Las posturas están muy lejanas

LA CE VE "INSUFICIENTES" LAS CONEXIONES DE GAS

Von der Leyen frena las ínfulas de Sánchez con el gas

31 de julio de 2022

La presidenta de la Comisión Europea, von der Leyen, calificó de "limitadas e insuficientes" las conexiones de gas de la península ibérica y el resto de Europa, y aseguró que España y Portugal se pueden convertir en una plataforma para el gas natural de la UE.

Compartir en:

"La península ibérica en su conjunto puede volverse una plataforma para el gas natural licuado (GNL) proveniente de África y América y con destino a la Unión Europea (UE)", pero para "explorar todo el potencial" es necesario "mejorar las conexiones", afirmó hoy Von der Leyen en una entrevista al periódico luso Diário de Notícias. La política alemana reconoció los esfuerzos de ambos países en el desarrollo de infraestructuras de GNL y destacó las labores de Portugal para aumentar la capacidad de transbordo de envíos de GNL, "a través del puerto de aguas profundas de Sines", para otros Estados miembro. Añadió que las conexiones preparadas para el hidrógeno permitirán que ambos países se vuelvan exportadores de hidrógeno verde, "contribuyendo no solo para la seguridad de aprovisionamiento a nivel europeo, como también para nuestros objetivos climáticos comunes". Recordó que el Plan de Recuperación y Resiliencia de Portugal incluye 185 millones de euros que se podrán invertir en el desarrollo de hidrógeno renovable.
Sobre el plan acordado esta semana por los ministros de Energía de la Unión Europea para reducir el consumo de gas y reducir la dependencia energética de Rusia, Von der Leyen aseguró que la meta "solo se volverá vinculativa" si la situación empeora. "Espero que no lleguemos a esa situación y, evidentemente, serán tenidas en cuenta las especificidades nacionales que pueden implicar una meta reducida, en determinadas circunstancias", expuso la presidenta, quien pidió que los Estados miembro comiencen a ahorrar "rápidamente".

Portugal es uno de los países que mostró sus reticencias hacia el plan por considerar que no tenía en cuenta las particularidades de cada país, pero se sumó después al acuerdo. En la transición para sustituir el gas, la política alemana reconoció que "la transición para el carbón, si fuera necesario, debe ser una solución temporal", pero recalcó que "debe ser dada prioridad" a las energías renovables.
El día de la aprobación de este acuerdo europeo, el pasado 26 de julio, la presidenta de la CE celebró el "paso decisivo" tomado para reducir la dependencia energética de Rusia y ahorrar gas. "Al actuar conjuntamente para reducir la demanda de gas, teniendo en cuenta todas las especificidades nacionales pertinentes, la UE ha sentado sólidas bases de la indispensable solidaridad entre los Estados miembros frente al chantaje energético de Putin", enfatizó Von der Leyen.

"Reducir ahora el consumo de gas no evitará el daño económico"

Los países de la Unión Europea se han puesto de acuerdo para reducir el consumo del gas e intentar así ahorrar lo máximo posible de cara al invierno, ante la escasez que ya hay de esta materia prima tras la reducción del suministro decretada por Rusia, y ante la posibilidad de que los cortes puedan intensificarse.

Sin embargo, el acuerdo de los países europeos no servirá para paliar todo el daño económico que ya ha hecho esta situación al Viejo Continente. Así lo creen los estrategas de Berenberg, que han analizado los escenarios del gas para la UE tras los últimos acontecimientos, es decir, tras el mencionado acuerdo de la Comisión Europea y tras la reducción de los envíos de gas por parte de Gazprom vía Nord Stream 1, que ha recortado a solo el 20% de la capacidad del gasoducto alemán apenas unos días después de su reapertura (hubo parada de mantenimiento programada del 11 al 20 de julio). "Si Europa puede seguir manteniendo un consumo de gas reducido -en línea con los ahorros ajustados a las condiciones meteorológicas logrados a principios de este año- los niveles actuales de existencias y las importaciones de otros lugares pueden ser suficientes para que la UE pase el invierno sin un racionamiento de gas absoluto, incluso con los flujos ahora reducidos de Rusia", estiman estos expertos. La cuota rusa en las importaciones de gas de la UE "ha disminuido drásticamente" al pasar de ser de aproximadamente un 40% antes de la guerra a sólo un 15% en la actualidad. Europa pudo, a precios mucho más altos, sustituir la mayor parte del déficit con importaciones de otras fuentes, especialmente en forma de gas natural licuado. Esto, unido a un invierno benigno, ha permitido a la UE llenar el 67,1% de su capacidad de almacenamiento de gas antes del 25 de julio, y va camino de alcanzar su objetivo del 80% antes del 1 de noviembre.

"La UE probablemente se enfrentaría a un déficit y, por tanto, a la necesidad de racionar el suministro de gas a partes de la industria solo si Rusia suspendiera completamente las entregas", destacan los analistas de la firma alemana, que creen que si los países "introdujeran progresivamente el objetivo de la Comisión Europea de reducir el consumo de gas en un 15% con relativa rapidez, el margen de seguridad aumentaría considerablemente". Es decir, se podrían mantener los niveles de reservas en una cota relativamente alta.

