Las jubilaciones anticipadas se disparan un 26%

30 de mayo de 2021

Según los últimos datos públicos relativos a las altas de jubilación por edades, el pasado año, cuando se empezaron ya a conocer retazos de la reforma de las pensiones, se retiraron un total 109.581 trabajadores con menos de 65 años, lo que supone un ritmo de 300 por día. Mientras, en 2021, solo en los tres primeros meses, se han producido 34.003 jubilaciones anticipadas, lo que implica 377 por día.

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Pero es mas, durante los tres primeros meses de 2021 se retiraron antes de los 65 años un total de 378 trabajadores cada día, frente a los 300 de media que lo hicieron en el año de la pandemia.
La reforma del sistema de pensiones, que será progresiva hasta 2027 y a la que los agentes sociales podrían dar el visto bueno definitivo la próxima semana, ha puesto en alerta a muchos trabajadores que han decidido adelantar su retiro, aunque posiblemente no lo tenían previsto el pasado año. La razón es la entrada en vigor de algunas de las medidas más duras del proyecto del ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, como es la penalización de la jubilación anticipada, que se aprobará a finales de este mismo ejercicio. 

Hasta 1,2 millones de trabajadores que tienen entre 60 y 65 años y cientos de miles de desempleados con esas edades podrían retirarse  durante los próximos cinco años, incluso anticipándose a la iniciativa menos conocida hasta el momento, aunque posiblemente la más contundente, que es el factor de equidad intergeneracional, un mecanismo que tendrá un efecto importante en la cuantía de la pensión, que estará condicionada por la esperanza de vida, y que verá la luz en 2027.

Unido al mayor número de retiros, muchos ya de la generación del 'baby boom', también se evidencia un aumento de la nómina de los pensionistas y de los fondos que dedican a pagarlas, que han aumentado un 45% en una década. Ya hay 850.000 jubilados más que en 2011 y la nómina de las nuevas altas es de 1.456 euros, un 10% mayor que el sueldo más habitual, mientras la de las anticipadas se sitúa en 1.705 euros, un claro indicio de que las rentas altas y con largas carreras de cotización son las que antes dejan el trabajo y, también, que los que se jubilan con 65 ó más, fundamentalmente autónomos y mujeres, lo hacen porque no tienen los años de cotización para hacerlo antes.

Y si las jubilacioens estan comoetan, no andan muy lejos los problemas con los sindicatos. Después de conocer el borrador de propuesta que Seguridad Social entregó a los agentes sociales esta semana, los agentes sociales han reclamado que se incluyan cambios. Algunos de carácter técnico y otros no tanto. Este es el caso de una de las reclamaciones, que es un mayor respaldo a las pensiones mínimas y no contributivas. 
Concretamente, los sindicatos exigen que este tipo de prestaciones se suban más que las pensiones de jubilación o contributivas anualmente. Si bien este tipo de medida está dentro del espíritu de las últimas iniciativas del Gobierno (en los últimos Presupuestos Generales del Estado el alza de las no contributivas fue del 1,8%, el doble que las pensiones de jubilación), los trabajadores reclaman que esta medida se recoja, explícitamente, en el documento legal para su futuro desarrollo. 
A esto se suma que los sindicatos también han pedido plazos más concretos para la derogación del factor de sostenibilidad y del Índice de Revalorización de las Pensiones (IPR), es decir, de la reforma de las pensiones del PP de 2013, cuando gobernaba Mariano Rajoy.

Por esto, y por detalles técnicos ("en un texto legal, hasta los puntos y comas son importantes", indican las fuentes citadas), los agentes sociales insisten en que la reforma de las pensiones no está cerrada, aunque sí admiten que ya han dado luz verde al grueso de las medidas que incluye. Entre ellas, la herramienta para la revalorización anual de las pensiones de acuerdo con el IPC del año anterior y las medidas para incentivar la demora de la jubilación o combinar la pensión y un salario. 

Cabe recordar que la reforma de las pensiones tiene, entre otros objetivos, acercar la edad real de jubilación a la edad legal, que en 2027 estará en los 67 años. Para ello se han puesto determinadas medidas sobre la mesa, como elevar la jubilación obligatoria por convenio colectivo hasta los 68 años o reformular los índices correctores de la jubilación anticipada. 

Por otro lado, los nuevos tramos de cotización por ingresos reales de los autónomos se quedarán fuera de la reforma de las pensiones. Si bien está previsto que la nueva fórmula para calcular los pagos de los trabajadores por cuenta propia a la Seguridad Social esté dentro del texto legal, la definición de sus tramos se desarrollará aparte. 
La intención del ministerio es negociar dichos tramos (13, y por ingresos reales) directamente con los propios autónomos, algo que no se había hecho anteriormente. De hecho, se ha puesto sobre la mesa que para ello se pueda formar una mesa de negociación conjunta de representantes de Gobierno, patronal (CEOE), sindicatos (UGT y CCOO) y asociaciones de autónomos (ATA, UPTA y UATAE).

 

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