Botín: “Aspiramos a aumentar la remuneración al accionista por encima del 40%”

01 de abril de 2022

Las turbulencias financieras provocadas por la guerra de Ucrania no frenen las aspiraciones de Santander para este año. La presidenta del banco, Ana Botín, ha confirmado sus objetivos financieros y el reparto de dividendo para 2022, durante la junta general de accionistas que celebra hoy la entidad.

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Además, Botín ha adelantado que mantendrá en los próximos ejercicios la combinación de recompra de acciones y el pago de un dividendo en efectivo creciente como parte de la política de remuneración al accionista del banco. "Más allá de 2022, aspiramos a aumentar la remuneración al accionista por encima del 40% de nuestro beneficio ordinario, con alrededor de la mitad a través de recompras de acciones y con un dividendo en efectivo por acción creciente". Igualmente, la presidenta de Santander ha ratificado sus metas para el año que ya anunció en febrero, entre ellas, obtener un crecimiento de los ingresos de alrededor del 5% (en euros constantes), una ratio de eficiencia del 45%, un retorno sobre el capital tangible (RoTE) ordinario por encima del 13% y una ratio de capital CET1 fully loaded del 12%. Además, Botín, ha señalado que la entidad espera "mantener una alta rentabilidad en América y mejorar la rentabilidad en Europa".

Respecto a los resultados del primer trimestre, Botín ha asegurado que la actividad comercial "se ha mantenido fuerte, con ingresos en línea con el último trimestre y un crecimiento interanual de la nueva producción de créditos estimado en el 8%, a niveles prepandemia". Además, en el primer trimestre de 2022 la eficiencia y el coste del crédito "se mantuvieron en línea con lo previsto", el RoTE ordinario por encima del 13% y la ratio de capital CET1 ‘fully loaded’ alcanzó el 12%.

Botín ha detallado que el banco no tiene presencia en Rusia ni Ucrania y que su exposición crediticia directa es de apenas 80 millonesde euros. No obstante, ha puntualizado que "no debemos minimizar el efecto indirecto que la invasión va a tener: una mayor inflación, un menor crecimiento económico, especialmente en Europa, e impactos que van más allá del fuerte aumento de los precios de la energía". La presidenta de la entidad también ha reiterado los objetivos del banco a medio plazo: un retorno sobre el capital tangible ordinario de en torno al 15% y una ratio de eficiencia de aproximadamente el 40%, al tiempo que mantiene una ratio CET1 fully loadeddel 12%. "Cuando miramos al Santander del futuro, vemos un gran potencial de crecimiento. Somos uno de los mayores bancos del mundo en número de clientes, lo que genera oportunidades solo al alcance de unos pocos".
En otro orden de cosas, Botín da por hecho que Europa será la mayor damnificada por la invasión rusa de Ucrania. La presidenta de Banco Santander es consciente de que la guerra tendrá un impacto muy diferente en cada uno de los mercados en los que opera, siendo el Viejo Continente el peor parado, precisamente una de las áreas geográficas en las que el grupo había puesto su foco estratégico para levantar su rentabilidad. Para hacer frente al nuevo entorno, ha hecho un llamamiento a las autoridades, a las que urge a ejecutar cuanto antes los fondos 'Next Generation EU'

La banquera considera que las políticas públicas deben centrarse además de en mitigar los efectos negativos en familias y empresas, en el crecimiento sostenible y la competitividad, por lo que se tienen que aprovechar al máximo los fondos europeos y promover la inversión y el crecimiento del tejido productivo a través de un mercado de capitales más sólido y un sistema bancario realmente integrado. En España entiende que es esencial que, además de proteger a los hogares, sobre todo los más vulnerables, se debe hacer hincapié en las pymes y ahondar en aquellas con mayores problemas. El impulso de los fondos UE son el "motor clave", ha reiterado Botín durante su intervención inicial en la Junta de Accionistas Ordinaria de 2022. Como escudo en el ámbito energético, Botín ha señalado que para conseguir reducir la dependencia de la UE al petróleo y gas rusos, entre otras iniciativas, está el que las entidades financieras puedan financiar la transición. No obstante, ha indicado que para ello se requiere que las autoridades definan cuanto antes qué préstamos son compatibles con sus objetivos de descarbonización. "Primero la pandemia y, ahora, la invasión de Ucrania, han puesto de manifiesto la necesidad de reducir la dependencia de Europa y España de sectores estratégicos", ha aseverado. Al mismo tiempo, ha advertido de que Rusia es un importante productor de aluminio, níquel y paladio, por lo que las interrupciones del suministro de estos productos podrían agravar a medio plazo la crisis del sector de la automoción y la crisis energética. Rusia y Ucrania son también los principales exportadores de cereales y fertilizantes


A diferencia del impacto esperado en Europa, donde espera una caída de aproximadamente entre 1 y 1,5 puntos porcentuales en crecimiento esperado del PIB), confía en la resiliencia de la economía estadounidense. "EEUU se verá menos afectado por la guerra y se espera que crezca por encima de su potencial en los próximos años, a pesar de una política monetaria menos acomodaticia", ha señalado, añadiendo que seguirá siendo el mayor mercado de servicios financieros del mundo, con rentabilidades ajustadas al riesgo más atractivas que en otras economías desarrolladas. En todo caso, el conflicto bélico podría reducir su crecimiento un mínimo de entre 0,25 y 0,5 puntos porcentuales.
Confía en que EEUU continuará siendo el mayor mercado de servicios financieros, con rentabilidades ajustadas al riesgo más atractivas que en cualquier otro lugar del mundo desarrollado
En Latinoamérica cree que se está muy bien posicionado para los ciclos alcistas en los precios de las materias primas, la energía y los alimentos. También ha afirmado su resistencia para afrontar los cambios en las políticas internacionales y en sus cuentas, al tiempo que ha precisado que sus reservas externas están en mejor situación que en el pasado. En Brasil, menos del 2% de comercio internacional proviene de Rusia y Ucrania, además exporta energía y alimentos, lo que resultará en un superávit comercial. Aquí estima un efecto entre neutral y ligeramente positivo.

Ante este nuevo escenario, Botín ha resaltado que, de nuevo, su modelo basado especialmente en la diversificación es el más resiliente en tiempos de crisis que el de sus comparables, superando shocks con una ventaja competitiva como el de 2008, el de la deuda soberana de 2022 y la pandemia. De cualquier forma, la presidenta de Banco Santander ha recordado que no se deben minimizar los efectos indirectos que la invasión va a tener: una mayor inflación e impactos que van más allá del fuerte aumento de los precios de la energía.

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