LA CRISIS EUROPEA SE AGUDIZA

El tope al gas divide a Europa

24 de noviembre de 2022

Los ministros de energía de la UE debaten este jueves en Bruselas el tope al gas propuesto por la Comisión Europea, una medida que es rechazada, por motivos divergentes, en la mayoría de capitales comunitarias. Mientras algunos Estados mantienen que es prácticamente imposible de activar porque el umbral de activación es elevado (275 euros), otros creen que podría generar problemas en la seguridad de suministro.

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A su llegada a la reunión extraordinaria de ministros de Energía de la Unión Europea (UE) en Bruselas, la comisaria Simson reconoció las "preocupaciones" que han sido expresadas desde que el martes desvelara el diseño del llamado "mecanismos de corrección" del gas pero arguyó que "está basada en el mandato" dado por los jefes de Estado y de Gobierno. "Es una propuesta extraordinaria, pero los tiempos también son difíciles y tenemos que estar preparados, podemos necesitar esa herramienta si nos enfrentamos a otro periodo de precios de gas extremadamente altos", enfatizó.
Frente a las dudas de países como Alemania y Países Bajos sobre los problemas de suministro que podría ocasionar el tope al gas, la titular de Energía del Ejecutivo comunitario dijo que el proyecto legislativo tienen en cuenta esta posibilidad y afirmó también que "no se activará salvo si es realmente necesario". Son precisamente estas salvaguardias las que han provocado la indignación de muchas capitales que desde hace tiempo reclaman a la Comisión una propuesta para limitar el precio de las compras de gas y a quienes la propuesta ha decepcionado. La medida, de hecho, no se habría activado en el peor momento de la crisis energética, puesto que el gas superó los 275 euros, pero no pasó dos semanas en este nivel.
De cualquier forma, la reunión, no es definitiva, puesto que la medida está agendada para debatir en la próxima cumbre europea de diciembre. Pero existe el riesgo no solo de que la unión del bloque ante la guerra se vea erosionada, sino también de que los países contrarios a esta propuesta bloqueen otras medidas energéticas, algo que ya apuntó ayer Ribera. La vicepresidenta aseguró que le consta que algunos estados pueden dejar de respaldar las propuestas de la Comisión "en otros temas que le puedan resultar importantes a ella". Estas otras propuestas incluyen fijar en los mercados mayoristas de gas y luz mecanismos de control de la volatilidad o la compra conjunta de gas para abastecer los almacenes estratégicos.

Tope al petróleo ruso

En paralelo, los equipos diplomáticos buscan también puntos de acuerdo sobre el tope al petróleo ruso. Aunque las divisiones no son tan claras como en el gas, persisten las discrepancias sobre el diseño del plan. Polonia rechazó el precio propuesto por la Comisión, 65 euros, mientras que Grecia, con su importante industria naviera, no quiere bajar de 70. La UE aún no se ha puesto de acuerdo sobre el objetivo principal del plan liderado por el G7, una vía para mantener el petróleo ruso en el mercado y evitar subidas de precios.

La pelea frena el acuerdo sobre compras conjuntas

La reunión extraordinaria de ministros de Energía de la UE en la que se debían aprobar nuevas medidas para paliar la crisis energética ha finalizado sin ningún acuerdo. Gran parte de los Estados miembros llegaban a la cita "enfadados" ante la propuesta de Bruselas de topar el precio del gas y, en protesta por esta iniciativa, han frenado la aprobación del mecanismo de solidaridad y la aceleración de las energías renovables. Los Veintisiete se han mostrado de acuerdo, en líneas generales, con estos dos reglamentos, pero han decidido retrasar su adopción final a una nueva reunión extraordinaria que se celebrará, probablemente, el 13 de diciembre y supeditarla a un acuerdo político sobre el "mecanismo de corrección del mercado", tal y como lo denomina Bruselas.

Precisamente, ha sido este planteamiento el que ha despertado la indignación de los gobiernos comunitarios y, en un acto de "rebeldía", han bloqueado la aprobación de los reglamentos sobre compras conjuntas y permisos. Los ministros han mostrado sus diferencias durante la reunión en relación al techo de 275 euros el megavatio hora (MWh) que propone Bruselas para las compras de gas. Un límite con condiciones y que se activaría cuando el precio de los futuros supere los 275 euros durante dos semanas y que este sea, al menos, 58 euros más altos que el precio de referencia del gas natural licuado (GNL) durante 10 días consecutivos en esas dos semanas ya mencionadas.

La patronal eléctrica europea denuncia ante Bruselas al Gobierno Sánchez

La patronal de las grandes empresas eléctricas europeas, Eurerelectric, ha remitido una carta a la Comisión Europea en la que denuncia que el Gobierno español, contraviene las normas europeas con sus medidas sobre los llamados "beneficios caídos del cielo".
Por tanto, reclama a la comisaria europea de Energía, Simons, que actúe para evitarlo dando "una clara guía" y lamenta la falta de una coordinación europea en las medidas. Advierte que, si permite que estados miembros actúen así por su cuenta "se seguirá minando la confianza de los inversores justo en el momento en que más se necesita y podría tener consecuencias negativas para la seguridad del suministro y el consumo de gas".
Incluye a España entre los ejemplos en que "las autoridades ya han ampliado, o están planeando ampliar, la interpretación de los beneficios inesperados para las tecnologías inframarginales más allá de lo establecido en el Reglamento europeo, y por lo tanto corren el riesgo de imponer un tope a supuestos ingresos que no se han realizado realmente". La vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, defiende hasta ahora las medidas tomadas y las considera acordes con la legalidad europea. "En España, el regulador nacional está considerando obtener como beneficios extraordinarios ingresos que nunca fueron recibidos por las empresas, incumpliendo el principio de que los beneficios extraordinarios no deben aplicarse a los ingresos que no se han obtenido (como subrayó la Comisión en su Comunicación de 8 de marzo y luego en el Reglamento del Consejo de la UE de 6 de octubre)", asegura, sin embargo, la patronal europea..
También alerta a la comisaria sobre otras medidas. "En España y la República Checa, por ejemplo, la contribución de solidaridad para las empresas de petróleo y gas podría imponerse pronto también a las empresas eléctricas. Esto crea una combinación de topes e impuestos y está en contradicción con el Reglamento de la UE, que deja muy claro que la contribución de solidaridad es sólo para los sectores del petróleo y el gas cuyos ingresos no están siendo limitados, de modo que también contribuyen; no puede ser una carga adicional para el sector eléctrico que ya está cubierto por el tope de ingresos inframarginales. Esto también penaliza la electrificación limpia, frente a otras formas de energía de origen fósil".
La carta la firma el secretario general de Eurelectric, Ruby y está dirigida a la comisaria Simons: "En nombre de Eurelectric, la asociación europea de la electricidad, me dirijo a usted para expresarle nuestra preocupación por el Reglamento (UE) 2022/1854 del Consejo relativo a las intervenciones de emergencia para hacer frente a los elevados precios de la energía y, en particular, por la forma en que se está aplicando en los Estados miembros el establecimiento de un límite a los ingresos del mercado".

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