RIBERA LA OCURRENTE: quiere poner peajes en las grandes ciudades:

26 de noviembre de 2021

Con el decidido paso hacia la implantación de un sistema de peajes en todas las autovías españolas para 2024, el Gobierno ahora ha desvelado su intención de extender este pago también a las vías urbanas. Su llegada a las grandes ciudades, bajo la consigna "quien contamina, paga" que no ha hecho más que echar leña al fuego de la polémica sobre la pérdida de gratuidad de las infraestructuras españolas.

Compartir en:

Si ya de por sí la polémica estaba servida en el duelo entre los conductores y el Gobierno, por el anhelo de instalar un sistema de pago en la red de carreteras del Estado, la última medida sobre la mesa del Ejecutivo crea un peligroso precedente de cara a la movilidad del futuro. En concreto, pagar también por acceder a determinadas zonas de algunas ciudades, en un plan que imitaría un modelo que ya existe, por ejemplo, en Londres.

Así lo ha desvelado el informe 'Directrices para la creación de zonas de bajas emisiones' que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha creado en los últimos meses. Un documento en el que, entre otros asuntos, se recoge la idea de un peaje para disuadir de la entrada a las ciudades de vehículos privados.

Reconociendo este plan como "efectivo para estimular el cambio modal y reducir el volumen de tráfico", la cartera que lidera la vicepresidenta tercera Teresa Ribera pone como fecha de la instalación 2023. Es decir, en algo menos de dos años, cuando el Gobierno contempla tener para entonces una zonas de bajas emisiones (ZBE) en urbes de más de 50.000 habitantes para potenciar la reducción de emisiones contaminantes.
Además, la nueva Ley de Cambio Climático considera que con esta medida "traduciría los impactos negativos del automóviles a términos económicos claramente perceptibles para la ciudadanía". Es decir, una idea que ayudaría a "generar un flujo de ingresos económicos constante" que iría directo a sufragar mejoras para la movilidad peatonal, ciclista y de transportes públicos.

No sin una gran polémica, por lo que supondría de coste para los millones de conductores que diariamente transitan las grandes ciudades, el Gobierno no ha hablado de cuantías determinadas ni se ha adentrado más en el sistema, como sí ha hecho con los peajes de las autovías. Eso sí, como modelo tiene los ejemplos de Londres, Estocolmo, Milán o Gotemburgo que ya llevan años bajo un aparato similar.
Según un estudio de Idencity, en estas ciudades la imposición del peaje para entrar en zonas contaminantes ha reducido la congestión del tráfico entre un 12 y un 34%, con un incremento del transporte público en un 5,57%. En el caso de la capital británica, las 'Ultra Low Emission Zone' (Zona de Emisiones Ultrabajas) tienen un cargo de 12,5 libras diarias (casi 15 euros) para poder circular de formar ilimitada por el centro de Londres entre las 7:00 y las 22:00.

Por ahora solo una idea trasladada a un texto oficial, el sector automovilístico ya se está moviendo con el fin de poner sobre la mesa todos los pros y todas las contras que esta idea acabaría ocasionando. "El que contamina, paga" con el que el Ejecutivo está esgrimiendo las últimas medidas que, no en vano están generando grandes polémicas entre los conductores habituales.

Compartir en:

Crónica económica te recomienda