RIBERA SE EQUIVOCA DE ESTRATEGIA

España en guerra energética con Europa

10 de febrero de 2022

La vicepresidenta Ribera, ha denunciado "la desigualdad" que está generando la falta de una respuesta común por parte de la Unión Europea para responder a la actual crisis provocada por los precios de la energía, con países como Alemania o Francia "con más bolsillo" para permitir que su industria tenga unos precios más baratos.

Compartir en:

En su participación en la 19 Jornada de Energía organizada por IESE y Deloitte, Ribera consideró que "no puede ser que países con más bolsillo tengan más recursos para cubrir su industria, generando una diferencia de costes energéticos muy notable que es difícil ser cubierta por otros países con menos capacidades".
En este sentido, señaló que Alemania ha destinado 36.000 millones de euros en ayudas para compensar a sus consumidores e industria por la subida de los precios de la energía, frente a los 21.000 millones de euros de Francia. Sin embargo, Ribera indicó que España, sin recordar exactamente las cifras, ha destinado a través de las diferentes rebajas fiscales alrededor de 5.000 millones destinados a los consumidores e industria y otros 500 millones en los distintos apoyos a la industria.

Así, advirtió de que la falta de una respuesta conjunta de la Unión Europea a esta crisis puede "generar tensiones y derivar en un riesgo de deslocalización industrial en el mapa europeo". Ribera lamentó que la reacción de la Comisión Europea el pasado mes de octubre a esta crisis fue la de "no tocar el mercado" y que la solución se cargara sobre el contribuyente, algo que supone "detraer recursos y que la capacidad de cada estado miembro sea diferente".
Por ello, insistió en la necesidad de que la respuesta a esta situación "se gestione desde Europa", que, sin embargo, ha preferido partir de "premisas cuestionables", como que el problema era "coyuntural y temporal" o que había que mantener "la estabilidad en la regulación del mercado como una señal de los operadores para invertir ese diferencial en acelerar la transición", algo que consideró "más que dudoso". Por otra parte, la ministra reconoció que las administraciones "no están dotadas y dimensionadas adecuadamente" para gestionar el aluvión de proyectos renovables que reciben, un problema que es necesario resolver "bien y pronto".


Estrategia equivocada

Pero el problema no es Europa, sino Ribera y una estrategia equivocada que nos costara millones de euros e influencia internacional gracias a nuestras buenas relaciones con Argelia. Por primera vez desde que se tienen registros, la suma del suministro de gas natural procedente de EEUU (24,7%) y Rusia (10,9%) ha superado con holgura en diciembre al que llegó desde tierras argelinas (26,9%), según la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos.

El vuelco en la balanza del gas se produjo en un contexto de precios récords históricos en Europa -la cotización del TTF holandés superó a principios de diciembre los 180 euros por MWh para desplomarse después a la mitad- debido a las restricciones con el suministro ruso a Alemania. En el caso español, el último mes de 2021 fue el segundo consecutivo con el gasoducto marroquí Magreb-Europa cerrado a cal y canto después de 25 años en funcionamiento trasvasando gas desde Argelia a España, que ha dejado a la infraestructura Medgaz como única vía de aprovisionamiento terrestre. Por este motivo, la llegada de GNL (Gas Natural Licuado) a España a través de buques metaneros supuso el 68,6% del total. Los cargamentos a las regasificadoras españolas desde múltiples países del mundo se han multiplicado incluso desde Argelia, que envió por vía marítima un 323% más que en diciembre de 2020.

De todo este maremagnum lo que mas sorprende es que Rusia haya ganado terreno a toda velocidad en la tarta energética española. En concreto, la llegada de gas ruso a la península ibérica se disparó en diciembre un 157% respecto al mismo mes de 2020, hasta 4.195 GWh, replicando lo que ha sucedido en las importaciones de petróleo. En definitiva, Putin controla más del 10% del suministro a España, su nivel más alto desde 2015 después de varios años en los que había caído en la irrelevancia como proveedor.

De enero a diciembre de 2021, el país norteafricano todavía representó el 42% del total pero esa cifra se ha reducido drásticamente desde el estallido de la crisis diplomática a tres bandas entre Rabat, Argel y Madrid. El origen fue la estancia en Logroño para un tratamiento médico del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, con el salvoconducto de González-Laya, entonces titular del Ministerio de Exteriores y que acabó siendo cesada por Sánchez. EEUU se sitúa como segundo país más relevante con el 24,7% del total en diciembre y el 14,4% en el conjunto de 2021. Nigeria consolida su papel como el socio energético que más crece si se tiene en cuenta el petróleo y el gas, donde alcanzó un peso del 17% mensual y un 11% anual. Rusia se situó en el 10,9% (diciembre) y el 8,9% (2021). Qatar, uno de los productores con mayor capacidad ociosa, apenas representó el 2,3% en diciembre y el 6,3% del total en 2021, situación que motivó la reciente visita al Golfo de Pedro Sánchez. Tanto Emiratos Árabes Unidos como cataríes disponen de capacidad extra pero la demanda desborda las previsiones. La incorporación de Australia como suministrador habitual no parará de crecer en los próximos meses.

Y a todo esto nadie haba con Argelia para no solo aumentar el suministro, sino ademas poder plantear a Bruselas alternativas y menor dependencia diplomática de Marruecos. Pero Ribera y Sanchez, no solo no potencia esta relación sino que le prometen a Marruecos gas procedente de Argelia a través de nuestro gaseoducto. Increíble, pero cierto.

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda