La explicación de las cesiones serían complicadas si estuviésemos ante un Gobierno democrático

Bajada de pantalones presupuestaria

30 de octubre de 2021

El Gobierno de coalición ha logrado la renuncia de ERC y PNV a bloquear los PGE con sendas cesiones iniciales que dejan la credibilidad gubernamental por los suelos. Aunque el Ejecutivo ya contaba con la oposición frontal de PP, Vox y Ciudadanos, el hecho de que el jueves se sumaran Junts y la Cup había elevado la presión a la espera del pronunciamiento de los nacionalistas vascos y de Esquerra.

Compartir en:

Finalmente, el PNV ha anunciado que ha alcanzado un acuerdo con el Ejecutivo y que no presentará enmienda a la totalidad del Presupuesto a cambio de lograr la gestión integral del ingreso mínimo vital (IMV). El compromiso, ha detallado el portavoz de los vascos en el Congreso, Aitor Esteban, se ha alcanzado con el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, despejando la posibilidad de que el PNV abogará por la devolución de las cuentas.
Otro tanto ha hecho, al filo de la hora límite, ERC, que había reunido a su ejecutiva este viernes para terminar de fijar posiciones. La cuota de producción catalana que el Ejecutivo exigirá a Netflix ha sido uno de los puntos centrales del pulso mantenido con el Gobierno, al que había puesto en guardia al redactar una enmienda a la totalidad. Las conversaciones, finalmente, han llegado a buen puerto.

“Hemos alcanzado un acuerdo para que ERC no presente una enmienda a la totalidad a los Presupuestos Generales del Estado”, ha anunciado en rueda de prensa el portavoz de Esquerra, Rufián. “Planteábamos dos condiciones. La primera, por una cuestión de credibilidad, cumplir con lo que no se había cumplido de los Presupuestos del año pasado”, ha explicado, detallando que se trataba de las becas (de las que se transferirán los 18 millones de euros que restaban); se avanzará en la gestión catalana del ingreso mínimo vital y la inversión en cooperación para soportar un corredor humanitario. El frente de batalla, en todo caso, ha estado en la ley audiovisual presentada por el Gobierno. ERC venía pidiendo una cuota mínima de producción en catalán para las plataformas que se implantan en España, como puede ser Netflix. Finalmente, se ha fijado incluir un mínimo de producción en catalán que se cerrará antes del 31 de diciembre, y cuyo porcentaje decidirá ERC, ha aseverado Rufián, cuantificando en 26.000 los puestos de trabajo dependientes.

Por su parte, EH Bildu ha renunciado a bloquear la tramitación de las cuentas, mientras que el Ejecutivo aspira a lograr el apoyo de socios habituales como Compromís, Más País, Nueva Canarias, BNG, el Partido Regionalista de Cantabria y Teruel Existe.

Superada esta fase, las cuentas pasarían al proceso de tramitación en el que los distintos grupos prometen negociar su apoyo definitivo en función de las enmiendas concretas que prevén presentar. “Esto es solo una primera fase, queda una segunda fase que son los Presupuestos en sí. Nosotros tenemos una serie de reivindicaciones que no haremos públicos”, ha anticipado Rufián en referencia a las enmiendas parciales que tratará de incluir durante la tramitación de las cuentas.

 

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda