REUNION DEL BCE

De momento, todo sigue igual

03 de febrero de 2022

El BCE ha renunciado, de momento, a mover ficha ante el alza persistente de la inflación con que ha comenzado el año y que está llevando a los inversores a esperar una ligera subida de tipos en la zona euro ya a finales de 2022.

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Pero ha modificado el tono sobre la inflación, que está superando las previsiones en el inicio de año, según ha reconocido Lagarde, que no ha sido tan tajante como en otras ocasiones a la hora de descartar un alza de tipos este año y que ha afirmado que "la situación ha cambiado".


El BCE no ha modificado su hoja de ruta en la reunión del Consejo de Gobierno celebrada en Fráncfort, justo al día siguiente de que se conociera que los precios en la zona euro han subido en enero a un ritmo nuevamente sin precedentes, del 5,1% en tasa interanual, principalmente a causa del encarecimiento de la energía. Pero el mensaje lanzado en la rueda de prensa ha avivado la expectativa de alzas de tipos en la zona euro y el mercado ha comenzado a vislumbrar un alza de tipos de 20 puntos básicos en septiembre, provocando una rápida subida en las rentabilidades de los bonos soberanos y en las cotizaciones de los bancos. "La situación ha cambiado, es un hecho", ha afirmado Lagarde, que ha explicado que se está dando un shock en los precios de la energía en la zona euro que no estaba previsto y que tiene mucho que ver con las tensiones geopolíticas y con la dependencia energética de la zona euro. Ha apuntado que respecto al análisis realizado en diciembre, "hay más riesgos al alza en la inflación en el corto plazo".

Lagarde ha explicado que el alza de la energía está suponiendo más de la mitad del aumento de la inflación en enero, que se traslada al precio de otros componentes como la alimentación o el transporte. Y ha advertido que el BCE vigila muy de cerca las alzas salariales, en una economía que se aproxima a la plena actividad y en la que continúa descendiendo el desempleo. Ha avanzado que las reuniones del BCE de marzo y junio serán "especialmente importantes" para establecer un veredicto sobre la inflación y para determinar si se cumplen plenamente los criterios por los que el BCE puede abordar una subida de tipos. "Estamos preparados para ajustar todos nuestros instrumentos de política monetaria", ha señalado Lagarde, que ha añadido que el análisis del Consejo de Gobierno sobre los datos de inflación es "unánime".

En esta ocasión, ha rechazado la coletilla de discursos anteriores en los que aseguraba que el alza de tipos en este año era "muy improbable". Ha dibujado de hecho un nuevo escenario en el que podría acelerarse la reducción de las compras netas de deuda hasta su completa desaparición, como paso previo y necesario para abordar una posible subida de tipos. "No hablamos de inmediatez", ha precisado Lagarde. "No seremos complacientes ni apresurados respecto a los tipos, seremos graduales en todo lo que hagamos".


El BCE se ha dado hoy margen para seguir observando la evolución de los precios. Será en marzo cuando llegue el momento de revisar las previsiones macroeconómicas de IPC y PIB y el momento en que podrían elevarse las estimaciones de subida de precios y en que el BCE podría anunciar un cambio de ritmo en su retirada de estímulos monetarios, de acuerdo al mensaje sugerido hoy por Lagarde. En marzo también concluirán las compras de activos del programa extraordinario PEPP activado con la pandemia, al que seguirán a continuación compras netas mensuales por 40.000 millones de euros en el segundo trimestre dentro del programa convencional (APP, previo a la pandemia), de 30.000 millones en el tercer trimestre y de 20.000 millones a partir de octubre, de acuerdo con la hoja de ruta avanzada en diciembre.

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