Diaz utiliza el SMI como arma arrojadiza contra empresarios y Sanchez

29 de agosto de 2022

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha reafirmado este lunes su apoyo por las movilizaciones anunciadas por CCOO y UGT en contra de la CEOE, y ha subrayado que los sindicatos "tienen toda la razón para salir a la calle a movilizarse contra la patronal".

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En declaraciones a la Cadena SER, Díaz reprochó a la patronal su negativa de subir los salarios el pasado 5 de mayo y señaló que "hasta julio se han suscrito solo 450 convenios, cuando lo normal son 2.000. Está bloqueando la negociación colectiva y esto es grave". La ministra no cree que el diálogo social esté roto y aseguró que mantiene una buena relación con el líder de la CEOE, Garamendi, pero señaló que debe facilitar la subida de los salarios en un contexto en el que las ventas de las empresas han subido más del 40% y los beneficios, más de un 60%, según datos del Banco de España. La ministra ha asegurado que en un país como España, con salarios "más que moderados", es "imposible" vivir con una inflación superior al 10%. A su juicio, el Gobierno en su conjunto no puede ser "neutral" en este escenario porque eso sería "posicionarse" de parte de una patronal que no facilita una subida salarial que permita hacer frente a una inflación "desbocada" que está haciendo sufrir a muchas familias.

Ante su postura, la ministra de Trabajo ha recibido críticas tanto de la oposición, como de entre las filas de su propio gobierno.

Ribera reconoce que de momento no hay acuerdo

La vicepresidenta ecológica comenta en una entrevista en El Mundo que el salario mínimo interprofesional, va a subir y que, cuando se disponga del dato de inflación de noviembre, se convocará la mesa de diálogo social para abordar su subida. De momento, la Comisión de Expertos para el SMI se reunirá el próximo 2 de septiembre para realizar nuevas aproximaciones.

En cuanto a si será necesario subir el SMI un 10% para que no pierda poder adquisitivo frente a la inflación, la vicepresidenta ha señalado que no es exactamente así como funcionaría, pues la inflación de noviembre, según previsiones de expertos, se situará entre el 7% y el 8% y luego habría que hacer una media anual. A partir de ahí, ha explicado, se tomará una decisión teniendo en cuenta los criterios marcados en el Estatuto de los Trabajadores: inflación, la participación de los salarios en la renta nacional, la productividad y la situación económica del país. "La propuesta que se haga del SMI tiene que estar englobada en estos cuatro parámetros", ha apuntado.

Díaz ha confesado que cree que no haya acuerdo de todas las partes para el alza del SMI, pues ya la última subida no contó con el beneplácito de la patronal, solo de los sindicatos. A pesar de ello, afirma que ella va a trabajar por el acuerdo, y ha expresado su deseo de que la patronal española sea "próxima a su país y con sensibilidad hacia quienes menos tienen".

La "teórica comisión" estudiará la subida del SMI

La comisión de expertos que estudia cuánto y como debe subir el salario mínimo interprofesional se reunirá el próximo viernes, día 2. Su trabajo será estudiar las distintas variables a tener en cuenta para subir esta renta en 2023, sobre todo, con el objetivo de que el Gobierno cumplan con su compromiso de elevarlo al 60% del salario medio en esta legislatura, a la que solo le queda un año.


La primera de las claves es concretar cuál es el salario medio para saber a qué cuantía se debería llegar como mínimo para cumplir con la promesa del Gobierno de coalición. Y, si este grupo de expertos mantiene las fuentes utilizadas para sus anteriores informes, esa ganancia media se medirá con los datos de la Encuesta Anual de Estructura salarial (que mide las retribuciones de la industria, la construcción y los servicios). Los últimos datos que usaron los expertos para recomendar una senda de incremento del SMI fueron los de 2018, según los cuales en 2023 el salario mínimo tendría que situarse en 1.049 euros al mes en 14 pagas (14.686 euros anuales). Eso exigiría un incremento de la actual cuantía (1.000 euros al mes, 14.000 anuales) del 4,9%.
Sin embargo, en el Ministerio de Trabajo, distintas fuentes consideran que esta cuantía fijada por los expertos en junio de 2021 es demasiado baja, precisamente porque para llegar a ella se usó el dato de salario medio de 2018 “que ha quedado totalmente desfasado”, indican, al tiempo que apuestan porque se utilicen los datos más actualizados. Así, después de esa encuesta, el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado otras dos: la de 2019 y la 2020. Sería, por tanto, esta última, la más actualizada como referencia del salario medio.
Según esto, la ganancia media por trabajador al año más actualizada en España ascendería a 25.165,51 euros al año, un 4,8% más que el sueldo medio de 2018 utilizado para fijar el aumento recomendado para 2023. Por tanto, la ecuación es sencilla: el 60% de dicho salario medio sería 15.099 euros al año, o 1.078 euros al mes en 14 pagas. Esto exigiría un incremento de 78 euros mensuales respecto al actual salario mínimo, lo que supondría un incremento del 7,8%. Ya de por sí se trataría de una fuerte subida 2,5 puntos superior a la aplicada el pasado enero y que algunas fuentes de la Administración no descartan a fecha de hoy.

Pero, además, si existiera alguna tentación de aplicar incrementos inferiores a ese, la propia vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, hizo el jueves pasado unas intencionadas declaraciones públicas, advirtiendo que el Gobierno “dirá” a la comisión de expertos que “más allá del 60% del salario medio” que debe representar el nuevo salario mínimo, deberán tener en cuenta el elevado nivel de los precios (10,8% en julio y la previsión media anual está actualmente cercana al 8%). Es más, Díaz apuntó incluso dónde está recogido esta referencia a los precios: en el artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores donde se señala la inflación como una de las cuestiones que se deben de tener en cuenta para revalorizar el salario mínimo –junto a la participación de la renta salarial en el PIB, la productividad y la situación económica–.
Sumando ambas cuestiones se deduce que el incremento del SMI por el que podría apostar de partida el Ministerio de Trabajo rondaría el 8%; si se tiene también en cuenta que el incremento del 10% hasta los 1.100 euros al mes exigido también esta semana por el sindicato UGT es visto como demasiado alto por parte de las fuentes consultadas.

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