PELEA FISCAL

Montero quiere neutralizar la supresiones con el nuevo impuesto

23 de septiembre de 2022

Hacienda gravará de forma temporal a las grandes fortunas que consiguen escapar del impuesto sobre el patrimonio gracias a su residencia fiscal. Según explican fuentes conocedoras, lo hará creando un tributo especial que afecte también a las regiones que bonifican en su totalidad Patrimonio, como hace Madrid desde hace años y harán Andalucía y previsiblemente Murcia a partir del ejercicio próximo. Esta fórmula, explican, es la más lógica desde el punto de vista de la arquitectura fiscal.

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Montero, pidió ayer en el Congreso un “mayor esfuerzo” a los grandes patrimonios y avanzó que “el Gobierno está trabajando” en la posibilidad de crear un nuevo impuesto especial para los más ricos, en línea con la propuesta de Unidas Podemos. La nueva figura impositiva, de la que todavía no se conocen detalles, entraría en vigor en 2023, una vez que los técnicos del ministerio diseñen su articulado.

Según explica el secretario general del sindicato de los técnicos de Hacienda (Gestha), Mollinedo, “creemos que este impuesto temporal será un gravamen de naturaleza estatal para quitar competencia normativa a las comunidades” y así evitar su supresión. Tampoco habría cesión de esos ingresos a las autonomías, “ya que no tendría lógica darle lo recaudado a una región que previamente ha eliminado el impuesto”. A su vez, con el objetivo de evitar una doble imposición en las regiones que no eliminan Patrimonio, “se descontará lo pagado hasta el límite de lo que resulte del gravamen”. Es decir, con esta fórmula los contribuyentes de las comunidades sin bonificaciones no abonarían el tributo dos veces. Desde Gestha estiman que estos cambios permitirían ingresar unos 1.000 millones de euros más al año que lo que recauda a día de hoy Patrimonio. En total, cerca de 2.300 millones al año. La cifra final es el resultado de sumar a los 1.200 millones de euros que se obtuvieron en 2020 gracias a este impuesto los 1.100 que dejó de ingresar Madrid, la única región que entonces bonificaba totalmente esta figura impositiva.
El impuesto sobre el patrimonio afecta con carácter general a los contribuyentes que poseen bienes por un valor superior a los 700.000 euros, excluyendo la vivienda habitual hasta 300.000 euros. Sin embargo, desde Gestha creen que podría aumentarse este umbral de patrimonio hasta una cifra superior, que parta del entorno de los dos millones.
celebrarán el año próximo.

Bruselas entra en la polémica

La ofensiva fiscal, sin embargo, va más allá de la tasa temporal sobre los grandes patrimonios. Fuentes de la Comisión Europea han recordado al Gobierno que tiene comprometida una reforma tributaria que, según el componente 28 del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia firmado con Bruselas, debe ver la luz a principios de 2023. En el ojo del huracán se encuentra la polémica armonización fiscal entre comunidades autónomas, que evitaría que ciertas regiones bonifiquen en su totalidad impuestos como Patrimonio o Sucesiones y Donaciones.
Según explican desde la Comisión, el diseño de esta reforma está "en curso" y tiene el objetivo principal de coordinar y unificar a nivel regional los tributos de carácter estatal para evitar una competencia fiscal a la baja entre autonomías, algo que también sugirió el grupo de expertos que redactó el Libro Blanco para la reforma fiscal. Las mismas fuentes comunitarias insisten en que "hay que dar apoyo a los hogares más necesitados y vulnerables" en un contexto de subida de precio. "Hacen falta más ingresos y hace falta que la recaudación sea lo más eficiente y eficaz posible".


Montero no da detalles del futuro impuesto

Montero, ha evitado este viernes adelantar cualquier posible detalle del futuro impuesto temporal a las grandes fortunas que prepara el Gobierno y del que ha admitido que se ha dado a conocer "a raíz de la actualidad política" protagonizada por el anuncio de Andalucía de suprimir el gravamen sobre el patrimonio. "Tiempo al tiempo", ha pedido, insistiendo en que lleva "semanas" trabajando en esta propuesta.

Montero se ha expresado así a preguntas de periodistas antes de pronunciar una conferencia en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Sevilla, donde ha enfatizado que lo "importante" es que se haya anunciado la preparación de este impuesto, que sería aplicable desde 2023."Yo creo que es importante lo que hemos transmitido durante estos días, que hemos dado a conocer a raíz de la actualidad política que se ha generado con motivo de que algunas comunidades autónomas, entre ellas Andalucía, habían anunciado la eliminación del Impuesto al Patrimonio, un impuesto que grava la riqueza, y por tanto este debate se ha puesto de actualidad".

