LOS VARAPALOS A CALVIÑO NO CESAN

Funcas, Caix, BBVA, todos rebajan las expectativas del Gobierno

18 de octubre de 2022

Cada día que pasa una nueva entidad, cuando no son varias corrigen las afirmaciones el Gobierno obre el crecimiento de nuestra economía en los próximos meses y años. Si ayer era el gobernador del Banco de España el que llamaba la atención, hoy Funcas, la CaxaResearch, el BBVA o la propia AIReF las que se cuestionan seriamente los datos que maneja el Gobierno y los problemas que ello nos puede traer

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Funcas recorta la previsión de crecimiento para 2023 del 2% al 0,7%

Funcas ha recortado desde el 2% hasta el 0,7% la previsión de crecimiento del PIB español para 2023. El debilitamiento de la economía observado en los últimos meses se percibirá con más contundencia en los próximos trimestres, fruto del estancamiento del consumo privado en un contexto de crisis energética y de inflación, que lastran la confianza del consumidor. Como han explicado Ocaña, director general de Funcas, y Torres, director de Coyuntura de Funcas, en la actualización de las previsiones económicas para España 2022-2023, el PIB podría retroceder en el cierre de este año y el inicio del próximo, para recuperarse a partir del segundo trimestre por la menor presión de los precios energéticos y la pausa en el proceso de ajuste de los tipos de interés. Todos los componentes de la demanda se han revisado a la baja. La pérdida de poder adquisitivo de los hogares por la inflación incidirá en el consumo privado: la tasa de ahorro se ha reducido ya hasta niveles próximos a la media de los últimos años, lo que significa que muchas familias no disponen de un colchón de liquidez para compensar la pérdida de capacidad de compra.

También se desacelerará la inversión por la incertidumbre global y el deterioro de la economía europea, de modo que la demanda interna solo aportará al PIB medio punto (1,5 puntos menos que en la anterior previsión). La contribución del sector exterior aún será ligeramente positiva, dos décimas frente a ninguna esperada en julio. Ante este escenario, el director general de Funcas, Ocaña, considera que “con una economía que todavía seguirá creciendo pero en un contexto de menor apoyo del BCE y de subida de tipos de interés, la política fiscal debe emprender una senda de corrección de los desequilibrios presupuestarios”.
Este año el crecimiento del PIB todavía alcanzará un 4,5%, tres décimas más que en la anterior previsión, aunque la estimación presenta importantes contrastes tanto en su perfil temporal (tras el impulso del primer semestre, el PIB crecería un 0,2% en el tercer trimestre antes de caer un 0,4% en el cuarto) como en su composición. Así, el sector exterior aportará 3,5 puntos (1,4 más que en la previsión de julio) en tanto que la demanda interna sumará un punto (1,1 menos de lo esperado hace tres meses). Solo la inversión impulsará la demanda interna gracias al tirón de las exportaciones, al incremento de los excedentes y al estímulo de los fondos europeos. Según Torres, director de Coyuntura de Funcas, “tras un inicio de año en negativo, la recuperación del PIB a partir del segundo trimestre de 2023 permitirá que la economía española afronte el shock energético en mejor posición que la mayoría de países de la zona euro”. El deflactor del consumo crecerá este año un 8,2% y un 5,2% el que viene. Por su parte, el deflactor del PIB, la variable que mejor refleja la dinámica de los precios internos, aumentará a una tasa significativamente menor, del 3,8% y 4,4%, respectivamente.

El mercado laboral acusará la desaceleración, pero sin revertir la recuperación de los últimos meses. Funcas prevé la creación de 220.000 empleos netos entre el segundo trimestre de este año y el último de 2023, 60.000 menos que durante el primer semestre (en términos desestacionalizados y de equivalente a tiempo completo). Este leve crecimiento será suficiente para evitar un fuerte repunte del desempleo similar a lo ocurrido en recesiones anteriores. La tasa de paro rondará el 12% hasta finales de 2023. El déficit público bajará este año por los estabilizadores automáticos y la inflación. Sin embargo, en 2023 apenas se avanzará en la contención de los desequilibrios por el enfriamiento de la economía y la indiciación de las pensiones. El déficit se situará en el 4,4% del PIB en 2023, valor cercano a su nivel estructural, y la deuda pública, en el 112%. Estas previsiones están sujetas a un elevado grado de incertidumbre por las tensiones geopolíticas y, en particular, los diferentes escenarios de evolución de la guerra en Ucrania.

Los principales riesgos que se ciernen sobre la economía son la posibilidad de una crisis energética más intensa de lo previsto, que complicaría la desescalada de la inflación; una subida de los tipos de interés más agresiva de lo esperado, que podría dañar la capacidad de resistencia de unas economías altamente endeudadas; y el impacto que la retirada del apoyo del BCE puede tener dada la persistencia del importante déficit público estructural

CAIXA:Las previsiones de crecimiento para 2023 se revisan a la baja

El entorno económico sigue dominado por la crisis energética que estalló tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia. La severidad de esta crisis subió de tono durante la segunda mitad de agosto tras los sucesivos cortes de suministro de gas ruso a través del gaseoducto Nord Stream 1, que desembocaron, finalmente, en un corte total a principios de septiembre.

Si en julio nuestro escenario de previsiones tomaba como referencia un precio del gas natural (TTF) de cerca de 90 €/MWh para el promedio de 2023, el mercado de futuros ha oscilado alrededor de los 200 €/MWh durante todo el mes de septiembre, más del doble de lo esperado hace tan solo dos meses. Asimismo, ante el fuerte aumento de los precios del gas, el BCE ha señalado su intención de incrementar el ritmo de subidas de los tipos de interés para hacer frente al aumento de la inflación. España se encuentra mejor situada que otras de las grandes economías europeas para lidiar con la crisis energética: nuestra dependencia del gas ruso es mucho menor que la de economías como la alemana o la italiana (el 9% de nuestras importaciones de gas en 2021 provenían de Rusia, frente al 65% de Alemania y el 43% de Italia, en 2020) y nuestra capacidad de regasificar gas natural licuado nos brinda mayor capacidad de diversificación de las importaciones de gas. Gracias a todo ello, es muy poco probable que veamos episodios de racionamiento de gas en nuestro país, a pesar del corte de suministros de gas ruso al norte de Europa. Sin embargo, nuestra economía no es inmune al aumento de precios del gas ni al aumento más pronunciado de los tipos de interés. Estas dinámicas nos llevan a revisar el escenario de previsiones.

En el actual contexto, prevemos que el crecimiento del PIB se mantenga en registros cercanos al 0% en el tramo final del año y a principios de 2023. Para el conjunto de 2023, revisamos a la baja la previsión de crecimiento del PIB del 2,4% al 1,0%. Por su parte, también revisamos al alza la previsión de inflación hasta el 4,5% para el promedio de 2023 (antes, 2,6%).

La actividad se debilita en el 3T
Tras el fuerte repunte del crecimiento del PIB en el 2T (1,5% intertrimestral), los indicadores de actividad sugieren un enfriamiento en el 3T. El PMI de servicios ha ido de más a menos durante el trimestre y en septiembre ya ha entrado en zona recesiva (48,5 puntos). El PMI de manufacturas ya entró en zona contractiva en julio y se ha mantenido allí desde entonces (49 puntos en septiembre). Asimismo, tanto los indicadores oficiales relacionados con el consumo –las ventas minoristas que publica el INE, o los datos de ventas de grandes empresas que publica Hacienda– como el indicador interno de consumo de CaixaBank Research sugieren que el consumo de los hogares cayó durante el 3T. En contraposición, los datos de creación de empleo se han mostrado más resistentes de lo previsto y los indicadores relacionados con el sector turístico apuntan a una buena temporada de verano (el gasto de los turistas extranjeros en julio-agosto se emplazó tan solo un 2,2% por debajo del nivel de los mismos meses de 2019, frente a un –3,9% del 2T). En su conjunto, prevemos que la economía crezca muy moderadamente en el 3T, un 0,2% intertrimestral, aunque la incertidumbre es muy elevada y los riesgos apuntan más bien a la baja.

La creación de empleo pierde algo de fuerza en el 3T pero se mantiene en positivo
La afiliación a la S. S. aumentó en septiembre en 29.286 personas, cifra superior a la media en un mes de septiembre en el periodo 2014-2019 (+14.300). A pesar del buen dato de septiembre, en el conjunto del 3T la creación de empleo se modera, con un aumento medio de 24.000 personas, cifra inferior al aumento que solía registrarse antes de la pandemia (media de 70.000 en el periodo 2014-2019). Si consideramos los afiliados en términos desestacionalizados que no están en ERTE, el crecimiento respecto al trimestre anterior se modera hasta el 0,7% frente al 1,0% anotado en el 2T.

