SEGÚN LA OCDE

Las cuentas de Escrivá no salen

08 de diciembre de 2021

La OCDE critica que España haya abandonado un ajuste automático del sistema de pensiones como era el factor de sostenibilidad para sustituirlo por el llamado mecanismo de equidad intergeneracional que ni siquiera equivale a los costos de indexar las pensiones a la inflación.

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Explica que el mecanismo de equidad intergeneracional, que supone un aumento de las cotizaciones (de 0,6 puntos) durante un periodo de diez años para afrontar el aumento del gasto por la jubilación de las generaciones más numerosas del "baby boom", se estima que permitirá recaudar en todo ese tiempo un 2,3% del producto interior bruto (PIB). El problema es que al mismo tiempo la Comisión Europea ha calculado que solo la indexación de las pensiones a la inflación, que sustituye en la nueva reforma al mecanismo de revalorización de Rajoy, supondrá un sobrecosto anual equivalente al 1,4% anual del PIB en 2030 y del 2,6% del PIB también anualmente desde 2050.

El responsable del estudio, Boulhol, pone el acento en que el mecanismo de equidad intergeneracional "da un poco de oxígeno a corto plazo, pero no está a la altura del problema de largo plazo" del sistema, y eso significa que "harán falta nuevas medidas". "En el horizonte de 2040-2050 hay un problema de recursos" por el rápido envejecimiento de la población en España y eso requiere "medidas estructurales". El principal defecto es que ahora se está haciendo una propuesta "a medio plazo y no se dice lo que ocurrirá después".
España forma parte de una minoría de países en la OCDE (un tercio del total) que no disponen de un mecanismo automático de ajuste y que, según los autores del informe, "ponen a resguardo las pensiones de las incertidumbres y son menos erráticas, más transparentes y más equitativas entre generaciones que las modificaciones discrecionales".
"Los mecanismos de ajuste automático -subraya- presentan la ventaja de definir la dirección que deben tomar los regímenes, sabiendo que un cambio de orientación exigirá al menos explicaciones y pondrá en evidencia los compromisos".

Reconoce que el factor de sostenibilidad que se contemplaba en la reforma de 2013 (aunque nunca llegó a entrar en vigor) funcionaba como ajuste automático pero presentaba un doble problema. El primero es que, como quedó patente en 2019 cuando el Ejecutivo de Pedro Sánchez decidió suspenderlo, se instauró sin el consenso que hubiera sido necesario para que un dispositivo de este tipo pudiera perdurar, ya que ni los sindicatos ni la izquierda (entonces en la oposición) dieron su visto bueno. Además, califica de "cuestionable" el índice de revalorización de las pensiones que puso en marcha el Ejecutivo de Rajoy, y que se tradujo en una pérdida de poder adquisitivo en 2017 y 2018, ya que tenía un impacto sobre los jubilados cuando ya poco podían hacer para aumentar sus ingresos, por ejemplo trabajando más.

Pensiones más generosas que el resto de vecinos de la OCDE

El documento explica que los ingresos de los mayores de 65 años equivalen en torno al 96% de los ingresos medios del total de la población, lo que supone ocho puntos porcentuales más que en el conjunto de la OCDE. Además, en España esta ratio ha crecido en 11 puntos respecto al año 2000, lo que significa que los ingresos de los mayores han crecido a una mayor ratio que los de los demás.

La OCDE considera que este incremento se debe en gran parte a que el gasto en pensiones por jubilado ha crecido a un ritmo mucho mayor que el salario medio. En este sentido, aunque los cambios demográficos han registrado un decalaje con respecto al resto de países de la OCDE, el envejecimiento "se acelerará ahora a un ritmo muy rápido, poniendo una fuerte presión en la sostenibilidad financiera", ha alertado el organismo. En su análisis comparado, la institución con sede en París considera que las condiciones para lograr una pensión completa de jubilación son "laxas" si se comparan internacionalmente. Mientras que en 2027, un trabajador se puede retirar a los 65 años con una pensión completa si ha cotizado 38,5 años, en Francia hacen falta 43 años cotizados, mientras que en Alemania son necesarios 45 años.

Además, la OCDE ha puesto el acento en que en la mayoría de países se tiene en cuenta el total de la carrera laboral para calcular la pensión. En la UE, solo Francia, Eslovenia y España emplean un horizonte temporal de 25 años o menos.