La ministra ha subrayado que Hacienda "llevaba semanas trabajando en esta materia" y que el diseño del gravamen "se conocerá en su momento y se dará respuesta a todas las preguntas". "Lo único que puedo confirmar es que efectivamente hemos pedido que en este momento de guerra, en esta situación que vivimos con motivo de la invasión injustificada" de Ucrania, "tenemos que ser capaces de acompañar a familias, al tejido productivo, para que los efectos de esta guerra tenga el menor impacto posible". "Sobre todo en la clase media de nuestro país, que es la que proporcionalmente mayor contribuye al sostenimiento al estado de bienestar", ha señalado. Montero ha recordado en este sentido que ya se han pedido contribuciones adicionales a las empresas energéticas, las petroleras y la banca "y ahora también se lo solicitamos a los grandes patrimonios, a las grandes fortunas".

Esta medida, ha agregado, podría traducirse "en financiar ayudas" dirigidas al grueso de la población, entre las que ha citado como ejemplos las referidas al transporte que entraron en vigor el 1 de septiembre, la bajada del IVA del gas o la bonificación de veinte céntimos por litros de gasolina, entre otros.

Por todo ello, ha reprochado al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, la decisión de bonificar al 100% el Impuesto sobre el Patrimonio, por cuanto ha advertido que la medida solo beneficia a la Comunidad de Madrid por el hecho del "efecto de la capitalidad". Montero ha argumentado que "Madrid intenta imponer su esquema mental por el hecho de ser capital" y se ha lamentado de que "otros compran ese esquema mental que solo puede beneficiar a la capitalidad".

La ministra de Hacienda ha reclamado la necesidad de acordar una armonización tributaria en España, ya que Madrid, por "el efecto de la capitalidad, no por el talento, la capacidad de emprendimiento, no por sus políticas públicas, por un diseño radial fruto de nuestra historia y de 40 años de dictadura, presenta la mayor concentración de rentas y de patrimonio" del país, mientras que, ha avisado, ese espejo provoca que el resto de comunidades "decidan bajar los impuestos" con la creencia de que pueden emular esa práctica sin ser conscientes de que "el resto no tiene el efecto de la capitalidad".
Montero ha calificado de "incongruente" que Moreno proponga un incremento de recursos para la financiación de Andalucía mientras que procede a bajar impuestos, y ha considerado que esa iniciativa consecuentemente al bajar la recaudación y en paralelo "pedirle mayores recursos, es incoherente, no tiene ningún sentido"."Qué sentido tiene que baje impuestos y luego diga al Gobierno que quiere un mayor volumen de recursos", ha remachado sus afirmaciones Montero.

La ministra ha indicado que tras la iniciativa de Andalucía con bonificar al 100% el Impuesto sobre el Patrimonio se desata "una espiral de bajada de impuestos" de la que también ha hecho partícipe a la Comunidad de Murcia, aunque ha precisado que "otras comunidades no han entrado" y demandado entonces al presidente del Partido Popular, que "definiera la posición sobre el Impuesto del Patrimonio" de su partido.Ha reiterado que "bajar la fiscalidad es argumento falaz" ante la insistencia de que su repercusión en Madrid es "por el hecho de ser la capital" y ha recriminado al presidente del Gobierno andaluz la alusión a su propósito de "competir con Cataluña".

La ministra de Hacienda ha sostenido que deflactar las tarifas del IRPF como también ha hecho el Gobierno andaluz "no combate" la inflación, tras advertir de que "no se dice que afecta a todas las rentas" y que ese procedimiento en ese tributo "se comporta como una escalera" y concluir que entonces "también se lo baja a las rentas de 50.000 euros". "No es una medida progresiva, es regresiva", ha subrayado. Montero ha asegurado que la deflactación del IRPF "no beneficia a las clases vulnerables", tras precisar que "están exentos del pago del IRPF", al tiempo que ha contrapuesto las decisiones del Gobierno de España "bajando los precios energéticos de luz y gas".
La ministra de Hacienda ha instado al Gobierno andaluz a que "lejos de estar confrontando, que haga cosas, que no se escude en el Gobierno de España", mientras se ha preguntado sobre el PP "por qué cuando gobiernan suben los impuestos", antes de recordar que la bonificación del Impuesto sobre el Patrimonio "es bajar los impuestos al 0,2% de los andaluces a costa del resto de los andaluces".

Galicia bonificará al 50% el impuesto de patrimonio

El presidente de la Xunta de Galicia, Rueda, ha anunciado una bonificación del 50% en el impuesto sobre el patrimonio en Galicia, al sumar otros 25 puntos porcentuales al 25% que ya se aplicaba. En el Foro Económico organizado por La Voz de Galicia, Rueda ha avanzado que, en los presupuestos que presentará el martes en el Parlamento, se incluirán "más de 13.000 millones de euros" con partidas específicas que "van a proteger a las personas".

