EL DESEQUILIBRIO DE LA PIRÁMIDE ALIMENTICIA AUMENTA

Sectores agrícola, ganadero y pesquero: crece el crédito

12 de julio de 2022

En 2021, el crédito a actividades agrícolas, ganaderas y pesqueras creció en más de 660 millones de euros, rozando a cierre del año los 23.000 millones de euros, según el informe “Evolución del crédito a empresas por sectores de actividad en España 2021”, publicado por AIS Group, consultora especialista en la aplicación de soluciones de inteligencia artificial a la gestión del riesgo.

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Este crecimiento del crédito en el sector primario contrasta con la reducción el 0,7% del saldo total de crédito a las empresas en España en el último ejercicio, que supone una rebaja el volumen de préstamos de unos 4.000 millones de euros, hasta situarse alrededor de los 571 mil millones de euros. Al contrario que el grueso de las compañías, el conjunto de las empresas del sector primario ha seguido con una tendencia alcista en su endeudamiento.

Tendencia alcista desde 2015

El crédito al sector primario en España sigue una tendencia alcista desde 2015. Igual que en la mayoría de los segmentos empresariales, la llegada de la pandemia en 2020 aceleró su crecimiento, lo que se reflejó especialmente en marzo de 2021, cuando la tasa de variación anual llegó al 4,6%. Tras unos meses con un incremento más pausado, con tasas inferiores al 2%, diciembre volvió a marcar un repunte hasta alcanzar el 3%, lo que deja la cartera con un saldo de 22,9 mil millones de euros en préstamos. Aun así, el crédito a estas compañías apenas representa el 4% del total de la financiación al conjunto de actividades productivas, que al final de 2021, sumaba algo más de 571.000 millones de euros.
Una nota positiva es que, en el último año, la cantidad de créditos dudosos concedidos al sector primario se ha reducido de 1.230 millones a 1.189 millones de euros. Esto ha provocado el descenso de 3 décimas en la tasa de morosidad, quedando en el 5,2% frente al 5,5% que registraba a diciembre de 2020.
Si bien, la situación es complicada para las empresas de este sector, pues están fuertemente afectadas por la incertidumbre que provoca la evolución de la actual guerra en Ucrania y el panorama económico nacional e internacional. Así, la probabilidad de que tengan que seguir endeudándose para desarrollar su actividad es alta, por lo que no es de extrañar que volvamos a ver tasas de variación positivas en los próximos trimestres.

Inteligencia artificial para mantener crédito y morosidad bajo control

Una de las grandes preocupaciones de bancos y financieras es controlar el riesgo de crédito para que la morosidad no se dispare y, con ella, las provisiones necesarias y lo hacen aplicando la tecnología para mejorar la gestión tanto de la concesión de préstamos, como el seguimiento y la recuperación.

El desequilibrio de la pirámide alimenticia aumenta

Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha elaborado un análisis en el que se demuestran las escandalosas diferencias existentes en los precios de algunos productos hortofrutícolas desde su salida del campo en origen hasta la llegada a los lineales en destino de la distribución, todo ello en un contexto de una alta inflación motivada en parte por las altas cotizaciones de los alimentos y también de la energía.

La organización agraria ha escogido algunos productos hortofrutícolas y ha comparado con datos oficiales su precio en origen en campo, posteriormente en los mercados mayoristas (mercas) e intermediarios y finalmente en la distribución. Los datos revelan que, en ese aumento desorbitado de los alimentos, los productores son los que se llevan la peor parte. En este sentido, se puede observar que los agricultores no se benefician ni mucho menos en la misma medida que los otros eslabones de la cadena agroalimentaria con unas desigualdades bastante evidentes entre unos y otros. El aumento se produce entre los intermediarios y la distribución.
Si se toma en consideración uno de los productos de temporada de los que más se ha hablado estas últimas semanas como es la sandía, el productor percibe de media 0,36 €/kg, en la fase de intermediarios llega a los 0,93 €/kg y en la distribución se dispara hasta los 2,20 €/kg. La diferencia entre campo y distribución de la sandía es del 511%. Se puede comprobar en estos momentos como algunas cadenas de distribución importantes están lanzando ofertas de sandías que no llegan a los 0,90 €/kg, “lo que pone de manifiesto que conforman los precios a su antojo, hace unas semanas a precio de oro y ahora lo devalúan con ofertas de descuento”.

En melón sucede más de lo mismo. En campo se paga de media a 0,47 €/kg, en la fase de intermediarios a 1,66 €/kg y en la distribución a 1,85 €/kg. La diferencia entre campo y distribución es del 293%. En cuanto a las naranjas, los productores en una campaña realmente mala han cobrado de media 0,11 €/kg, en el segmento de los intermediarios ha llegado hasta los 0,67 €/kg y en los lineales de la distribución se ha encontrado a una media de 1,49 €/kg. La diferencia entre origen y destino ha sido del 1.298 %.
Una fruta de verano como la nectarina se ha pagado en campo a una media de 0,67 €/kg, en la fase de intermediarios a 1,75 €/kg y en la distribución a 3,44 €/kg. El diferencial entre lo pagado en el campo y lo que abonan los consumidores es de un 412%.

Si se compara una hortaliza de las más consumidas como la patata, vemos que el agricultor recibe de media 0,34 €/kg, en la parte de los intermediarios no sube demasiado y llega hasta los 0,53 €/kg y donde se dispara es en la distribución con 1,37 €/kg. La consecuencia es un diferencial entre origen y destino de más del 300%. Se pueden consultar otros productos en la gráfica adjunta. Ante esta situación, Unión de Uniones propone el establecimiento de procedimientos públicos para el conocimiento y formación de los márgenes comerciales por parte de los diferentes agentes económicos que intervienen en la formación de los precios.

Igualmente pide que se instaure un sistema público de elaboración de costes de producción de referencia para los contratos agroalimentarios obligatorios establecidos en la Ley de mejora del funcionamiento de la cadena alimentaria. En este sentido, apuesta por la inclusión de una cláusula en los contratos que permita compartir los beneficios y costes generados en la cadena de valor en beneficio de los productores.
Por otra parte, Unión de Uniones reclama una mejor regulación de los mercados, así como vigilar y sancionar las concertaciones de precios por parte de la demanda en perjuicio del agricultor y ganadero.

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