Los sistemas de pensiones tienen pocas alternativas

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos ha alertado de que los sistemas de pensiones a nivel global tendrán que elegir entre incrementar las cotizaciones de los trabajadores, elevar la edad de jubilación o reducir las pensiones para su mantenimiento, según se desprende del informe bienal 'Pensiones de un vistazo', publicado este miércoles.

"Poner las pensiones en un rumbo sólido para el futuro requerirá de dolorosas decisiones políticas: o pedir que se pague más con las cotizaciones, trabajar más [años] o recibir pensiones más bajas. Pero estas decisiones también serán dolorosas porque las reformas de las pensiones están entre las más contenciosas, menos populares y potencialmente peligrosas", ha indicado la OCDE en el documento. Estas recomendaciones son a nivel general para todos los miembros que conforman la OCDE, pero no se refieren a ningún país en concreto. El organismo ha recordado que, aunque todos los esfuerzos políticos hayan estado enfocados en la pandemia los dos últimos años, "el desafío a largo plazo para las pensiones sigue siendo proporcionar pensiones financiera y socialmente sostenibles en el futuro".

En el contexto de la pandemia, la institución con sede en París ha destacado que los pensionistas no hayan sentido el impacto económico de la pandemia en sus ingresos, aunque ha alertado de que los sistemas de pensiones en sí se han encontrado con nuevas "presiones financieras" como resultado de las menores contribuciones. En cualquier caso, la OCDE también considera que este impacto puede ser de corto recorrido si la recuperación económica observada en la mayoría de países en los últimos meses se sostiene en el tiempo. De igual forma, la principal receta que considera la OCDE es que los países incorporen soluciones a los desafíos "más urgentemente estructurales" para los sistemas de pensiones como parte de sus planes de recuperación nacionales. En este sentido, los estabilizadores automáticos deberían ser una "herramienta esencial".

La OCDE ha alertado del impacto que supondrá el envejecimiento de la población sobre la "sostenibilidad financiera" del sistema de pensiones español, según se desprende del anexo para España del informe bienal 'Pensiones de un vistazo'. El documento explica que los ingresos de los mayores de 65 años equivalen en torno al 96% de los ingresos medios del total de la población, lo que supone ocho puntos porcentuales más que en el conjunto de la OCDE. Además, en España esta ratio ha crecido en 11 puntos respecto al año 2000, lo que significa que los ingresos de los mayores han crecido a una mayor ratio que los de los demás. La OCDE considera que este incremento se debe en gran parte a que el gasto en pensiones por jubilado ha crecido a un ritmo mucho mayor que el salario medio. En este sentido, aunque los cambios demográficos han registrado un decalaje con respecto al resto de países de la OCDE, el envejecimiento "se acelerará ahora a un ritmo muy rápido, poniendo una fuerte presión en la sostenibilidad financiera", ha alertado el organismo.
En su análisis comparado, la institución con sede en París considera que las condiciones para lograr una pensión completa de jubilación son "laxas" si se comparan internacionalmente. Mientras que en 2027, un trabajador se puede retirar a los 65 años con una pensión completa si ha cotizado 38,5 años, en Francia hacen falta 43 años cotizados, mientras que en Alemania son necesarios 45 años. Además, la OCDE ha puesto el acento en que en la mayoría de países se tiene en cuenta el total de la carrera laboral para calcular la pensión. En la UE, solo Francia, Eslovenia y España emplean un horizonte temporal de 25 años o menos.

El 'think tank' de los países desarrollados también ha puesto de manifiesto que la derogación del factor de sostenibilidad ha provocado que la tasa de sustitución de las pensiones haya crecido hasta el 89%, frente a la media del 62% de la OCDE. "Esta elevada tasa de sustitución será elegible a los 65 años, mientras que el mismo nivel requería trabajar hasta los 69 años en Países Bajos, Italia tendría un 82% a los 71 años y Dinamarca, un 84% a los 74 años", ha destacado la OCDE.
El organismo también ha ejemplificado que la derogación del índice de revalorización de las pensiones y el factor de sostenibilidad y su sustitución por la indexación al IPC y por el mecanismo de equidad intergeneracional, respectivamente, "ilustran que una política consistente en el tiempo requiere de amplios consensos políticos antes de su implementación".

 

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