HACIENDA:VOLANTAZO FSCAL

Lo importante es recaudar, y la empresa  digital  es el gran objetivo

26 de febrero de 2021

Tras subir todo tipo de impuestos en la búsqueda desesperada de ingresos ahora, Hacienda trata de utilizar la famosa Ley Beckham como  gancho para atraer hacia el país talentos e inversiones vinculadas a la nueva economía digital aprovechando el ´efecto llamada´ de los fondos europeos.

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En concreto, el Gobierno ha iniciado una ronda de contactos con asociaciones, consultoras y expertos fiscales para abordar la posible reforma de este instrumento fiscal y de otros elementos del marco impositivo con el objetivo declarado de mejorar el atractivo de España como destino para los nuevos emprendedores digitales y conseguir atraer de este modo tanto talento como nuevas inversiones durante los próximos años, según aseguran a La Información fuentes conocedoras de estos contactos.
El mensaje que están trasladando los representantes del Gobierno en estos encuentros se centra en la configuración de un marco fiscal lo más amigable posible para el emprendimiento, en línea con los principios planteados en la quinta de las diez políticas palanca que Moncloa pretende impulsar con los fondos europeos, "la modernización y digitalización del ecosistema de nuestras empresas". El Plan de Reconstrucción, Transformación y Resiliencia establece como uno de los objetivos de esta política palanca el "impulso a las pymes mediante su digitalización, financiación para la internacionalización, impulso del emprendimiento y apoyo al ecosistema de startups", y es ahí donde enmarca esta iniciativa. 

Sobre la mesa de debate ya se han puesto varias alternativas, señalan fuentes del ámbito fiscal, entre las que la mejora de las condiciones del régimen fiscal para impatriados en el Impuesto sobre la Renta asoma como la más prioritaria para el Gobierno. "El régimen fiscal español para los no residentes es a día de hoy mucho menos atractivo que el vigente en otros países, que se podrían considerar competidores directos, como Italia, Alemania o Reino Unido", señala una de las fuentes consultadas. Las causas tienen que ver con el repliegue en las ventajas fiscales de este régimen que los sucesivos gobiernos han ido ejecutando a medida que crecían las necesidades de ingresos de las arcas públicas. 

En origen, la 'ley Beckham' permitía a los impatriados tributar por un tipo del 24% y solo por las rentas obtenidas en España, en lugar de hacerlo al tipo marginal de IRPF (45%-47%) y por toda su renta mundial. En 2010, el Gobierno Zapatero abordó el primer tijeretazo al régimen, excluyendo a los deportistas profesionales del mismo y reduciendo su efectividad real a los primeros 600.000 euros de su renta. Todo lo que se ganara por encima de ese umbral tributaría a partir de entonces al tipo marginal del IRPF. En 2015, Cristóbal Montoro dio una nueva vuelta de tuerca al régimen especial y sentó el principio de que durante la permanencia de los contribuyentes en el mismo todas sus rentas se considerarían obtenidas en territorio español, lo que exponía a sus potenciales beneficiarios al riesgo de tener que tributar en en dos países distintos por las retribuciones diferidas en forma de bonos o incentivos en forma de acciones generados antes de instalarse en España.

De todo esto y de otros aspectos como el tratamiento fiscal de las transferencias de tecnología desde centros de investigación públicos a proyectos privados se está hablando desde hace unas semanas ya con el Gobierno, con el objetivo de mejorar el marco fiscal que España ofrece a los emprendedores que impulsan nuevos proyectos empresariales.


 

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