De forma concreta, ha avanzado que el impuesto sobre el patrimonio, que deben abonar, según la Agencia Tributaria de Galicia, aquellas personas con bienes o derechos valorados en más de 2 millones de euros, tendrá una bonificación que alcanzará el 50%. En la actualidad ya goza, según ha dicho, de una bonificación de un 25%, al que se añadirá otro 25% hasta alcanzar el citado 50%. "Es mucho mejor bajar impuestos que subirlos", ha defendido y ha afirmado que en Galicia hay "estímulos" para crear "un clima favorecedor" en determinadas cuestiones, como en el reto demográfico. Preguntado por si bajará los impuestos sobre el combustible, que en Galicia están en el tramo más alto, ha dicho que los presupuestos todavía están en elaboración, aunque ha matizado que "la Xunta no puede llegar a todo ni hacerlo todo en solitario".

En la conferencia Rueda ha considerado que la sociedad tiene una serie de "retos" que "no son nada sencillos", con cuestiones como el precio del gas, la inflación, o la ejecución de fondos europeos, en las que "lo único que es una certeza hoy en día es la duda, la incerteza". "Lo construido en los últimos años, en las últimas décadas, está, como mínimo, tambaleándose", ha asegurado.
Ante esta situación el presidente gallego ve tres opciones, una postura "triunfalista que niega los peligros", con la que vincula, sin citarlo, al Gobierno, otra "catastrofista" con un "discurso más tremendista sin aportar soluciones" y, por último, la "vía del 'sentidiño'", que es la suya.

Reino Unido quita su tramo alto de IRPF y bajará impuestos

El nuevo Gobierno del Reino Unido pone en marcha una de sus tres grandes medidas y apenas un par de semanas después de tomar posesión la primera ministra Liz Truss, ha propuesto un plan de bajadas de impuestos que alcanzará los 44.795 millones de libras (50.970 millones de euros) para el ejercicio 2026-2027, incluyendo rebajas tanto en los impuestos sobre la renta como en las cotizaciones sociales, según ha indicado este viernes el ministro de Finanzas del país, Kwarteng.

Por un lado, el Gobierno ha revertido el incremento de 1,25 puntos porcentuales de las cotizaciones sociales a la Seguridad Social del país que aprobó el año pasado. Esto supondrá de forma efectiva una rebaja de impuestos de 15.250 millones de libras (17.266 millones de euros) para los trabajadores. La otra gran medida que reducirá los ingresos de las arcas públicas británicas es la cancelación del incremento del impuesto sobre sociedades del país, que iba a subir al 25% desde abril de 2023. En su lugar, se mantendrá en el 19% actual. Esto supondrá una disminución de ingresos en un horizonte a cinco años de 18.710 millones (21.182 millones de euros).

Eliminar el tramo máximo supone 2.000 millones menos

La otra gran medida que afectará a los trabajadores es la modificación de los tramos por el impuesto sobre la renta (su IRPF). Actualmente, en Reino Unido existen cuatro tramos: uno del 0%, para ingresos de hasta 12.570 libras (14.231 euros), otro del 20% para los ingresos de entre 12.571 y 50.270 libras (56.914 euros); uno del 40%, para los ingresos que excedan la cuantía anterior y hasta 150.000 libras (169.825 euros); y uno del 45% para los contribuyentes más ricos, los que ingresan más de 150.000 libras al año.

La nueva propuesta de Londres es eliminar ese último tramo, por lo que los individuos de mayor renta dejarán de pagar 2.065 millones (2.338 millones de euros) en impuestos en un horizonte a cinco años. Por otro lado, el segundo tramo se reducirá en un punto porcentual, hasta el 19%. El Gobierno espera que el impacto inicial de esta medida suponga un ahorro para los trabajadores de 5.270 millones de libras (5.967 millones de euros), aunque la aceleración del empleo provocará que el impacto final de esta medida en el año 2026-2027 sea positivo en 45 millones de libras (51 millones de euros).
Londres también tiene previsto eliminar el incremento de 1,25 puntos porcentuales del impuesto que pagan los contribuyentes por los dividendos que reciben de las acciones. En un primer momento, la Hacienda británica recaudará 1.440 millones (1.630 millones de euros) menos, pero estima que en un horizonte a cinco años el impacto se reduzca a 885 millones (1.002 millones de euros).

Otra medida importante será la remodelación de las compras exentas de IVA para los turistas, modernizando el esquema de Irlanda del Norte y digitalizándolo en Gran Bretaña, lo que reducirá los ingresos tributarios en 2.060 millones (2.332 millones de euros). También tiene previsto modificar un impuesto similar al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales español que solo afecta a la adquisición de vivienda. Así, han duplicado el valor exento hasta las 250.000 libras (283.000 €) y elevado el valor de la exención para las compras de primera vivienda hasta las 425.000 libras (481.172 €).

 

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