Gol a Diaz con la subida del SMI

13 de enero de 2022

Por otra parte, en el frente de la reforma laboral, el Plan Anual Normativo del Gobierno, incluye la aprobación de dos reales decretos para subir el salario mínimo interprofesional (SMI) en 2022 y 2023, pero incorpora una cláusula que condiciona la futura senda de crecimiento de esta referencia salarial a la evolución de la situación económica.

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En Trabajo aseguran que se trata de una "errata" en el texto, que es de carácter oficial y cuya elaboración ha coordinado el Ministerio de la Presidencia, sin embargo, fuentes de Moncloa señalan que esta medida está siempre ligada a su impacto sobre la economía y que ese es un criterio que se seguirá teniendo en cuenta en futuras decisiones.

Concretamente, el Plan contempla la aprobación de un real decreto por el que se fija el SMI para 2022 -recordemos que este indicador ha empezado el año congelado, a la espera de que el Gobierno abra la mesa de diálogo con los agentes sociales tras la maratón de negociaciones a finales de 2021 por la reforma laboral- y otro para 2023. Si bien en este último se matiza que la medida está "sujeta a evaluación", extremo que se justifica por el artículo 3.1.e) del Real Decreto 286/2017, de 24 de marzo, que establece que "el Plan Anual Normativo identificará las normas que habrán de someterse a un análisis sobre los resultados de su aplicación", atendiendo al "impacto sobre la economía en su conjunto o sobre sectores destacados de la misma".

Desde el departamento que dirige Díaz insisten en defender que la limitación "no se aplica, en ningún caso, ni al SMI de 2022 ni al de 2023", pero Moncloa es tajante: la subida del salario mínimo siempre va de la mano de un exhaustivo análisis sobre su impacto económico y no se va a hacer ninguna excepción. De hecho, es habitual que en los planes anuales normativos el Gobierno remate el apartado del real decreto por el que se fija el SMI con una cláusula que indica "norma sujeta a evaluación".
Y claro está en Economía señalan que, "tanto el año pasado como este se hace la misma referencia, que en definitiva indica que la decisión está sujeta a la evolución de la economía". Fuentes del departamento que dirige la vicepresidenta Nadia Calviño explican que esta condición, como es lógico, opera tanto en esta como en otras muchas iniciativas gubernamentales que tienen impacto sobre la actividad económica y defienden que se trata de una cláusula "del todo coherente".

Para más inri, el informe de la Comisión Asesora para el Análisis del SMI, que constituyó el Gobierno para fijar la senda de crecimiento que debería seguir esta referencia salarial para adecuarse a los estándares europeos, dejó por escrito que "las circunstancias extraordinarias en las que nos encontramos derivadas de la crisis de la Covid y su impacto sobre el PIB, el empleo, la desigualdad y la pobreza, junto con la incertidumbre acerca de la pauta temporal e intensidad de la recuperación, hacen difícil proponer una cronología de convergencia" para que el SMI alcance el 60% del sueldo medio al que se ha comprometido el Gobierno para el final de la legislatura.

En cualquier caso, la decisión de subir el salario mínimo en este 2022 está todavía en stand by. Tras un nuevo choque en el seno de la coalición entre socialistas (partidarios de retrasarla, especialmente los ministerios económicos) y morados (decididos a aprobarla cuanto antes) a finales del año pasado, año pasado, y con el diálogo social saturado por la maratoniana negociación de la reforma laboral, Sánchez impuso la congelación hasta nuevo aviso. En el Ministerio de Trabajo insisten en que la mesa con la patronal y los sindicatos se abrirá en breve, pero los agentes sociales empiezan a sospechar que eso no va a suceder hasta que el Gobierno convalide la reforma laboral pactada en el Congreso de los Diputados. A la patronal le viene bien la tregua, pero los sindicatos ya están elevando el tono para reclamar subidas salariales en un contexto inflacionista que está mermando la capacidad adquisitiva de numerosos colectivos, especialmente los más vulnerables.

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