Pequeño respiro en los datos de inflación
Aunque la inflación se mantiene en cotas muy elevadas, los datos de septiembre muestran una notable reducción hasta el 9% desde el 10,5% de agosto. La inflación subyacente también se modera, aunque más tímidamente, hasta el 6,2% (6,4% en agosto). Esta moderación se debe, principalmente, a la caída de los precios de la energía. Destaca la fuerte corrección de precios de la electricidad y también la de los carburantes. Asimismo, el comportamiento de los precios del transporte se vio afectado por las bonificaciones puestas en marcha sobre el transporte público. Con todo, en la medida en que la moderación de la inflación ha venido dada por los precios de la energía, muy volátiles en los últimos meses, aún es pronto para descartar nuevos repuntes.

El precio de la vivienda frena su tendencia alcista en el 2T 2022
El precio de tasación de la vivienda libre creció un modesto 0,4% intertrimestral en el 2T, un avance significativamente inferior al trimestre precedente (2,4%) y que desacelera la tasa interanual hasta el 5,5% en el 2T desde el 6,7% en el 1T. Consideramos que algunos de los factores que han estado estimulando la demanda irán perdiendo impulso (menor crecimiento de la renta disponible real de los hogares, un clima de mayor incertidumbre y el aumento de los tipos de interés). Así, el dato de compraventas de julio ya muestra signos, muy débiles todavía, de moderación en la demanda: el número de compraventas creció un 8,0% interanual en julio cuando en el 1S avanzaba a un ritmo del 23,2%.

El déficit de las Administraciones públicas se reduce sustancialmente
Hasta junio, el déficit público, sin las corporaciones locales, se situó en el 2,3% del PIB, por debajo del 4,5% del mismo periodo de 2021 y ligeramente por encima del 2,2% de junio de 2019. Esta mejora del déficit se explica por el fuerte avance de los ingresos, un 12,7% interanual en los seis primeros meses de 2022, frente al aumento del 1,3% de los gastos. Por el lado de los ingresos, destaca el robusto aumento de los tributarios frente al de las cotizaciones sociales (16,5% frente a 5,4%). Los ingresos tributarios, especialmente los impuestos sobre producción, se están viendo favorecidos por el incremento de los precios de las bases imponibles. Por el lado del gasto, el descenso en las transferencias sociales (ligadas a la gradual desaparición de las medidas COVID) se ve compensado por el crecimiento en la remuneración de asalariados (2,6% inter­­anual) y los consumos intermedios (7,5%). El gasto en intereses, por su parte, repunta un 13,8% interanual en un contexto de endurecimiento de las condiciones financieras.

BBVA Research solo mejora el crecimiento en las CCAA turísticas

BBVA Research ha actualizado al alza su previsión de crecimiento para el conjunto del país este año en 0,3 décimas, con lo que el PIB de España crecerá un 4,4%; pero ha rebajado del 1,8% al 1% su previsión para el año 2023, con descensos en la estimación de trece de las diecisiete autonomías. El estancamiento del turismo, la menor confianza y el retraso en la gestión de los fondos Next Generation EU (NGEU) son los principales motivos de esta revisión a la baja para el siguiente año.

La previsión de crecimiento de España para 2022 se revisa al alza en +0,3 puntos porcentuales, hasta el 4,4%, gracias a un dinamismo del turismo mayor que lo esperado hace un trimestre, siendo las islas, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid y Cataluña las que experimentan las mayores revisiones al alza. Canarias (9,3%) y Baleares (8%) serán también este año las que más tiren del crecimiento, seguidas de la Comunidad de Madrid (4,7%) y Cataluña (4,4%), favorecidas por el retorno del turismo urbano. Estas son las únicas cuatro regiones que crecen por encima de la media nacional. Por otro lado, las más rezagadas serán Castilla y León (2,9%), Galicia, Cantabria y Aragón (3,3%). Las comunidades del norte del país se verán afectadas por el limitado avance de la inversión en bienes de equipo, impactado por la guerra en Ucrania y por la velocidad menor de la esperada en la ejecución de los fondos NGEU.

