La CNMC quiere cambiar el trasporte interurbano

20 de julio de 2022

La CNMC ha elaborado un informe que ha llevado tres años de trabajo, y que era muy esperado en el sector, en el que se habla de explotación en régimen de monopolio frente a la liberalización de la media y larga distancia que se acometió en países como Alemania, Francia, Italia o Portugal. Desde el órgano supervisor se reclama la apertura a la competencia de las rutas con distancias a partir de los 100 kilómetros, lo que afecta a la práctica totalidad de las concesiones que son titularidad del Ministerio de Transportes.

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El informe de la CNMC, irrumpe en la tramitación de la Ley de Movilidad, en la que se trata de sacar adelante un nuevo mapa concesional y se sigue apostando por el modelo tradicional español con la adjudicación de rutas por un plazo de diez años. El Congreso de los Diputados tumbó la semana pasada la aprobación del citado mapa ante la polémica desatada por el pretendido traspaso de competencias a las Comunidades Autónomas, con subvenciones incluidas, sobre numerosas paradas con escasez de viajeros. Desde Competencia se insiste en que la liberalización en grandes países europeos ha supuesto una bajada de precios en los billetes, un aumento de la conectividad y de las frecuencias. El informe, calificado por fuentes de la CNMC como “una Biblia que ofrece datos para contrastar donde no los había”, reclama abiertamente una liberalización en convivencia con obligaciones de servicio público. De este modo, quedaría garantizada la conectividad, pero serían las operadoras de autobús quienes configurarían el mapa de rutas en función del interés de los viajeros.
Para vigilar un eventual proceso de liberalización y los conflictos entre operadores en el acceso a las estaciones, o los que pudiera haber entre rutas abiertas y obligaciones de servicio público, sería necesario establecer un organismo regulador independiente.

Recomendaciones

Si el Gobierno y las Comunidades Autónomas optan por mantener el actual sistema concesional, que la CNMC califica de legal pero ineficiente, se aconseja una mejora del diseño de las licitaciones y de la propia gestión de las concesiones. En este sentido, Competencia recomienda la división de las concesiones en lotes, y un mayor peso de la oferta económica para favorecer la bajada en el precio de los billetes. Al mismo tiempo, se apuesta por fijar como requisitos técnicos en los pliegos las cuestiones relacionadas con la seguridad del transporte. También se concluye que deben eliminarse las restricciones en otros servicios de transporte, como los discrecionales, turísticos o de uso especial. Dentro de la crítica a la ineficiencia del modelo concesional se cita que más de la mitad de las concesiones analizadas están vencidas (52%) y carecen de título válido, entre ellas muchas del Ministerio de Transportes. "Se mantienen por el mero hecho de prestar el servicio", explican desde Competencia. El intento de licitar los nuevos contratos, antes de la pandemia, era paralizado sistemáticamente en los tribunales con la denuncia de los pliegos por parte de las operadoras.
Ante esta problemática, la CNMC propone liberalizar las concesiones vencidas tras dos años desde su caducidad si no se ha convocado un nuevo concurso y únicamente recurrir a las prórrogas en situaciones excepcionales.

También se explica que en este país se recurre al plazo máximo de concesión que permite la Ley de Contratos, sin gran argumentación, al tiempo que se activan las prórrogas contempladas en los contratos con demasiada frecuencia. Otro error del sistema, a juicio de la CNMC, es que existen ventajas de los concesionarios iniciales frente a otros licitadores, como es la mejor información sobre la rentabilidad de las rutas. Empresas como Avanza, Alsa y Samar son las grandes domininadoras en las grandes rutas de autobús en España. En un contexto en que deben ser renovadas numerosas concesiones y se debate un nuevo mapa de rutas, la CNMC considera que es el momento de plantear una liberalización del mercado, tal como indica la tendencia europea. La Comisión Europea ha aprobado una propuesta para abrir a la competencia los trayectos nacionales superiores a 100 kilómetros. Esta ha sido aprobada por el Parlamento Europeo y está pendiente de aprobación por el Consejo de la UE.

Cambios a la vista

España defendió años atrás el modelo concesional en Bruselas como garante de la competencia en el momento de la licitación de las rutas. En ese momento se rebajó la concesión que se otorgaba prácticamente a perpetuidad a un máximo de diez años. Con el nuevo mapa concesional, Transportes aboga por el modelo concesional y la posterior prestación de los servicios regulares en exclusividad una vez adjudicado cada uno de los corredores. Se ha rebajado de 77 a 22 el número de contratos y el ministerio se había marcado como objetivo tenerlos adjudicados en el año 2024.

La futura Ley de Movilidad Sostenible, que incluye el marco de concesiones de transporte por carretera, dará potestad al Consejo de Ministros para liberalizar corredores o rutas. De hecho, se ha pedido a las operadoras que estudien y expresen su interés al respecto y en los próximos meses se abrirá un proceso de consulta formal.

 

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