Aprobada, también,  la ley del FNSSE

01 de junio de 2021

El Consejo de Ministros ha aprobado tambien el proyecto de ley del Fondo Nacional para la Sostenibilidad del Sistema Eléctrico (FNSSE), que ahora se remitirá al Congreso de los Diputados y que tiene como objetivo rebajar un 13% la factura de la luz en cinco años tras sacar del recibo el coste de las primas a las energías renovables.

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Así lo ha anunciado la vicepresidenta Ribera, en rueda de prensa posterior. Bajo el sistema energético actual son los consumidores (particulares y empresas) los que cargan con los costes asociados al régimen retributivo específico de las renovables, cogeneración y residuos (Recore), pero una vez se ponga en marcha el fondo se repartirán los esfuerzos.
 
Las compañías petroleras, entre las que destacan Repsol, Cepsa o BP, son las que más sufrirán las consecuencias del mecanismo. Las primas a las renovables suponen 7.000 millones de euros al año, el equivalente al 16% de la factura eléctrica, y, según la memoria económica que acompaña al proyecto de ley, cargarán con la financiación del 43,7% de las primas a las energías renovables para 2025, lo que supone unos 2.085 millones de euros (ver gráfico). En total, en 2021, los comercializadores de todos los sectores energéticos deberían aportar al fondo 954 millones de euros, el 20% de las primas previstas para dicho año. El FNSSE sustituirá gradualmente los cargos fijos del sistema eléctrico del Recore en cinco años.
El Ejecutivo barajó en su día la posibilidad de financiar las renovables mediante los Presupuestos Generales del Estado, pero quedó descartada debido a la coyuntura actual desde el punto de vista de ingresos y gastos públicos. Desde el ministerio del ramo  se ha explicado que la creación del fondo tiene un triple objetivo: evitar subidas en el precio de la electricidad, dar señales claras de electrificación de la economía y aportar certidumbre, sostenibilidad y equilibrio al sistema que permita la movilización de las inversiones necesarias en los próximos años.

Para garantizar la equidad y la redistribución, existirán exenciones y compensaciones para aquellos sectores con menor capacidad de adaptación y respuesta al nuevo sistema. Entre estas exenciones figuran el consumo eléctrico para almacenamiento, el gasóleo agrícola, el gas natural para cogeneración y generación eléctrica, el queroseno para aviación, el gasóleo para navegación y pesca (excepto embarcaciones de recreo), así como el porcentaje de mezclas de bios en combustibles y de gases renovables en el gas natural.
En las bonificaciones por los posibles costes indirectos que pudieran derivarse sobre los consumidores figuran el gasóleo de usos profesionales y la industria electrointensiva o la consumidora de gas natural pertenecientes a sectores en riesgo de ‘fuga de carbono’.

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