Algunas interpretaciones

11 de julio de 2021

Todos los medios de comunicación se ha hecho eco de los cambios afrontados por Sánchez y en sus comentarios hay opiniones para todos los gustos. Aquí se recogen unas pocas con las que el lector puede hacerse una idea de la trascendencia o no de los cambios.

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LA VANGUARDIA

La mejor forma de leer los cambios es en clave de preparación para las elecciones generales. El fiasco de Madrid fue un revulsivo para Sánchez. En ese momento, el presidente fue consciente de que debía poner más atención al partido. El descenso en las últimas encuestas le ha reafirmado en esa idea. Del Gobierno “bonito”, con perfiles técnicos o sectoriales, en el que sólo Carmen Calvo o José Luis Abalos aportaban un mensaje más político, se pasa a un gabinete más basado en el partido, que incluye a varias alcaldesas. Sánchez subrayó hoy que busca una mayor "cercanía" con los ciudadanos. Una vez hecho el cambio de gobierno, todo queda listo para que Sánchez se vuelque en el congreso del PSOE de octubre.

EL MUNDO

Estaba claro que los indultos recién concedidos a los líderes independentistas condenados por sedición por el Tribunal Supremo iban a marcar un antes y un después en el Gobierno de Pedro Sánchez. Hasta entonces no se planteó ejecutar su reforma del Ejecutivo y contó con que el desgaste que suponen las medidas de gracias a los nacionalistas, el peaje para contentar a sus socios de ERC , iba a factura. Así, en la remodelación del Gobierno anunciada por Sánchez aparta del Ministerio de Justicia a Juan Carlos Campo, que fue quien firmó los indultos, un año y seis meses después de su nombramiento. Campo será recordado por significarse en los últimos meses a favor de conceder la medida de gracia y tratar de explicar las ventajas que tenía, no sólo para el Gobierno, sino para la nación. "Perdonar no implica olvidar, perdonar supone darse otra oportunidad para hacerlo mejor", aseguró el entonces ministro hace unas semanas. Habló de nuevo de "reconciliación y reencuentro" con el secesionismo. Desde su Ministerio se prepararon los expedientes que facilitaron los indultos parciales concedidos por Gobierno a los nueve condenados, justificados por la utilidad pública que supone "asegurar la convivencia libre y pacífica".

EL PAIS
La nueva etapa se abre bajo el signo del continuismo económico. El ascenso de Nadia Calviño a la vicepresidencia primera, sobre todo, y la confirmación de otros ministros del sector, envían un claro mensaje a la Unión Europea, a los agentes sociales, a los mercados y, quizá de forma especial, al socio menor de Gobierno. Es un buen mensaje. En segundo lugar, destaca el intento del presidente de reforzar la presencia del PSOE en el Ejecutivo, que va de la mano de gestos de distensión con áreas del partido tras la guerra fratricida de los años pasados.

La inesperada salida de Iván Redondo como jefe de Gabinete, sin carné socialista pero con una considerable influencia sobre su jefe, para ser sustituido por el histórico dirigente del PSOE Óscar López, encarna quizá más que cualquier otro movimiento ese cambio de corriente. El nombramiento de López, sumado al de figuras que no apoyaron a Sánchez en los momentos más críticos, muestra el intento de mejorar el clima interno del partido en un momento muy difícil. El ascenso de Félix Bolaños, a partir de ahora ministro de Presidencia, también es una noticia positiva para el PSOE. La salida de José Luis Ábalos deja abiertas incógnitas en los nuevos equilibrios del partido que se irán aclarando con vistas al próximo congreso, previsto dentro de tres meses.

5DIAS
La influencia de Redondo en el día a día de Moncloa era, según diferentes fuentes, prácticamente absoluta. Además, también se hizo cargo del diseño de las campañas electorales del candidato del PSC a la Generalitat, Salvador Illa, en las catalanas de febrero, y de Ángel Gabilondo para las autonómicas de Madrid del 4 de mayo.
Su importante rol en estas citas electorales generó recelos en algunos sectores del PSOE, sobre todo en el caso madrileño, donde las elecciones acabaron para los socialistas con su peor resultado histórico en esta comunidad.

No obstante, en aquel momento Ferraz rechazó pedir cuentas a Redondo y su equipo de Moncloa, y la catástrofe electoral solo se llevó por delante al hasta entonces secretario general del PSOE de Madrid, José Manuel Franco, ahora presidente del Consejo Superior de Deportes; y al candidato Gabilondo.