En cuanto al crecimiento trimestral, al avance registrado en el verano le seguirá un estancamiento en el tercer trimestre y una desaceleración de la actividad, algo que se refleja ya en los datos de gasto con tarjetas, cuyo crecimiento se redujo de forma relevante en el periodo de julio a septiembre. Esta peor evolución del gasto se debe principalmente a la inflación y los expertos de BBVA Research prevén que la economía podría permanecer prácticamente estancada como consecuencia de la pérdida de poder adquisitivo. Aunque el exceso de ahorro -acumulado durante la pandemia- ayudará a hogares y empresas a mantener sus niveles de consumo e inversión, advierten de que las comunidades con menor renta y un mayor nivel de paro podrían disponer de un menor colchón de ahorro, lo que podría implicar que los ajustes sobre su consumo e inversión deban ser mayores.

Revisión generalizada a la baja en 2023

Para el siguiente año, el PIB de España se ha revisado a la baja del 1,8% al 1%. A nivel regional, las comunidades más afectadas son las más dependientes del turismo o con mayor exposición al despliegue de los fondos NGEU. En Baleares (-1,2 pp.), Extremadura (-1,1 pp.) y Comunidad Valenciana, Murcia, Madrid, Castilla- La Mancha, Canarias y Andalucía (-1,0 pp.) la revisión es mayor que en el crecimiento del PIB del conjunto nacional.
Se revisa también a la baja, aunque con menor magnitud, la previsión de crecimiento para 2023 de Cantabria (-0,4 pp.), Aragón y Principado de Asturias (-0,5 pp.), Castilla y León y la Comunidad Foral de Navarra (-0,6 pp.). Estas comunidades del norte peninsular sufren una revisión del crecimiento más leve porque se espera que a medida que se solucionen los cuellos de botella y, si no se producen incrementos adicionales de la incertidumbre, las exportaciones de bienes comiencen a acelerarse a lo largo del próximo ejercicio, impulsando la actividad industrial.
Tras esta actualización de las previsiones, los archipiélagos serán los que registren el mayor crecimiento del país en 2023 (Baleares, del 2,2%, y Canarias, del 1,9%), seguidos de la Comunidad de Madrid (1,5%) y Extremadura (1,2%). En el lado opuesto, la economía gallega no registrará avances (crecimiento del 0,0%), Asturias y Navarra repuntarán un 0,2% y el País Vasco crecerá un 0,3%.

La inflación se mantendrá elevada y se ralentizará la creación de empleo

Los expertos prevén que la inflación alcance un punto de inflexión, pero aún así se mantendrá elevada durante un tiempo y presionará al alza los salarios y los costes. El riesgo de que se produzcan efectos de segunda ronda debería estar acotado si se consigue romper la dinámica alcista de los costes energéticos, pero el problema es mayor en comunidades de menor renta per cápita, en las que el colchón de ahorro para soportar dichos incrementos es menor. Las regiones que registran un mayor crecimiento salarial son las especializadas en producción de bienes exportables y con un número mayor de vacantes sin cubrir, como País Vasco, Navarra y Cantabria, lo que las expone a mayores pérdidas de competitividad. El aumento de los precios está afectando a la inversión en vivienda, que muestra ya un menor dinamismo también por el endurecimiento de las condiciones de financiación, pero sin llegar a registrar desequilibrios.

En cuanto al empleo, BBVA Research espera que su crecimiento anual en España sea del 3,1% este año y se ralentice hasta el 0,6% en 2023. Las comunidades autónomas que van a registrar un mayor crecimiento en el empleo durante 2022 son las islas Canarias (9,8%) y Baleares (6,7%), la Comunitat Valenciana (3,8%) y Andalucía (3,4%). Por el contrario, Asturias (0,0%), La Rioja (0,7%) y Aragón (1,3%) serán las más rezagadas. Respecto al 2023, Baleares y Canarias, ambas con 2,4%, y la Comunidad de Madrid (1%) junto a Murcia y Andalucía, con 0,9%, liderarán el crecimiento y en el lado opuesto se encuentran Castilla y León (-0,9%), Galicia (-0,3%) y Cantabria (-0,3%), limitadas por el bajo dinamismo de su actividad económica.

 

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