BCE: ¿vuelve la crisis inmobiliaria?

18 de noviembre de 2021

Banco Central Europeo ha advertido en su informe de estabilidad financiera de los crecientes riesgos que observa en el mercado inmobiliario de la zona euro, en algunos aspectos comparables a lo sucedido en los momentos previos a la anterior crisis financiera de 2007. “La pujanza del crédito concedido al sector inmobiliario puede ser un riesgo grave para la estabilidad financiera”, asegura el documento.

Compartir en:

Según explica el BCE, “ha aumentado el riesgo de correcciones de precios en algunos mercados inmobiliarios y financieros". Los problemas en algunos mercados inmobiliarios residenciales han aumentado, especialmente en países donde las valoraciones ya eran elevadas antes de la pandemia. En este sentido, el BCE recomienda políticas macroeconómicas que prevengan y mitiguen los riesgos en los mercados inmobiliarios de esos países. La institución no cita ningún país en particular, si bien el mercado inmobiliario se está tensionando especialmente en Alemania, Francia y Holanda.
En su informe, el BCE lanza serias advertencias. Señala que “las dinámicas en los precios de la vivienda y la sobrevaloración están ya en niveles similares a los observados en el pico previo a la gran crisis financiera de 2007”. Además, si bien reconoce que la vulnerabilidad en las carteras hipotecarias está en la actualidad por debajo de los niveles previos a la citada gran crisis financiera, en algunos lugares se está acelerando. “Hay varios países donde el crecimiento anual del crédito hipotecario crece ya por encima del 7% y se está acelerando”, explica. Se trata del ritmo de crecimiento más intenso desde 2005.


En términos generales, el BCE considera que los riesgos y vulnerabilidades del mercado inmobiliario de la zona euro parecen más leves que en el período previo a la gran crisis de 2007, pero pueden generar riesgos en el medio plazo que requieren vigilancia y posibles medidas macroprudenciales. El BCE pone por tanto el foco en los niveles de capital que presentan los bancos y los sistemas financieros nacionales más vulnerables, sin dar detalles por países.

Pero no es el único mercado en el que existe riesgo de correcciones. El BCE destaca que la demanda de los inversores ha aumentado en los segmentos de más riesgo de los mercados financieros globales, por ejemplo, en los criptoactivos. Además, la entidad monetaria también alerta de la sobrevaloración de algunos activos, el elevado nivel de deuda pública y privada y de que las empresas financieras que no son bancos toman más riesgos. "Los riesgos de que se produzcan tasas elevadas de insolvencias de empresas y pérdidas bancarias son significativamente más bajos que hace seis meses, pero los riesgos de la pandemia no han desaparecido completamente", dijo el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, al presentar el informe en una rueda de prensa virtual.

En otro orden de cosas señala que los beneficios de las empresas de la zona del euro se han recuperado en la medida que la economía repuntó en el primer semestre. "En parte, gracias a esto, las insolvencias de empresas se situaron por debajo de los niveles anteriores a la pandemia, aunque subieron en los sectores económicos más afectados por la pandemia y podrían subir más", según el informe del BCE. Los problemas de suministros y la subida de los precios de la energía podrían crear "desafíos a la recuperación económica y a las perspectivas de inflación", apostilla la entidad.
Los fondos de inversión, aseguradoras y fondos de pensiones han aumentado su exposición a la deuda corporativa de baja calificación crediticia y podrían sufrir pérdidas cuantiosas si empeoran las condiciones en el sector empresarial. Los fondos de inversión también están muy expuestos al riesgo de liquidez.
Por su parte, las valoraciones de mercado de los bancos de la zona del euro han vuelto a los niveles anteriores a la pandemia. Las pérdidas bancarias han sido bajas, aunque puede que todavía se produzcan algunas pérdidas relacionadas con la pandemia, y la baja rentabilidad por el exceso de costes y capacidades sigue siendo el principal problema de los bancos de la zona del euro.
El BCE insta a los bancos a implementar completamente a tiempo las reformas que establece la regulación de supervisión bancaria de Basilea III y pide una regulación más fuerte para el sector financiero no bancario.

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda