Argelia no desbloquea el comercio con España

15 de agosto de 2022

La crisis diplomática provocada por la decisión unilateral de Pedro Sánchez de cambiar la política respecto a la posición española en el Sahara –posicionándose a favor de un estatuto de autonomía– ha roto las relaciones comerciales y financieras con Argelia y ha complicado la llegada de gas del país magrebí en el peor momento posible.

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Mientras la importación de gas argelino ha caído un 42% durante el primer semestre del año, las compras de esta materia prima a Rusia se han incrementado en un 15,6%, hasta batir marcas récord pese al bloqueo contra el Gobierno de Putin.
Pero estos efectos perniciosos son de doble sentido y la economía argelina está empezando a sentir los primeros síntomas de desabastecimiento de productos básicos que llegaban desde España y que no han podido ser reemplazados por otros proveedores por carecer de calidad y precios tan competitivos. Por ello, los empresarios locales llevan semanas presionando a su Gobierno para que restablezca la apertura de fronteras al comercio con España y no se limite al levantamiento de unas pocas restricciones. Se han retomado las domiciliaciones bancarias para comercio exterior, fuera de línea desde el 29 de julio, pero su aplicación no ha desbloqueado las transacciones, vitales para las importaciones y las exportaciones, que continúan paralizadas.

Según el presidente del Círculo de Comercio e Industria argelino-español (CCIAE), Bouabdellah, el país se encamina a «un periodo crítico» de desabastecimiento porque «se están terminando las existencias» en muchos sectores, pero sobre todo en la cerámica y la alimentación, fundamentales para la economía local. «Estamos en una situación crítica, no hay trabajo, y estamos entrando en un nuevo momento en el que vamos a tener que despedir trabajadores», aseguró Bouabdellah, que alerta de que muchas materias primas empiezan a escasear, lo que puede paralizar sectores como la construcción, que importa mayoritariamente desde España. También en la alimentación comienza a haber restricciones, ya que Argelia compraba en España el 60% del pollo que consumía, lo que ha provocado que su precio se haya duplicado por falta de suministro.

En cuanto al sector financiero, el pasado 28 de julio, la ABEF –la asociación que agrupa una treintena de entidades bancarias y financieras en Argelia– anunció el levantamiento de las restricciones a las operaciones bancarias, que no ha servido para desbloquear la llegada de mercancías, ya que solo se autorizan domiciliaciones, por lo que la situación ha continuado igual, con las aduanas cerradas.

Los empresarios argelinos esperan que esta semana el Ejecutivo realice una declaración oficial para desbloquear la situación, cuyas implicaciones en el mercado local empiezan a ser muy perniciosas. Mientras tanto, el Gobierno español negocia contra reloj sin luz ni taquígrafos para reactivar el Tratado de Amistad suspendido desde el pasado 8 de junio.

 

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