GARZON UN EXPERTO EN PISAR CHARCOS

El ministro ya prescindible, recula, pero hasta su Gobierno le abandona

05 de enero de 2022

Tras conocerse sus absurdas declaraciones en The Guardian, el ministro de Consumo ha asegurado que "por motivos de espacio" el periodista del diario británico 'The Guardian' tuvo que excluir información de su entrevista y ha insistido en que "el bulo" sobre sus declaraciones en las que ponía en tela de juicio la carne que se exporta desde España ha sido impulsado por el "lobby de ciertas grandes empresas que promueven macrogranjas contaminantes".

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Así lo ha explicado el propio Garzón a través de dos mensajes en su perfil de Twitter que ha acompañado de la transcripción completa de lo que dijo en la entrevista. "Aprovecho para publicar la transcripción completa de lo que dije en la entrevista, pues por motivos de espacio el periodista tuvo que excluir algunos elementos que hoy, al calor del bulo y la mentira que ciertos actores promueven, salen realzados", ha tuiteado en el primer mensaje.
Según el ministro, la entrevista tuvo lugar el 14 de diciembre y fue publicada en versión narrada el 26 de diciembre, pero "el bulo comenzó el 3 de enero impulsado por el lobby de ciertas grandes empresas que promueven macrogranjas contaminantes... y el resto ya lo sabéis", ha señalado.

Preguntado sobre cómo lograr el apoyo de los ganaderos y cambiar la mentalidad de los españoles para reducir el consumo de carne, Garzón explica que hay que diferenciar entre la ganadería industrial y la extensiva. "Esta es una ganadería ecológicamente sostenible y que tiene mucho peso en determinadas regiones de España como puede ser Asturias, parte de Castilla y León, incluso de Andalucía o Extremadura", insiste, "pero esta es sostenible, la que no es en ningún momento sostenible es la que llaman las de las macrogranjas". Además, según la transcripción adjuntada, el titular de Consumo asegura que "nunca" ha dicho que no hay que comer carne, sino que hay que reducir su consumo. "Nosotros sabíamos desde el principio que era un tema que iba a ser polémico, pero que era necesario".

Reacciones en tromba

Sin embargo esas escasas disculpas no han frenado las reacciones, tanto desde el campo como desde la política, que ya, sólo admiten dos posibilidades: la rectificación de Garzón o su . «El sector primario necesita apoyos y no demonización ni ataques continuos desde dentro del Gobierno», comentan desde ASAJA, cuyo presidente provincial en Ávila, Antonio, aseguraba en El Independiente que «Garzón no tiene remedio». «Desconoce el campo y la ganadería. La única solución es que dimita o que sea cesado». Román Santalla, secretario de Ganadería de UPA, considera que las declaraciones del ministro «se ven como un ataque directo al campo». «Las palabras de Garzón sobre el consumo de carne están fuera de la realidad para un ministro, no se puede hablar así. Todos comemos carne una o dos veces a la semana, tanto los hombres como las mujeres. Si podemos presumir de algo es que tenemos una buena alimentación, por algo somos el país con más esperanza de vida de la Unión Europea y el tercero del mundo», explica Santalla.

Los ganaderos como objetivo de una campaña

Los ganaderos encuadran el discurso de Garzón dentro de «una campaña contra el mundo rural» y no como un hecho aislado. «Los ministros que nos dirigen tienen que saber de lo que hablan y proteger los intereses del ganadero en este caso. Es ridículo que hagan todo lo contrario y que en vez de luchar contra los problemas del campo destruyan nuestro trabajo y nuestra forma de vida», denuncia Antonio. Santalla, como representante de UPA, señala que «las bases están muy enfadadas». UPA ha exigido la rectificación de Garzón y, en caso de que no se produzca, su automática dimisión. «Necesitamos un ministro de Consumo que valore lo que tenemos, que es mucho y bueno», indica Santalla.

El comunicado emitido por ASAJA no entiende «cómo la presidencia del Gobierno puede mantener un ministerio que está continuamente atacando a un importante sector como es el agroganadero, y por tanto a los intereses de España». Los ganaderos hacen referencia al perjuicio que puede ocasionar a nivel internacional que el ministro de Consumo sostenga que en España hay «megagranjas» que exportan «carne de mala calidad» procedente de «animales maltratados». «Hace muchísimo daño porque el sector ganadero español depende mucho de las exportaciones para mantener el equilibrio y los precios», apunta Antonio.

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