Sin embargo, apuntan, este objetivo "parece extremadamente ambicioso y su cumplimiento es voluntario, con muchas excepciones para los Estados miembros de la UE". Por ejemplo, es el caso de España, que ha acordado con Bruselas que, en su caso, la reducción será del 7%, al ser menos dependiente de la materia prima que otros países de la región. Por eso, en opinión de Berenberg, "reducir el consumo ahora para evitar la escasez en invierno no evitará todo el daño económico, pero será algo menos costoso estirar el ahorro a lo largo del tiempo en lugar de tener que imponer cortes bruscos". Y es que, remarcan los expertos de la firma, "hay que tener en cuenta que la incertidumbre en torno a estas estimaciones es alta".

Por ejemplo, aunque se espere un clima invernal normal, siempre puede llegar una ola de frío y cambiar las cosas rápidamente. "Las olas de frío prolongadas podrían erosionar rápidamente cualquier margen de seguridad", comentan desde la firma germana de análisis. En cualquier caso, inciden estos expertos, todo lo que está ocurriendo tendrá un impacto económico en la zona euro. "El aumento de los precios del gas incrementa los costes de las empresas y reduce el presupuesto de los consumidores, dejándoles menos dinero para gastar en otros bienes y servicios", y como resultado creen que "la Eurozona entrará en recesión este otoño con una inflación todavía elevada".
Su previsión es que la economía de la región del euro crezca un 2,2% en 2022, y proyectan un descenso del 1% del PIB en 2023, con unas tasas de inflación del 8,1% en 2022 y del 4,3% en 2023. "Estas previsiones se basan en el supuesto de que los precios del gas se moderarán hacia sus niveles de mediados de julio y que no será necesario un racionamiento de gas en la próxima temporada de frío", avisan, por lo que podrían cambiar. Y es que "la evolución del mercado del gas en los últimos días ha inclinado los riesgos de nuestras previsiones para el PIB real a la baja y para la inflación al alza",

Gazpron corta el gas a Letonia

Gazprom ha anunciado la suspensión inmediata del suministro de gas a la vecina Letonia. "Gazprom suspendió el suministro de gas a Letonia en el marco de la solicitud de julio debido a las violaciones de las condiciones de selección de gas", señala la corporación rusa en un breve comunicado.

Los datos de este sábado del operador letón de transmisión de gas Conexus también confirman una reducción a menos de la mitad del suministro de gas desde procedente de Rusia, según detalla su página web. En su momento, Letonia y las otras dos repúblicas bálticas, Estonia y Lituania, se negaron a aceptar la exigencia de Rusia de pagar el gas en rublos. A mediados de julio, el Parlamento letón adoptó la decisión de prohibir totalmente la importación de gas del gigante ruso a partir del 1 de enero de 2023. Desde el Gobierno letón, la ministra de Economía, Indriksone, ha asegurado que el suministro de gas para el invierno está garantizado porque ya no contaban con las aportaciones de Rusia. "Los cálculos actuales apuntan a que el gas llegará a Letonia. Tendremos suficiente gas para la temporada de calefacción", ha subrayado en declaraciones a la agencia de noticias LETA. Letonia cuenta con un gran depósito subterráneo de gas en la ciudad de Incukalns, operada por Conexus Baltic Grid, una red unificada de distribución y almacenamiento de gas para los tres países bálticos. Según las cuentas de Gazprom, Letonia recibió en 2019 y 2020 más de 1.600 millones de metros cúbicos de gas anuales. Gazprom recortó este miércoles el bombeo de gas a Alemania a la quinta parte de la capacidad del gasoducto Nord Stream, decisión que Berlín considera una "estrategia de guerra".

El presidente ruso, Putin, insiste en que Gazprom cumplirá con sus obligaciones contractuales, mientras la compañía esgrime "motivos técnicos" para los recortes, de los que responsabiliza a la compañía alemana Siemens, a la que pertenecen las turbinas de la estación compresora. Este martes, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, declaró que el gasoducto gemelo Nord Stream 2 "puede satisfacer plenamente las necesidades de Europa", pero destacó que los europeos "no permiten su funcionamiento por motivos políticos".El Nord Strem 2 nunca fue puesto en marcha debido a que Alemania congeló su certificación el 22 de febrero de este año, al día siguiente de que Rusia reconociera la independencia de las autoproclamadas repúblicas populares de Lugansk y Donetsk, y dos días antes de que Rusia lanzase su "operación militar especial" en Ucrania.
La empresa gasista letona Latvijas Gaze ha anunciado recientemente que está comprando gas en euros a Rusia, pero no a Gazprom. La empresa no ha revelado el nombre del nuevo suministrador. Gazprom tiene un 34% de las acciones de Latvijas Gaze. "Letonia está comprando gas ahora mismo, sí, pero no a Gazprom porque no hay forma de que podamos pagar a Gazprom. Tenemos un proveedor distinto", ha explicado el máximo responsable de Latvijas Gaze, Aigars Kalvitis, en declaraciones a LETA. Sin embargo, no ha querido concretar el nombre de este proveedor porque "es una información empresarial que no tratamos públicamente".
La Unión Europea en su conjunto --y Alemania en particular-- dependen en gran medida del gas ruso y, aunque se están moviendo rápidamente para encontrar alternativas, la energía sigue siendo un área de vulnerabilidad. Rusia ha cortado ya el suministro de gas a Polonia, Bulgaria, Finlandia, Países Bajos y Dinamarca por negarse a pagar en rublos. La UE ha instado a sus miembros a pagar en la moneda recogida en los contratos y no en rublos como exige Moscú.

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda