CALVIÑO PROCLAMA LA RECUPERACION

Pero la tozuda realidad se lo niega

09 de noviembre de 2022

La innovación en el ámbito empresarial, ese triunfo contra todos los que dicen que algo es imposible, esa innovación y ese emprendimiento son fundamentales para la cohesión del empleo y para dar respuesta a los retos del futuro. Esta fue una de las claves que señaló la vicepresidenta Calviño, durante su intervención en los Premios CincoDías a la Innovación Empresarial.

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La pandemia ha sido un ejemplo claro de cómo la innovación científica es fundamental para dar respuesta a los desafíos más urgentes, recordó Calviño, que se refirió también a la emergencia climática y a la autonomía energética como los grandes desafíos que se deben enfrentar con la innovación tecnológica. “Es el camino para lograr una economía sostenible”, afirmó. En este sentido, la vicepresidenta primera recordó, además de la necesidad de liderazgo, talento y asunción de riesgos necesarios, algunas de las medidas que se han tomado desde el Gobierno para acelerar la innovación y “mantener esta senda de crecimiento y de creación de empleo”, como la reforma laboral, las pensiones o la subida del SMI, así como la reforma de la Ley Concursal o la nueva Ley de startups. “Hace falta una colaboración público-privada que permita que las grandes ideas tomen forma y se hagan realidad”.
Para la ministra, los galardonados de estos premios son un ejemplo de empresarios y proyectos que se han “dedicado a satisfacer las necesidades de un mundo cambiante”, y aprovechó para destacar que España “está teniendo una recuperación muy rápida y muy diferente a la salida de crisis anteriores”, gracias al dinamismo del empleo y al nuevo perfil que este tiene. “Y no se puede entender este dinamismo sin el plan de recuperación. Los fondos europeos nos están permitiendo acometer un proceso de transformación y modernización que ya es una realidad sobre el terreno. Gracias a ellos, está cambiando la forma en el que se está desarrollando la doble transición verde y digital”, insistió Calviño.

Más allá de la creación de empleo, la vicepresidenta manifestó la necesidad de que este sea de calidad. Para ello, dijo, es imprescindible atraer a grandes empresas para que decidan instalarse en el territorio nacional. Así lo han hecho, por ejemplo, Google, que ha elegido Málaga como sede de su nuevo centro de ciberseguridad, o Vodafone, que ha confiado en la misma ciudad andaluza para establecer su nuevo centro europeo de I+D. “Se están estableciendo centros europeos de innovación que van a formar a los ingenieros del futuro y estoy segura de que no hubiese sucedido sin el programa de digitalización que hemos puesto en marcha”. Estas reformas, añadió, son las que están permitiendo que España “se suba al carro de la nueva economía verde y digital”. Y “entre tanto ruido hayamos podido ver las oportunidades y atraparlas”, puntualizó. Aun así, Calviño reconoció que “estamos en un momento muy complicado, lleno de riesgos e incertidumbre que se ciernen sobre la economía” y abogó por una solución unitaria. “Lo importante es remar todos en la misma dirección, que veamos esas oportunidades, que sepamos aprovecharlas y avanzar a un nuevo modelo económico”.

Porque, frente a los mensajes catastrófistas que nos rodean constantemente,”la España que yo veo en mis viajes y las empresas que yo conozco tienen un espíritu muy distinto”. El espíritu emprendedor viene marcado, concluyó Calviño, por la ambición, la perseverancia y la confianza.


La OCDE anticipa la desaceleración del crecimiento

Los indicadores principales compuestos (CLI) de la OCDE, diseñados para anticipar puntos de inflexión y fluctuaciones económicas, apuntan a una desaceleración del crecimiento en el área de la OCDE y en la mayoría de las principales economías.

Según los datos de octubre, publicados este miércoles, los CLI se mantienen por debajo de su tendencia en las principales economías de la OCDE debido a la alta inflación, el aumento de las tipos de interés y la caída de los precios de las acciones. Así, los CLI continúan anticipando la "pérdida de impulso" en el crecimiento de Estados Unidos, Reino Unido y Canadá, así como en la eurozona en su conjunto, incluidos Alemania, Francia e Italia. Por el contrario, en Japón, el CLI sigue apuntando a un crecimiento estable.
Entre las principales economías emergentes, los CLI reflejan señales "mixtas". El CLI de China muestra en octubre signos de estabilización gracias a la producción de vehículos de motor y acero, aunque se mantiene por debajo de la tendencia.

La OCDE también aprecia señales similares en Brasil, donde el CLI se ve impulsado por los precios de las acciones. Por otro lado, el CLI para India apunta a que el crecimiento pierde fuelle debido a las contracciones de los indicadores monetarios. Los CLI de la OCDE son indicadores cíclicos basados en una variedad de indicadores prospectivos, como pedidos, permisos de construcción, indicadores de confianza, tipos de interés a largo plazo y registros de automóviles nuevos. Dadas las incertidumbres relacionadas con el impacto de la guerra en Ucrania, especialmente en los mercados energéticos, la OCDE avisa de que los componentes del CLI podrían estar sujetos a fluctuaciones mayores de las habituales.

Y encima Bruselas avanza los cambios fiscales que Montero teme

La Comisión Europea ha presentado este miércoles las líneas maestras de su futura reforma de las reglas fiscales, que marcan cómo se establece la hoja de ruta fiscal a la que tendrán que ceñirse los estados miembros. Bruselas plantea una senda de gasto neto a medio plazo que dependa de la deuda específica de cada Estado para un horizonte de cuatro años, que podría ampliarse hasta un máximo de siete.

Se mantiene el límite de déficit público en un 3% y el Ejecutivo comunitario plantea además sanciones más duras y automáticas para los países que incumplan estas metas. Habrá multas de menor cuantía pero que se fijarán "con más frecuencia". La crisis financiera en menor medida y, sobre todo, la pandemia de covid y la conjunción de la crisis energética y la guerra en Ucrania (que han disparado el gasto a golpe de deuda para hacerles frente), han supuesto un auténtico desafío para el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y han llevado a poner en entredicho la idoneidad de seguir manteniendo unas reglas tan estrictas ante un entorno como el actual. La Comisión, que las suspendió a raíz de la covid, pretendía mantenerlas sin efecto hasta 2024. Los cambios anunciados no implican que vayan a alcanzarse acuerdos bilaterales entre Bruselas y cada Estado miembro, puesto que los planes estructurales nacionales tendrán que recibir necesariamente el visto bueno del Consejo Europeo (de los veintisiete estados que conforman la UE). La flexibilización que traen consigo estas nuevas reglas fue solicitada, entre otros estados, por España o Países Bajos.

Dependiendo de la deuda pública que acumulen, los países se incluirán en tres tipos de categorías. Los estados con un endeudamiento sustancial deberán alcanzar un ajuste fiscal completo en cuatro años. Esa rebaja tendrá que llevarse a cabo en tres años en el caso de los que cuenten con una deuda moderada, mientras que aquellos con una deuda baja no estarán obligados a aplicar recortes. En el caso de quienes atraviesen una situación mucho más complicada -se habla de una "gran" deuda pública- se podrá extender ese periodo de cuatro años por otros tres más con el compromiso de aprobar reformas o inversiones.

La cláusula de escape para situaciones extraordinarias

Otro aspecto importante -y que tiene mucho que ver con lo vivido tras la pandemia y la guerra en Ucrania- es que se incorpora una cláusula específica de escape a la que podrán acogerse los estados. Esta disposición tiene en cuenta la posibilidad de que se produzcan situaciones extraordinarios, tales como pandemias o guerras. No todo son novedades, puesto que la propuesta mantiene algunas obligaciones previas como el tope del 3% en el Procedimiento de Déficit Excesivo (PDE). En el caso de la deuda, los nuevos mecanismos se activarán cuando un país con un pasivo superior al 60% de su economía se desvíe de la senda de gasto neto comprometida.

"Si miras cómo ha funcionado el marco de gobernanza fiscal en las últimas décadas, hay que arreglar varias cosas", ha apuntado el vicepresidente económico del Ejecutivo comunitario.

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