LA INFORMACION
Sánchez considera que las próximas elecciones se van a jugar en el terreno económico y por eso ha decidido mantener el bloque de su equipo del ramo. Con alguna novedad, eso sí. La principal es que Nadia Calviño se convierte en la nueva vicepresidenta primera y, por tanto, asciende un puesto en el escalafón gubernamental. El presidente sigue manteniendo la confianza en María Jesús Montero. La ministra de Hacienda suma a sus competencias las de Función Pública, lo que supone todo una novedad. El departamento se convierte, así, en un súperministerio, como en la época de Cristóbal Montoro.

También contiúan en el Gobierno José Luis Escrivá como titular de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones; y Reyes Maroto como responsable de Industria. Y, por supuesto, Teresa Ribera, que asciende a vicepresidenta tercera con la remodelación, que no reducción.

Pedro Sánchez ha decidido dar más peso aún a Calviño en el nuevo Consejo de Ministros. La actual ministra de Economía asciende, como decimos, en el organigrama a vicepresidenta primera, en sustitución de Carmen Calvo, que sale del Consejo de Ministros. Con esta decisión el presidente refuerza aún más a su equipo económico, donde no se esperan cambios de calado. La política económica, por tanto, será continuista. Su objetivo, afirman en Moncloa, es claro: la recuperación económica y social.

La futura vicepresidenta económica tendrá el segundo escalafón en el Gobierno y sustituirá a Sánchez cuando el presidente no pueda acudir a los cónclaves del Ejecutivo de coalición. Es una clara apuesta por la gestión de la gallega, en un momento clave para la citada recuperación económica y con el reparto de los fondos europeos en ciernes.

LA RAZON 
Podría decirse que más que a una crisis de Gobierno la opinión pública ha asistido a una maniobra política de gran alcance, cuyos efectos prácticos se verán en el tiempo y que parte en dos hitos la actual legislatura. Porque Pedro Sánchez ha procedido con la frialdad del cirujano a la destitución de algunos de quienes fueron sus más cercanos compañeros en la aventura de su consolidación del poder interno en el PSOE y de su posterior llegada a La Moncloa. No se lleva a cabo una operación de derribo como la de ayer, si no existe una definida estrategia de cambio ni se opera simultáneamente sobre los dos ámbitos de poder institucional, el propio Ejecutivo y el seno del partido que lo sustenta, sin que existan poderosas razones para ello. Así, podemos asegurar, sin demasiado espacio para el error, que Pedro Sánchez tiene ahora nuevas bazas para encarar los treinta meses que faltan para las próximas elecciones generales con algunas garantías más de éxito, entre otras cuestiones, porque ha conformado un Consejo de Ministros más equilibrado territorialmente, que amortiguará las críticas de un sector del partido socialista muy tocado por la crisis de Cataluña y los indultos, y con varias figuras jóvenes, pero experimentadas en la política más directa, la que primero ve el ciudadano, como es la municipal.


EXPANSION 
El presidente del Gobierno ha decidido prescindir de Iván Redondo como jefe de Gabinete de Presidencia y recuperar al socialista Óscar López, que actualmente estaba al frente de Paradores, para ese puesto.

Este cambio, según confirman fuentes próximas al jefe del Ejecutivo, es uno de los de mayor calado en la remodelación que está acometiendo Pedro Sánchez en su gabinete, junto con la salida de Carmen Calvo y el ascenso de Nadia Calviño como vicepresidenta primera.
Iván Redondo, sin estar en primera línea del Gobierno, ha sido uno de los hombres fuertes de los ejecutivos de Sánchez y muñidor de gran parte de sus estrategias. Su sustituto será Óscar López, exsecretario de Organización del PSOE y ex secretario general de los socialistas en Castilla y León. Redondo ha tenido múltiples enfrentamientos con dirigentes socialistas y es un independiente que trabajó para el PP.
Sánchez ha cerrado cambios en el ala socialista del Consejo de Ministros que afectan incluso a la organización del Gobierno, máxime tras la marcha de la hasta ahora vicepresidenta primera que se encargaba de la coordinación de los ministerios, labor que asumirá el hasta ahora secretario general de Presidencia, Félix Bolaños.

Desde fuentes del Gobierno del área de Unidas Podemos también aseguran que en la negociación con la nueva líder de UP en el Ejecutivo, la vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ésta cerró con Sánchez que se mantenían al frente de sus carteras los ministros de Unidas Podemos. Actualmente, además de Yolanda Díaz al frente de Trabajo, Igualdad está en manos de Irene Montero, Consumo de Alberto Garzón, Universidades de Manuel Castells y Derechos Sociales de Ione Belarra.

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