Las ¨Recetas¨ del Dr. GÓMEZ-CARMONA en Crónica Económica

19 de junio de 2020

"¿Que no come carne? ¿Cómo que no come carne? Da igual, da igual, haré cordero". (Mi gran boda griega)". Como podrán imaginar por la cita, hoy hablamos de una terraza carnívora, por lo que, si no les gusta la carne, pueden dejar de leer... aunque si lo hacen no sabrán si es carne o no todo lo que reluce en este restaurante.

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Después de varios años y aprovechando que reabre su terraza con novedades, volvemos a Rubaiyat, un oasis colonial junto a Alberto Alcocer. Se caracteriza por su impresionante vegetación, propia del estilo tropical, que remarca los orígenes del Grupo y que también se refleja en su carta, inundada de matices brasileños. En ella, su chef Mariana Argeoli, hace un guiño a sus raíces y, clásicos aparte, e incorpora a la carta nuevos platos.
En esta ocasión, comenzamos nuestra experiencia con un clásico, el ceviche de lubina con granizado de caipiriña de mandarina. Es un plato que no falla en épocas de verano, ya que es refrescante y, además, saludable. Además, si te gusta la gastronomía y conocer su historia y sus orígenes, debes saber (si no lo sabes ya) que el ceviche es uno de los platos más representativos de la cultura peruana considerado, además, como plato de patrimonio cultural. Teniendo en cuenta que sus matices cítricos de lima o limón son sustituidos por los de la mandarina, dándole un toque más sabroso e incluso aromático al plato. Por lo que he de decir que es una buena y original elección, sin duda, recomendable.

Seguimos con otro de los platos nuevos, el atún rojo a la parrilla con sésamo negro, quinoa, chutney de mora y espuma de jengibre. Este, sin embargo, lo encontré seco y poco jugoso. El atún es un alimento generoso y todoterreno, sin embargo, para apreciar su sabor y conservar su frescura es importante consumirlo pronto, y en este caso, fresco es lo que menos estaba. Quizás lo encuentre así porque yo sea muy de comer atún o porque se trata de un restaurante especializado en carne, pero creo que no es su punto fuerte.
Para quitarse el mal sabor de boca lo mejor siempre es asegurarse, por eso, el siguiente plato no defraudó en absoluto. La maravillosa Queen beef cumplió las claves que debe tener un perfecto corte de carne, y más en un sitio como este, lo que yo he bautizado con las sigas: STJ
• Sabroso
• Tierno
• Jugoso

Dejándonos aconsejar en el postre, nos sirvieron su tarta de queso con helado de guayaba. Como experto en tartas de queso, y teniendo en cuenta que en la mayoría de los locales de Madrid a los postres no les prestan la atención y dedicación suficiente, en este caso la tarta me pareció un acierto por lo que su la nota podría estar más cerca del notable que del aprobado.
Por cierto, para beber no olviden tomar una caipiriña, no es la mejor de Madrid, pero se acerca.
Diagnóstico:
• La patología que se le diagnostica al paciente Rubaiyat es el síndrome de Moebius.
• El síndrome de Moebius es un desorden raro caracterizado por parálisis facial de por vida. Quien padece este síndrome no puede sonreír o fruncir, y no puede mover a menudo sus ojos de lado a lado.
• El servicio de la terraza debería de probar 1 caipiriña antes de empezar su turno, para atender como yo salí del local, con una sonrisa.
Mi receta:
• Para tener un verano feliz no olvides tomar una caipiriña detrás de otra. Esta adicción está permitida por la OMS, la ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SONRISA.
• Te aconsejo que tomes carne 1 vez a la semana en la terraza Rubaiyat y 1 caipiriña cada 8 horas.
• Si quieres seguir la dieta carnívora no olvides la dirección: Calle de Juan Ramón Jiménez, 37

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