Los proyectos Perte tendrán que estar liderados por cinco empresas 

14 de julio de 2021

El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (Perte) del vehículo eléctrico y conectado, que ha aprobado esta mañana el Consejo de Ministros, cuenta con una serie de requisitos para poder beneficiarse de las ayudas procedentes de los fondos Next Generation EU.

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La idea principal del Perte es actuar sobre toda la cadena de valor del sector de la automoción, por lo que para poder beneficiarse de los fondos se tendrán que crear agrupaciones de empresas con al menos cinco compañías tractoras, que genere impacto en dos comunidades autónomas distintas, que participen un 40% de pymes y que cuente con el apoyo de una entidad proveedora de conocimiento. Tal y como explicó la titular de la cartera de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, en un encuentro con los medios, "los proyectos definirán cuál es el grado de ambición que vamos a poder financiar".
En su opinión, "ha habido distintos fabricantes que han anunciado proyectos en España, como Renault y Ford que han reforzado las inversiones en España. Estamos trabajando con ellos y nos parece que, con las certezas que genera el Perte, este año va a ser trascendental en la toma de decisiones de los fabricantes sobre dónde producen sus modelos eléctricos. España puede liderar esta movilidad del futuro".

Sobre la fábrica de baterías que la compañía Phi4Tech instalará en Extremadura, Maroto ha apuntado que "es uno de los primeros proyectos donde damos una señal donde España puede acoger fabricación y dependerá de la agrupación de empresas que se agrupen en uno de los proyectos. Este es uno de los proyectos, no porque sea pequeño no es importante". El Ejecutivo prevé tener lista la convocatoria de ayudas de la actuación integral sobre la cadena de valor en el cuarto trimestre del año y prevé resolverla en febrero de 2022.

Las palancas sobre las que se estructura el Perte del vehículo eléctrico y conectado son seis: garantizar la resiliencia de la industria del automóvil, impulsar la inversión industrial, ampliar la autonomía industria de España, integrara a empresas en las cadenas de valor industriales, mejorar la competitividad y alcanzar el compromiso de España y la UE sobre neutralidad climática en 2050.

La estructura del Perte se divide entre bloques obligatorios y bloques adicionales. En el primer caso, las empresas que quieran participar deberán contar con un fabricante de equipos original de fabricación y ensamblaje de vehículos, así como un fabricante de baterías eléctricas o de pila de hidrógeno de combustible y fabricantes de otros componentes, como pueden ser una planta de producción de motores eléctricos o productores de materiales o innovación de procesos. Entre los fabricantes de equipos originales y de ensamblaje se podrá incentivar la creación de nuevas líneas de fabricación de vehículo eléctrico o la adaptación de las líneas existentes. Estas nuevas líneas de fabricación deberán estar digitalizadas, tendrán que contar con nuevas tecnologías e implementar la figura del gemelo digital en la fabricación.
Por su parte, en la fabricación de baterías y equipos de hidrógeno hay dos opciones: crear o adaptar en España fábricas de producción de baterías de litio o capacidad de producción del sistema de alimentación eléctrica y tren de potencia, o crear la capacidad de producir pilas de hidrógeno en España.

En cuanto a la fabricación de otros componentes necesarios para el vehículo eléctrico deberán incorporar una planta de producción operativa en la que se incorporen métodos de fabricación innovadores a través de la digitalización y la robótica, al tiempo que se incentivará la cooperación de las empresas TIER de otros sectores. Es decir, las ayudas del Estado, que ascienden a 4.295 millones de euros, no irán a parar directamente a las empresas, sino a los proyectos que se consideren prioritarios para el desarrollo del vehículo eléctrico y conectado.

Entre los bloques adicionales en los que se estructura el Perte destaca la fabricación de componentes de vehículos eléctricos inteligentes, la microconectividad y procesadores, así como la fabricación de sistemas de recarga. Además, Maroto será la encargada de presidir la alianza del Perte del vehículo eléctrico y conectado. También se nombrará a una "persona de reconocido prestigio que tenga capacidad de liderar este proyecto", el cual será el vicepresidente. Asimismo, contará con un grupo de trabajo interministerial, en el que se verán implicados hasta siete carteras distintas (Industria, Economía, Transición Ecológica, Ciencia, Educación, Hacienda Transporte y el grupo económico del presidente). Por otra parte, también contará con la mesa de automoción, que estará formada por las comunidades autónomas, las principales asociaciones empresariales del sector y los sindicatos.

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