SANCHEZ DA LA ORDEN DE FRENAR

La lucha contra Madrid se les ha ido de las manos

06 de agosto de 2021

La continua polémica alimentada desde La Moncloa de atacar a Madrid se le ha ido al Gobierno de las manos hasta el punto de que el mismo Sánchez ha dado la orden de parar y ordenar la pelea de cara al nuevo curso 

Compartir en:


Así y tras la diatriba de Escriva y Puig ha tenido que salir a la palestra la ex portavoz, Montero, negando que el Ejecutivo tenga en mente asumir la propuesta del presidente del presidente de la Comunidad Valenciana, el socialista Ximo Puig, de crear un impuesto que grave los beneficios asociados a Madrid por su condición de capital de España."Esa propuesta no está en la agenda del Gobierno, ni lo va a estar nunca", ha zanjado la responsable de Hacienda, pese a que el día anterior el ministro de Inclusión, Escrivá, la había visto con buenos ojos.

En declaraciones a los medios tras mantener una reunión con el alcalde de Sanlúcar de Barrameda, Montero ha remachado su pronunciamiento afirmando que "creo que he sido bastante clara", mientras que ha abundado en su rechazo a la iniciativa por considerarla "contraproducente que ningún Gobierno, sea del color político que sea, fuera a trabajar en esa dirección". Montero ha sostenido que la hoja de ruta del Gobierno en política autonómica es que "nunca enfrente territorios", mientras que ha blandido que sus iniciativas se encaminan a "buscar el consenso, el diálogo, la capacidad de ponernos de acuerdo entre todos los territorios que conforman España para que no se produzcan comparaciones, agravios, para que unas personas piensen que tienen menos oportunidades que otras por el hecho de vivir en un territorio o en otro".

Desde que la deslizó Puig, la propuesta ha suscitado una catarata de reacciones en contra que han llegado desde el propio PSOE y desde otros aliados políticos de la formación. El Gobierno de Aragón, presidido también por los socialistas, ha dicho que no es partidario "de imponer tasas específicas a ninguna comunidad autónoma, sea la que sea". Desde el Ejecutivo de Castilla-La Mancha, también de color socialista, se ha señalado que son partidarios de que el Ejecutivo central haga un "esfuerzo de armonización fiscal", algo para lo que desde la Comunidad Autónoma se ha pedido incluso una iniciativa legislativa en esta materia, pero rechazan que "se imponga una tasa a un territorio concreto".

En la misma línea se ha pronunciado desde el PSOE de Madrid la portavoz del partido en la Asamblea, Jalloul, asegurando que defienden "un sistema de financiación justo y equitativo para todas las autonomías" pero no poner "impuestos especiales" a los madrileños.

Entre los socios de gobierno de Puig en Valencia, la propia vicepresidente de su Ejecutivo y líder de Compromís, Mónica Oltra, tampoco es partidaria de implantar un "impuesto a los ricos de Madrid" y prefiere establecer una "legislación básica que no permita a ningún territorio hacer dumping fiscal" al resto.
También en la izquierda, el diputado y senador de Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyà, ha indicado que hace falta "afinar y aclarar" esta propuesta de Puig. "Este tema hay que tratarlo con algo más de rigor. El discurso de regiones ricas y pobres es incompleto. El coste de vida en Madrid es el más alto de todo el país y tenemos el metro cuadrado más alto, las tasas universitarias más elevadas, las tasas entre ricos y pobres mas grandes de toda Europa y un millón de personas en riesgo de pobreza", ha dicho.

Este planteamiento de Puig ya se encontró con el rechazo frontal de los empresarios madrileños y con el del Gobierno regional de Isabel Díaz Ayuso, acusando al presidente valenciano de "madrileñofobia". Es más, el Ejecutivo madrileño ya anunció que se opondría a cualquier intento de subir los impuestos en la región capitalina, respondiendo a Puig que "los dirigentes incompetentes no tienen que cargar las culpas sobre los que lo hacen bien". Otra comunidad del PP como Andalucía ha terciado en la polémica acusando al Ejecutivo central de "intentar frenar" a las comunidades que mejor van. Fuera del PP, en Cantabria, el presidente Miguel Ángel Revilla ha rechazado un posible impuesto a Madrid en concepto de capitalidad: "Todos los españoles debemos ser iguales ante el fisco".

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda