El supervisor detecta una mayor demanda de efectivo, pero como reserva

03 de mayo de 2022

La directora general de Efectivo y Sucursales del Banco de España, Jiménez, afirma en el Global Currency Forum que se percibeun aumento de la demanda de efectivo, pero como reserva de valor, no con fines transaccionales. En su intervención, deja muy claro que «para que el efectivo continúe desempeñando un papel importante como medio de pago, es fundamental conocer y comprender los cambios que se están produciendo en el ciclo de vida del efectivo y adaptarse a una sociedad con menos efectivo».

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«La disponibilidad y aceptación del efectivo, el mantenimiento de una infraestructura rentable y la innovación ambientalmente sostenible son claves para garantizar que el efectivo siga siendo un medio de pago atractivo y demandado por el público en general», subraya la directora general de Efectivo y Sucursales del Banco de España.
Admite que «existe una incertidumbre considerable» sobre el papel que desempeñará el dinero en efectivo en el futuro, pero subraya la certeza de que la innovación también es fundamental para garantizar el futuro y la viabilidad del efectivo como medio de pago.

Las fuentes tradicionales de acceso al efectivo del público, como son las sucursales de los bancos y los cajeros automáticos, han visto su red reducida por el ajuste realizado prk la banca y también por la menor demanda provocada por la pandemia. Aunque esto ha dado lugar a la aparición de soluciones alternativas, como la distribución de efectivo a través de las oficinas de Correos o las sucursales móviles (ofibuses) en áreas rurales, éstas «pueden complementar el acceso tradicional, pero no pueden reemplazarlo por completo». Desde el inicio de la pandemia, se ha producido un «notable aumento» de los billetes en circulación, debido a factores como las restricciones a los viajes internacionales (que frenan el turismo y la entrada de billetes), el aumento de la demanda de billetes para ser utilizados como depósito de valor por razones de precaución, y la exacerbación de la tendencia a la baja en el uso del efectivo como medio de pago.

«Notamos un aumento de la demanda de efectivo como reserva de valor y una disminución de la demanda con fines transaccionales», explica la directiva del Banco de España. La emisión neta acumulada de billetes ha comenzado a retroceder lentamente hacia las cifras anteriores a la pandemia, pero sigue estando muy por encima de los niveles de 2019, situándose en torno a los 8.400 millones€ en 2021.
Pese al «desafío operativo» de hacer frente al aumento de la demanda de efectivo, el Banco de España logró mantener las condiciones necesarias para asegurar un adecuado suministro a los agentes económicos. Al mismo tiempo, la pandemia mostró ciertas áreas que deben mejorarse para responder a choques futuros, como la necesidad de una mayor flexibilidad y capacidad de respuesta al reorganizar el trabajo, la apuesta más decidida por la digitalización y la mejor comprensión del funcionamiento del ciclo de caja a través del análisis de datos y la importancia de contar con proveedores alternativos a los que recurrir.

«La crisis también nos ha recordado la importancia de la investigación. Es necesario realizar estudios para mejorar la tecnología de los billetes, utilizando ‘big data’ e inteligencia artificial para anticipar las fluctuaciones de la demanda y adaptarse en consecuencia o para desarrollar nuevas características de seguridad».

El dinero no es contagioso

Jiménez critica que, pese a que se ha aclarado de que las posibilidades de contagio por coronavirus a través del dinero son «remotas», en ocasiones «se ha exagerado el riesgo para la salud como excusa para implementar los pagos electrónicos como estándar».

Por ello, resalta la importancia de legislar para garantizar que quienes deseen utilizar efectivo puedan seguir haciéndolo. El real decreto ley del 3 de noviembre de 2021 prohíbe a las empresas exigir el pago exclusivamente por otros medios distintos al efectivo, como la tarjeta bancaria. «Ésta es una buena noticia, pero por otro lado, una reciente ley de medidas para prevenir y combatir el fraude fiscal ha reducido los límites de los pagos en efectivo, poniendo restricciones considerables a la posibilidad de utilizar este medio de pago», advierte.
Los ciudadanos deben tener puntos de acceso cercanos que satisfagan sus necesidades para que el efectivo siga siendo viable, porque un 3% de la población española tiene dificultades para acceder al efectivo.

La experta del Banco de España recuerda que la tecnología permite una mayor eficiencia y menores costes en la gestión del dinero, por lo que defiende medidas como el fomento de la compatibilidad e interoperabilidad entre las partes interesadas del efectivo y la automatización de los procesos para reducir el riesgo operacional. También, aprovechar al máximo las posibilidades logísticas que abren la automatización, la robotización y la inteligencia artificial.

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