DIAZ: VUELTA DE TUERCA AL DESPIDO

Las elecciones andaluzas y su propia estrategia personal fuerzan nuevas reformas

03 de junio de 2022

La vicepresidenta Diaz, estudia como elevar la indemnización por despido, por los ue aprovecho su comparecencia en la Comisión lde Trabajo para mostrarse partidaria a de recuperar los 45 días de indemnización por despido improcedente que reclaman los grupos parlamentarios de la izquierda, pero reconoció que "la doctrina está caminando en otra dirección más provechosa" y apostó por avanzar hacia un "despido restaurativo y disuasorio" al estilo europeo.

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La historia viene de lejos. Hace meses ERC ya planteó esta posibilidad, pero no salió adelante por la oposición de los agentes sociales, pero una vez que la reforma laboral salió adelante Diaz ha admitido que es necesario incrementar la indemnización por despido, aunque con matices, y se muestra dispuesta a abrir este debate en el ámbito parlamentario, independientemente del diálogo social. Según afirmó, la propuesta de recuperar los 45 días de indemnización vigentes antes de la reforma laboral de José Luis Rodríguez Zapatero se basa en una "formulación clásica". Aunque reconoció que la iniciativa le parece "bien", explicó que el debate actual en Europa va sobre "el despido restaurativo y disuasorio". "Las miradas que está haciendo el sindicalismo europeo van mucho más allá", aseguró, y reclamó una mirada "más ambiciosa en la indemnización".
En este sentido, la vicepresidenta puso sobre la mesa un nuevo enfoque, a través del ejemplo de un trabajador que tenga 58 años y no disponga de una larga carrera de cotización. ¿Este trabajador no merecería que su indemnización fuera mayor justamente por la razón de la edad que tiene?", se preguntó. De este modo, Díaz no solo abrió la puerta a elevar el coste del despido en el caso de los trabajadores que son expulsados del mercado laboral en momentos más cercanos a la edad de jubilación, sino también en los casos que tienen carreras de cotización insuficientes, para que así puedan armar un colchón más generoso para su retiro ante el riesgo de no volver a reincorporarse al mercado de trabajo en los últimos años de edad activa.
Se trata de una medida nunca antes planteada por Díaz. Tampoco la había mencionado hasta ahora ningún otro miembro del Gobierno ni figura en ninguna agenda legislativa de la coalición. En este sentido, la única iniciativa similar es la que pretende incorporar el ministro Escrivá, en la segunda parte de la reforma de las pensiones, en la que pretende ampliar el periodo de cómputo para el cálculo de la pensión, permitiendo eliminar las lagunas de cotización. Esto solucionaría la problemática de los trabajadores que son despedidos en los últimos años de su carrera laboral y no logran volver a ocupar un puesto de trabajo para cotizar en los años previos a la jubilación, que son cruciales para la cuantía de la pensión, lo que termina mermando su nómina vitalicia.

En este contexto Trabajo da un paso mas y explica que se trataría de no establecer una cuantía fija de indemnización –¬aunque sí un mínimo– sino aplicar otros criterios que hagan esta compensación disuasoria y reparadora. Así, pusieron como ejemplo que la indemnización podría ser más alta, que el resto, en el caso de una mujer de 58 años con una corta carrera de cotización. Esta indemnización más elevada disuadiría al empresario de despedirla y, si aún así, lo hiciera, la reparación del daño para la trabajadora sería mayor. Si bien esto solo fue un ejemplo, insistieron.

En otro orden d cosas Díaz anunció que en los próximos días o semanas estarán listas dos leyes de su ramo: la nueva regulación de las trabajadoras del hogar, que establecerá el cobro de la prestación por desempleo “e irá mucho más allá en derechos”, dijo Díaz; y el Estatuto del Becario que fijará las prácticas retribuidas y la cotización a la Seguridad Social de los jóvenes que se incorporan al mercado laboral por esa vía. Para algo después, en concreto el mes de septiembre, Díaz anunció que su Departamento iniciará la negociación de otras dos leyes: la de uso del tiempo y la de participación institucional. La primera de ellas, reformulará “totalmente” las jornadas laborales y, sobre todo los permisos de trabajo del actual artículo 37 del Estatuto de los Trabajadores.
Entre las modificaciones plantea la titular de Trabajo, en adaptación de una directiva comunitaria, está crear bolsas de días u horas libres para cuidados puntuales que surjan en día a día; así como establecer permisos de formación para los trabajadores. En cuanto a segunda norma, regulará la participación de los trabajadores en los consejos de administración de las empresas, en función del tamaño y de forma similar a como se hace en Alemania y otros 18 países más.

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