Rusia lanza sus ataques hacia el oeste y se aproxima a la UE

11 de marzo de 2022

Los bombardeos rusos en Ucrania han proseguido este viernes con inquietantes novedades y una agudización de los ataques en varios frentes. Las fuerzas del Kremlin han extendido sus ataques a las inmediaciones de dos localidades del oeste del país, situadas muy cerca de las fronteras con dos Estados miembros de la UE y la OTAN, Polonia y Rumania; también han alcanzado el centro-este del país.

Compartir en:

A las puertas de la base de Lutsk —a 87 kilómetros de Polonia—, que fue atacada de madrugada, volvían a sonar las alarmas pasado el mediodía de este viernes. Grupos de militares corrían para ponerse a cubierto ante la posibilidad de una nueva ofensiva. Mientras, familiares de los trabajadores de la base y una docena de periodistas internacionales esperaban fuera, ya que se les impedía el paso. Además, el 16º día de guerra arrojó otra novedad: el Gobierno ruso ha anunciado la disposición de unas 16.000 personas procedentes de Oriente Próximo para batallar junto a las tropas del presidente Vladímir Putin.

Mijailo Podoliak, principal asesor del presidente ucranio, Volodímir Zelenzki, ha confirmado en sus redes sociales la ofensiva contra Lutsk e Ivano-Frankivsk, situada a 153 kilómetros de la frontera con Rumania. En la primera de estas ciudades el objetivo ha sido, según las autoridades ucranias, el aeródromo y una fábrica cercana. Fuentes del Gobierno regional han confirmado a EL PAÍS la muerte de cuatro militares y heridas a otros seis. La ofensiva rusa contra Lutsk se produjo a las 5.45 de este viernes, cuando cuatro misiles alcanzaron varios objetivos en la base militar de esta ciudad ucrania. “Pueden imaginarse cómo es levantarse con un ataque así”, han manifestado estas mismas fuentes. “La gente tiene miedo”. El Ministerio de Defensa ruso asegura que ha atacado con “ataques de precisión” dos “bases aéreas” de esas localidades.

Es el tercer ataque registrado en Lutsk desde el inicio de la invasión rusa. El primero tuvo lugar el pasado 24 de febrero, fecha en la que Moscú inició la ofensiva. Hace diez días, un misil alcanzó un objetivo militar. Las autoridades mantienen la recomendación de acudir a los refugios cuando suenen las alarmas. El toque de queda sigue vigente de diez de la noche a siete de la mañana. El alcalde de Lutsk, Igor Polischuk, pidió precisamente a los habitantes acudir rápidamente a los refugios tras estas primeras explosiones cerca del aeródromo: “¡Todos al refugio!”, dijo en un mensaje difundido por Facebook. El regidor solicitó luego a los vecinos que no publicaran fotos ni direcciones ni revelaran coordenadas para no dar pistas a los militares rusos.

El ataque contra Lutsk, en el noroeste del país, fue seguido poco después por el que sacudió otra ciudad no muy lejana y también en el oeste de Ucrania, Ivano-Frankivsk, a unos 250 kilómetros al sur, cerca de la frontera con Rumania, donde se registraron hasta “tres poderosas explosiones”, precisó el asesor del presidente Zelenski. Los nuevos bombardeos, alejados de las líneas del frente, son una estrategia de las fuerzas de Putin para dificultar la logística y el transporte de recursos desde los países aliados, apuntan fuentes del Gobierno ucranio.

Cuando se cumplen 16 días del inicio de la invasión rusa de Ucrania, las fuerzas del Kremlin atacaron también Dnipró, en el centro-este del país. Una ciudad industrial, en la ribera del río Dniéper, que es un cruce de caminos de transporte clave para Ucrania. Los proyectiles han impactado cerca de un jardín de infancia, un bloque de viviendas y una fábrica de zapatos, donde han causado un incendio, según el Servicio de Emergencias de Ucrania. Hay al menos un muerto en el ataque, según las autoridades locales.

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda