Sánchez quiere que CEOE, ceda

13 de septiembre de 2021

Horas de intensos contactos entre el Gobierno y los agentes sociales para intentar llegar a un punto en común sobre el salario mínimo interprofesional (SMI). Cuando han pasado 12 días desde  el anuncio triunfalista sde una subida inmediata de Sánchez y una semana exacta desde que se diera por concluida la negociación en la mesa del diálogo social, ha los ministros no les ha quedado mas remedio que implicares en el acercamiento a CEOE para  que se sume al acuerdo. 

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Desde el propio presidente del Gobierno hasta la ministra de Trabajo, Díaz, han contactado con Garamendi en las últimas horas, para cerrar un acuerdo 'in extremis'. Aunque todo apunta a que los empresarios se mantendrán en su posición de rechazo a subir el SMI en 2021, tanto Sánchez como Díaz e incluso la vicepresidenta económica, Calviño, no tiran la toalla con la patronal. No sería la primera vez que la CEOE se suma a un pacto tripartito en el último minuto (ya sucedió con la ley del teletrabajo, que tanto rechazo provocó de inicio en el mundo empresarial). 
Fuentes conocedoras de los contactos que se han estado produciendo a lo largo de estos días revelan que es la propia vicepresidenta Díaz quien ha levantado el teléfono para buscar el consenso con Garamendi. También el presidente del Gobierno tuvo ocasión de hablar con el líder empresarial la semana pasada, en una conversación informal durante un acto público, según desvelan las fuentes consultadas. ¿La intención? Apurar al máximo los plazos para conseguir un acuerdo tripartito sobre el SMI, que se sumaría a la docena de pactos sellados en lo que va de legislatura (la única norma que no contó con el visto bueno de los empresarios y se aprobó con la connivencia única de los sindicatos fue la ley de igualdad retributiva).

Hace casi una semana, Garamendi reunió a su Comité Ejecutivo de manera extraordinaria el pasado miércoles para fijar un posicionamiento común contra la subida del SMI. Según detallaron fuentes presentes en el cónclave empresarial, el acuerdo fue unánime: la patronal no apoyará un alza de los costes salariales para lo que queda de este año, aunque se mostrará favorable a dialogar sobre la senda de crecimiento para 2022 y 2023. Pero la CEOE no hizo público este posicionamiento interno de sus órganos de gobierno y fuentes del diálogo social interpretan ese silencio a nivel oficial como una puerta abierta a seguir negociando entre bambalinas. De ahí que distintos miembros del Ejecutivo hayan comentado públicamente durante los últimos días que el acuerdo tripartito, aunque es difícil, no está descartado por completo.
 

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