Ecología y Economía manejaran las ayudas europeas

06 de septiembre de 2021

El  ministerio de Transición Ecológica y la cartera de Asuntos Económicos han seleccionado a la sociedad anónima de titularidad pública Ingeniería de Sistemas para la Defensa de España, para canalizar todo el papeleo relativo a la llegada de las ayudas europeas. La empresa estatal, bajo el paraguas del departamento que dirige Margarita Robles, se ha adjudicado ambos contratos por un importe conjunto de 11,3 millones de euros.

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Con el objeto de analizar la oleada de propuestas aspirantes a acceder a la ayuda de Bruselas que se han postulado a través de los ministerios que pilotan Teresa Ribera y Nadia Calviño, ambas han encomendado al Isdefe el seguimiento de la ejecución de proyectos incluidos en el Plan Nacional de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Tras la adjudicación por la vía de 'encargo a medio propio', la empresa pública se ha convertido en el canal oficial para supervisar la evolución del 'Plan Marshall europeo', al menos, en lo relativo a estas dos áreas de actividad. Sin embargo, no será la empresa pública la que desarrolle todo el encargo. Tanto Asuntos Económicos como Transición Ecológica han pensado en Isdefe aún a sabiendas de que esta entidad no cuenta con los recursos necesarios para completar, por sí misma, la tarea encomendada. De hecho, en los pliegos de ambos acuerdos se abre la puerta a que la empresa de ingeniería de Defensa proceda a la subcontratación de hasta el 52,95% de lo presupuestado, en el caso del ministerio económico, y de un máximo del 50% del valor del contrato, en el caso del departamento que pilota Ribera.

En el caso del contrato del departamento que dirige Nadia Calviño, firmado a través de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones (SETELECO), el elevado porcentaje de subcontratación permitido se asienta sobre un ajuste legal que el Gobierno introdujo, precisamente, en el Real Decreto Ley que regulará la distribución y adjudicación de las ayudas Next Generation. Este giro normativo acabó con uno de los escollos que tradicionalmente había dificultado a los medios propios competir con las compañías privadas. Se trata del límite legal que prohibía a este tipo de sociedades a subcontratar con terceros más del 50% del importe total del encargo.
El Consejo de Ministros fulminó esta barrera para la subcontratación en el contexto de la urgencia a la que obliga Bruselas en la gestión de este paquete de ayudas. El giro normativo dio 'carta blanca' para que el Estado, bajo cualquiera de sus administraciones, pudiese adjudicar la prestación de cualquier obra o servicio financiada con fondos europeos, por la vía rápida y directamente a través de estas entidades de titularidad pública con la consideración de medio propio. En definitiva, la ausencia de los recursos necesarios para ejecutar un encargo ya no es impedimento para que los Tragsa, Ineco, Isdefe... puedan adjudicarse un contrato para, después, encargar la práctica totalidad del mismo a uno o varios terceros.
El contrato que la empresa pública ha sellado con Economía abarca un plazo de ejecución de 36 meses, de junio de este año a marzo de 2024. Su importe es de más de 10,6 millones de euros. El acuerdo entre el medio propio y el ministerio energético abarca 30 meses, hasta 2023, con posibilidad de extenderlo otros 30 meses más. Su importe supera los 733.000 euros, casi 1,5 millones en caso de prórroga. Isdefe ya ha activado su maquinaria de contratación para buscar apoyo en el desempeño del primer encargo y se ha lanzado a la búsqueda de dos entidades que le apoyen, una desde el flanco jurídico y otra en las labores de consultoría, con el encargo de Economía.

En el primer caso, la firma sitúa el valor estimado del contrato en casi 1,2 millones de euros, a ejecutar en un plazo de 32 meses con posibilidad de prórroga por otros 28 meses. El segundo contrato de apoyo al encargo del departamento que dirige Calviño tiene un valor estimado de 2,6 millones. Se da la circunstancia de que la sociedad dependiente del Ministerio de Defensa ha optado por un procedimiento abierto para seleccionar a las compañías que le ayuden con esta encomienda. Habitualmente, esta vía da pie a una guerra de precios entre las candidatas, que aboca a que las adjudicaciones se cierren con rebajas considerables respecto a los importes iniciales. Cualquier posible margen iría directamente a las arcas de Isdefe.
 

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