Un plan para la historia, pero no se sabe muy bien de quien

EL PLAN MÁS AMBICIOSO DE LAS HISTORIA ECONÓMICA 

Sánchez ya se ha gastado 50.000 M€ antes de recibir un euro

13 de abril de 2021

El Gobierno está ultimando ya los detalles del Plan de Recuperación y Resiliencia, un conjunto de 110 iniciativas inversión y 102 reformas con el que España aspira lograr el visto bueno comunitario para la recepción de unos 80.000 millones de euros en subvenciones y 70.000 en créditos blandos durante los próximos seis años para sacar al país reforzado de la crisis del Covid-19.

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El presidente del Gobierno, ha comparecido para explicar algunas de sus claves tras la reunión del Consejo de Ministros y de la amplia comisión interministerial dedicada al Plan, desgranando el destino de los primeros 50.000 millones de euros de inversión a tres años vista. “El Plan de Recuperación es el plan económico más ambicioso y trascendental de las recientes historia económica para España. Es la mayor oportunidad para España desde la entrada de España en la UE, y de eso hace 37 años. Ocasiones como esta se presentan un par de veces en el siglo y esta oportunidad España no la va a dejar pasar”, ha prometido Sánchez.

En aquella ocasión, ha dicho, los “fondos estructurales fueron 8.000 millones ahora hablamos de 140.000 millones, fundamentales para recuperar los niveles de PIB previos a la pandemia y dar un crecimiento exponencial en las posibilidades de crecer, crear empleos y empresas. Una inversión absolutamente excepcional y única”. “En los últimos años hemos sido golpeados por la peor crisis económica en 80 años y la peor pandemia en un siglo”, ha apuntado el presidente, aseverando que ambos eventos han desvelado fragilidades de la economía y los servicios públicos españoles.

Los cinco grandes objetivos del Plan, ha resumido Sánchez, son modernizar el tejido productivo, incluyendo la administración pública; aumentar la productividad, uno de los principales talones de Aquiles que explican por qué hay un renta per cápita más baja que el resto de potencias europeas; impulsar la capacidad de crear empleo de calidad en todo el territorio, luchando contra el desempleo estructural, de jóvenes y de género; reducir las brechas sociales y de género, ampliadas por la crisis y la emergencia sanitaria; impulsar una transformación medioambiental.

“En el coto plazo queremos promover la recuperación económica tras la emergencia sanitaria”, ha expuesto, agregando que el fin “a medio plazo es mejorar la productividad de la economía española con la transición ecológica y la transformación digital”. “en el largo plazo lo que queremos es que España tenga un crecimiento robusto económico, sostenible en lo fiscal y resiliente en lo medioambiental”, ha ilustrado.
Habrá 10 políticas palanca, como la rehabilitación de vivienda o la movilidad sostenible, y 30 componentes de cada política, ha explicado el presidente. “En total hablamos de en seis años España emprenderá 102 reformas y 110 grandes inversiones. En total 212 medidas”, ha enumerado, explicando que atendiendo a los fondos, el “39% estarán vinculados a transición ecológica y el 29% a trasformación digital”. Un 10,5% % irá a educación y formación.

“Hay un total de 20 inversiones principales para los próximos tres años, ha expuesto Sánchez pasando a enumerarlas. En primer lugar, habrá una estrategia de movilidad sostenible, segura y conectada, electrificando vías públicas, dando puntos de recarga a vehículos eléctricos, por 13.200 millones de euros. A la regeneración urbana y rehabilitación de vivienda se dedicarán 6.820 millones de euros, destinando 1.000 adicionales a la vivienda de alquiler social. El Plan también destinará a la modernización de la administración pública 4.315 millones; impulsará un programa de digitalización de las pymes, con 4.060 millones; la hoja de ruta del 5G, para expandir la digitalización, con 4.000 millones de euros; una nueva política industrial para la España de 2030, con remodelación de gestión de residuos con 3.780 millones; un plan de formación digital, con 3.590 millones de euros; par la mejora de la competitividad del turismo 3.400 millones; desarrollo de sistema de ciencia e innovación, con 3.380 millones de euros; y, por último, se destinarán 3.165 millones a la transición medioambiental.

En total, el mapa trazado por Sánchez despeja el destino de los primeros 50.000 millones de euros de inversión con fondos europeos para el periodo 2021 a 2023. De forma transversal hay cuatro grandes transformaciones que Sánchez considera imprescindibles. “La pandemia hace más urgente una transformación que ya era necesaria”, ha dicho: la transición verde, la transformación digital, la cohesión territorial y la igualdad de género.
Son 20 las principales reformas que contempla el plan de Recuperación, aunque hay un centenar. Sánchez ha destacado la modernización del sistema nacional de salud; un nuevo sistema energético, con despliegue de energías renovables; la modernización de la justicia; la nueva economía de los cuidados, incluyendo las lecciones que deja la pandemia en las residencias; un plan de depuración y reutilización de aguas, un debate clave en islas y territorios agrícolas ante la amenaza del cambio climático; la modernización y digitalización de administraciones públicas; la política de residuos y el impulso a la economía circular, que permitirán mucho empleo de calidad en los próximos años; economía sostenible y conectada; la apuesta por la innovación y una nueva política de vivienda “en toda su extensión”.

El Plan se traducirá, ha estimado Sánchez, en un crecimiento adicional del PIB de dos puntos a partir de 2021 (con crecimientos superiores al 2% anual desde 2030; la creación de 800.000 puestos de trabajo y la mejora de la vertebración del país y el reparto de población en todo el país, haciendo frente al reto demográfico. “Hasta la crisis financiera, España contaba con niveles de inversión pública en la media europea, después de la crisis cayeron radicalmente. Las políticas de austeridad fueron muy lesivas”, ha sostenido el presidente, asegurando que el Plan de Recuperación permitirá recuperar el terreno perdido.

El envío del plan definitivo a Bruselas, que inicialmente se preveía entregar a Bruselas a finales del mes de marzo y se barajó luego aprobar hoy mismo, se retrasará finalmente hasta su aprobación en el Consejo de Ministros del próximo martes 20 o el siguiente, 27 de abril, apurando el plazo que los Estados miembros tienen para remitirlo antes de final de mes. A partir de ahí la Comisión tiene dos meses para dar su visto bueno.“Lo tenemos todo listo par comenzar a desarrollar todos los proyectos al día siguiente de su aprobación por la UE”, ha prometido Sánchez, recordando que los Presupuestos permiten anticipar vía deuda los primeros 27.000 millones comunitarios.
El retraso en la aprobación definitiva del Plan de Recuperación, cuyos flecos aún se están analizando con las autoridades europeas, junto a la demora en el proceso de desembolso -pendiente el aval del Constitucional alemán- han llevado al Ejecutivo a asumir que sus efectos positivos no se darán hasta la segunda mitad del año.

 

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