muy satisfechos con el crecimiento orgánico y queremos seguir potenciándolo".

Sobre el impuesto adicional a la banca que quiere aplicar el Gobierno español durante los dos próximos años, lo ha considerado "injusto, discriminatorio y confiscatorio" y no ha descartado "acudir a los tribunales" si lo consideran necesario para defender los intereses de sus accionistas.

Pide un pacto entre PSOE/PP y empresarios para frenar la inflación

La consejera delegada de Bankinter, ha valorado los primeros nueve meses del año fiscal de Bankinter como "plenamente satisfactorios" tras la presentación trimestral de resultados de su compañía, que se salda con un aumento de los beneficios en un 21%, hasta los 430 millones.

Dancausa ha mostrado su preocupación por la incertidumbre económica actual y aboga por que los dos grandes partidos, PP y PSOE, alcancen un acuerdo junto a los empresarios para tratar de frenar la inflación. En el plano empresarial, prevé que Bankinter cumpla su objetivo de cerrar 2022 con unas ganancias de 550 millones de euros y recuperar los beneficios históricos en 2023. "Sabemos que hay mucha incertidumbre, pero seguimos enormemente confiados", ha asegurado Jacobo Díaz, director financiero de la entidad.


Ante la situación que pueda venir, ha mostrado su disposición a ayudar a sus clientes: "Tenemos claro que son momentos complicados y vamos a hacer lo posible para que puedan afrontar el pago de las hipotecas". Asume que una recesión económica podría afectar a la mora, "pero tenemos provisiones suficientes como para afrontarlas con holgura", ha declarado tras reconocer que hasta ahora no han recibido llamadas ni observado inquietud o dificultades para pagar las cuotas hipotecarias.

El director financiero de Bankinter, Díaz, ha señalado que el banco no tiene intención de cambiar las condiciones de su "cuenta Nómina", que llevan siendo las mismas desde hace diez años, pese a que las condiciones del mercado hayan cambiado, por lo que de momento tampoco remunerarán los depósitos bancarios. El banco no tiene previsto modificar su política de dividendos. Sobre sus negocios internacionales, ha puesto en valor el comportamiento de sus filiales, como la de Portugal, que ha reducido su ratio de eficiencia a la mitad, a un 50%. También ha valorado el negocio de Irlanda, cuyos beneficios duplican las pérdidas de Evo Banco durante estos nueve meses. Bankinter ha aumentado sus costes en todos sus negocios regionales, algo que achaca a los mayores gastos de personal por la inflación y las subidas de salario. Su ratio de eficiencia ha seguido creciendo hasta el 45%, mientras que el del negocio en España se sitúa en 41,8%, "el que posiblemente sea el mejor de la banca española".


Contamos con provisiones suficientes

Dancausa ha asegurado que el banco cuenta con provisiones "más que de sobra" para afrontar un posible deterioro económico, dado que todavía mantiene un exceso de dotaciones extraordinarias por el Covid-19 superior a los 100 millones de euros, y ha mostrado el compromiso de la entidad para acogerse a las medidas que acuerde el sector con el Ministerio de Asuntos Económicos para ayudar a familias vulnerables con dificultades para hacer frente al pago de sus cuotas hipotecarias.

Si bien el "cliente tipo" de Bankinter cuenta con un nivel económico medio-alto y, por tanto, tiene mayor capacidad de ahorro para afrontar ciclos económicos difíciles, en el caso de que se presenten clientes con dificultades para afrontar el pago de su hipoteca por la subida del Euríbor y la inflación, el banco les ayudará.

Santander empuja a los clientes a contratar tarjetas de crédito

Santander ha iniciado varios movimientos para promover entre sus clientes las tarjetas de crédito frente a las de débito. En los últimos meses, la entidad ha dado un giro en su política comercial, coincidiendo con la subida de tipos de interés por parte del BCE, de forma que ofrece ventajas para los clientes de tarjetas de crédito que dejarán de existir o no están disponibles para aquellos de débito.


Por un lado, Santander está notificando a sus clientes que próximamente las tarjetas de débito dejarán de tener acceso a las promociones de Santander Premia, la plataforma del banco donde el cliente pueden encontrar ventajas exclusivas, como descuentos, la devolución de una parte de las compras o el acceso a actividades deportivas, de entretenimiento, ocio y cultura. Así, a partir del próximo 17 de noviembre estos beneficios se mantendrán solo para las tarjetas de crédito.“La tarjeta de débito ya no dará acceso a las ofertas de productos y servicios, experiencias y descuentos de Santander Premia, pero podrás seguir disfrutando de todo utilizando la tarjeta de crédito emitida o comercializada por el banco”, indica el mensaje que la entidad está enviando a los usuarios.

Al mismo tiempo, Santander ha lanzado una opción de pago fraccionado en tres plazos para las compras ya realizadas, con un importe máximo de 1.000 euros, sin intereses y con el pago de una única comisión. En concreto, Santander establece cuatro tramos de TAE según el importe de la compra que se vaya a fraccionar. Si el importe es inferior a 200 euros, la TAE que aplica es del 6,22% (para una compra de 200 euros cobraría una comisión de 2 euros). Si el importe se encuentra entre los 200 y los 300 euros, la TAE es del 10,63% (para una compra de 300 euros cobraría una comisión de 5 euros). Para importes superiores, de entre 300 y 500 euros, la TAE es del 8,84% (para una compra de 500 euros la comisión sería de 7 euros) y para importes de entre 500 y 1.000 euros, la TAE aplicada es del 7,52% (para una compra que alcance el máximo de 1.000 euros cobraría una comisión de 12 euros).

Se trata de una iniciativa que también han aplicado otras entidades dentro del método de pago conocido como “compre ahora, pague después”. Esta opción solo es accesible para los clientes de tarjeta de crédito. Fuentes del banco explican que este servicio se lanzó hace varios meses, aunque Santander lo viene ofreciendo en los últimos días de forma activa a través de la app a los clientes con tarjeta de débito.

Se trata de una tendencia en el sector, ya que otras entidades, como CaixaBank, también vienen promoviendo la contratación de tarjetas de crédito frente a las tradicionalmente populares de débito. La semana pasada, la asociación de usuarios financieros Asufin presentó una demanda contra CaixaBank por la comercialización masiva de sus tarjetas híbridas. La organización ha denunciado a la entidad ante el Banco de España por considerar que está “desplazando” las tarjetas de débito en favor las tarjetas que combinan funciones de débito y de crédito, y que CaixaBank distribuye bajo el nombre de MyCard.


EBA llama la atención en la deuda hipotecaria

La Autoridad Bancaria Europea reunió a los representantes de los bancos nacionales para discutir el golpe hipotecario que afrontan las familias ante la acelerada subida de tipos de interés. El encuentro, celebrado en el marco de la reunión de la junta de supervisión, sirvió como toma de contacto entre la EBA, bancos nacionales, académicos y usuarios, que participan en el comité consultivo, para discutir posibles medidas que eviten un sobreendeudamiento en los hogares de los Estados Miembros.


La EBA está en alerta ante el aumento que afrontan las familias europeas en el pago de sus cuotas hipotecarias por las subidas de tipos de interés. Además, el organismo europeo está especialmente preocupado ante un posible exceso de deuda de los consumidores, explican fuentes que asistieron a la reunión. La autoridad teme que los clientes bancarios, sacudidos por la crisis de precios, acudan a opciones de financiación no supervisada y de crédito rápido, que habitualmente imponen el pago de elevadas tasas de interés, y se produzca una avalancha de impagos.

Al igual que el sector bancario español y el Gobierno están negociando ayudas para las familias vulnerables que verán aumentar el pago de la hipoteca, este encuentro ha servido para proponer medidas similares a nivel europeo. Según explican fuentes conocedoras de las discusiones, la banca vería con buenos ojos aplicar las moratorias legislativas que estuvieron vigentes durante la pandemia del Covid-19 a cambio de relajar las exigencias de capital, ya que a nivel contable penalizaría al balance de las entidades. La EBA, por el momento, es reacia. La autoridad bancaria ha expresado que la situación no es equiparable a la crisis sanitaria, puesto que en ese momento, con unos los tipos de interés en negativo, había exceso de liquidez para financiar la economía y ahora preocupa el riesgo de impagos.

Igualmente, según estiman las fuentes conocedoras de las discusiones, por el momento, la EBA no emitirá una guía a modo de código de buenas prácticas que apliquen a todos los países por igual. Según explicó el organismo, las características hipotecarias de cada Estado son diferentes y, por lo tanto, las necesidades son igualmente distintas. En países como Alemania, la gran mayoría de las hipotecas están formalizadas a tipo fijo y las familias se enfrentan a un problema de crisis de precios por el coste de vida y energético, pero no hipotecario. En otros, como Portugal, predomina el tipo variable, por lo que las familias sí afrontan un impacto en los próximos meses.

El organismo europeo tiene encima de la mesa propuestas orientadas a la educación financiera para ayudar a las personas a gestionar sus finanzas personales. También ha recibido sugerencias para rediseñar los productos, y una batería de medidas macroprudenciales para monitorizar el riesgo de las entidades.

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