Fracaso rotundo de la subasta de renovables

23 de noviembre de 2022

La subasta de renovables convocada para hoy por el Ministerio de Transición Ecológica ha resultado un fracaso: de la capacidad a subastar, 3.300 MW eólicos y fotovoltaicos, solo se han adjudicado 50 MW. Se desconoce el adjudicatario o adjudicatarios de tan escasa capacidad (se apunta a Elawan), si bien, las dos grandes eléctricas que se presentaban al proceso, Naturgy e Iberdrola, no se han llevado nada.

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Tampoco Capital Energy. Endesa, Repsol o Acciona (como viene siendo habitual, aunque sí participó en la de biomasa del mes pasado) habían optado por no acudir.

Aunque hasta el momento no hay información oficial, ni del operador del mercado, OMIE, que fue el organizador de la subasta, ni de la CNMC, el organismo regulador que debe validarla, la explicación que circula en el sector es que con la actual incertidumbre económica, el riesgo del inversor es muy alto, y todos han ofertado por encima del precio de reserva marcado por el ministerio: 45 euros MWh, según las mismas fuentes. Cualquier precio por encima perjudicaría al consumidor, que debe asumir el coste, pero ha resultado bajo para el inversor.
La tardanza en ofrecer datos oficiales por parte de convocantes y organizadores hizo circular el rumor de que se estaba intentando “cocinar” una solución para que el resultado no fuera una subasta desierta.

La puja, para la que se esperaba poca demanda dado el bajo precio de salida, se estructuraba en dos cupos de potencia: 1.800 MW de fotovoltaica y 1.500 MW de eólica, las energías puntera.
La última puja, que se celebró el pasado 25 de octubre, también quedó prácticamente desierta, aunque su volumen era mucho menor y la tecnología distinta: 520 MW de termosolar, biomasa y fotovoltaica distribuida. Solo se adjudicaron 177 MW de biomasa y fotovoltaica. La termosolar quedó desierta.
Se trataba de la cuarta subasta de asignación del denominado Régimen Económico de Energías Renovables (REER). Las dos primeras, que tuvieron lugar en 2021, se centraron en las tecnologías fotovoltaica y eólica, y se adjudicaron 2.900 MW y 3.256 MW, respectivamente. La tercera, fue la citada del pasado octubre. En las subastas para obtener el REER los inversores pujan por el precio que están dispuestos a cobrar por la energía que generen sus plantas (12 años en la eólica y la fotovoltaica), con cierta exposición al precio del mercado.

El ministerio estimaba que la adjudicación de los 3.300 MW, representaba un ahorro de gas de 11.000 GWh anuales, un 2,9% del consumo total de gas en España y una reducción de 2,7 millones de toneladas de CO2. Los 3.300 MW de renovables habrían supuesto una inversión de 2.900 millones de euros, según estimaciones del ministerio. Finalmente, tal como este se temía, la puja quedó prácticamente desierta. El precio de reserva, por encima del cual no se aceptan ofertas (los citados 45 euros/MWh), se consideraba muy bajo por parte de los inversores, que ofrecieron precios por encima de los 50 euros MWh. El silencio administrativo del ministerio, que en otras ocasiones avanzaba alguna información, ha levantado sospechas. El cumplimiento de los objetivos de renovables del Gobierno dependen de estas subastas.

Ribera tacha de “tomadura de pelo” la propuesta de Bruselas sobre el tope

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Ribera, ha calificado de “tomadura de pelo” lo puesto encima de la mesa por Bruselas y ha adelantado su rechazo frontal en la cumbre de ministros de Energía que se celebrará este jueves en Bruselas. “Genera el efecto contrario del deseado, provoca una mayor incremento artificial de precios, poniendo en riesgo todas las políticas de contención de precios. La Comisión Europea no se lo ha tomado en serio”.

La propuesta del Ejecutivo comunitario pasa por un tope sobre el precio del gas en el índice TTF holandés —el que sirve de referencia en el conjunto de la UE— que, en la práctica, es casi inaplicable: la cotización tendría que superar los 275 euros por megavatio hora (MWh) durante al menos dos semanas consecutivas. Una situación que no se dio ni en los peores momentos de la crisis de precios, el pasado verano.

La negativa española no será la única con la que se encontrarán los altos funcionarios europeos en la reunión de este jueves. “La Comisión va a oír cosas muy duras por la inmensa mayoría de ministros. Me consta que hay un nivel de indignación muy alto entre la mayoría de Estados miembro”, ha sentenciado Ribera. “Pedimos que elaborasen una propuesta y, a última hora, presenta esto, que no es una propuesta sino una tomadura de pelo. O se hace una propuesta seria, o simplemente vamos a dejar de apoyar otras propuestas de la Comisión en otros temas que le puedan resultar importantes para ella”, ha dejado caer, amenazando con llevar el descontento a otros planos de decisión.

“Tranquilidad” tras el fiasco de la subasta de renovables.

“Es verdad que vivimos momentos de mucha incertidumbre en el mercado de materias primas y respecto a la financiación, pero seguimos considerando este método de subasta como el que más estabilidad aporta”, ha defendido la número cuatro del Ejecutivo. “Tranquilidad, habrá más subastas; este resultado no indica en absoluto que no exista un apetito inversor”, ha añadido al tiempo que no descartaba una “negociación individual” con los “operadores industriales”.

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