SANCHEZ SE APUNTA A SU PECULIAR PROTECCIÓN DEL CIUDADANO

Nueva lluvia de millones en ayudas contra la crisis energetica

13 de octubre de 2022

• BCE: no ayudara a los países que no controlen el gasto • El equilibrio seguridad/cambio climático resultara clave • Evitar la paradoja de las renovables a medio y largo plazo • Calviño pide esfuerzos para acelerar una Europa verde

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El presidente del Gobierno ha anunciado que en el Consejo de Ministros del próximo martes se aprobará un nuevo paquete de medidas de cara a reforzar la protección de los ciudadanos. Las medidas suponen la movilización de alrededor de 3.000 millones de euros y se protegerá con ellas al 40% de los hogares.

Entre ellas, se incluye reforzar el bono social eléctrico, con lo que se pretende beneficiar a 1,3 millones de hogares, incrementando un 15% la cantidad de energía con derecho a descuento y aumentando el porcentaje de descuento hasta el 65% para ciudadanos vulnerables y hasta el 80% para vulnerables severos.
Sánchez también ha informado de la creación temporal de una nueva categoría de consumidores eléctricos con derecho a un descuento del 40% en sus facturas para aquellos hogares trabajadores con bajos ingresos. El objetivo de esta medida es llegar a proteger a 1,5 millones de hogares adicionales.

Se reforzará además durante 2022 y 2023 el bono social térmico para los hogares vulnerables duplicando el presupuesto. Esto permitirá ampliar el importe de la ayuda mínima a 40 euros. Se duplicará también el importe de la ayuda media hasta aproximadamente 375 euros por hogar. Por último, el presidente del Gobierno ha detallado que se creará una nueva tarifa regulada (TUR) para las comunidades de vecinos con calderas centralizadas de gas natural, con el objetivo de que se limite hasta finales de 2023 el incremento trimestral de los precios, como ocurre ahora con las tarifas reguladas existentes. Esta medida estará destinada a 1,7 millones de hogares que cuentan con calderas de gas comunitarias y permitirá que su factura se reduzca a más de la mitad de lo que pagaría con las condiciones de mercado actuales.
Con medidas como la reducción de impuestos o la llamada 'excepción ibérica', el Ejecutivo ha ahorrado 35.000 millones, casi el 3% del PIB, a los consumidores desde junio de 2021, según ha expresado Sánchez, que ha destacado que las facturas eléctricas de los hogares son un 33% más bajas y las de gas, un 50% menores de lo que serían sin las medidas aprobadas. A su vez ha recordado que la gasolina y el diésel tienen un descuento de 20 céntimos por litro y que la bombona de butano tiene el precio congelado.


BCE: no ayudara a los países que no controlen el gasto


Según ha señalado Arce, director general de Economía del BCE, en la jornada Los retos presupuestarios y fiscales organizada por la Asociación de Periodistas de información Económica (APIE), el BCE no ayudará a los que no tengan rigor en sus políticas fiscales y de gasto. Así lo ha advertido Óscar

 

Preguntado por los requisitos del Mecanismo Antifragmentación que ha puesto en marcha el Banco Central y sobre cómo se tendrán en cuenta medidas como la indexación de la subida de las pensiones al IPC que ha aprobado el Gobierno de Pedro Sánchez, Arce ha dicho que en el Instrumento antifragmentación hay una "elegibilidad clara: se tienen que dar "condiciones claras en términos de estabilidad macroeconómica y de la sostenibilidad de las finanzas públicas y de calidad de las políticas económicas". El órgano de gobierno del BCE analizará estos requisitos "de manera autónoma y soberana", ha subrayado Arce, y dictaminará "si un país cumple con la elegibilidad". Se trata de un mecanismo "plenamente operativo, disponible para cuando se plantee", ha añadido. El director general de Economía del BCE ha alertado de que el Banco Central "esta monitorizando todas las decisiones de todos los Gobierno europeos". Arce ha reiterado la intención del BCE de acometer más subidas de los tipos de interés en la zona del euro para frenar la escalada de la inflación.

Al ser preguntado también por las medidas de los países para paliar los efectos adversos de la inflación, Arce ha comentado que "está plenamente justificada la acción presupuestaria, pero esas actuaciones en materia de política fiscal deben ser lo más focalizadas posibles, dirigirse a aquellos colectivos que encaren la situación desde posición más vulnerable, en aras de un uso eficiente de los recursos públicos y preservar la sostenibilidad de las finanzas públicas".

Ralentización del empleo en Europa
Arce aprecia "ciertos signos de ralentización en el progreso de creación de empleo" en la zona euro. Se ha referido a la tendencia que observa en los PMI, que aún están en terreno positivo pero con tasas cada vez más modestas. De hecho, en el caso concreto de la construcción, el empleo ya está "en un territorio contractivo", ha apuntado.
También ha apuntado que otros indicadores como las vacantes dan una visión más positiva, aunque en todo caso cabe esperar que en un contexto de desaceleración económica se produzca una cierta desaceleración del flujo de empleo.

Una inflación "muy alta" hasta 2024
Respecto a la inflación, ha constatado que está a "niveles muy elevados, mucho más lejos de lo que nos gustaría estar", con un periodo por delante no demasiado breve de inflación subyacente relativamente elevado. De esta forma, el BCE espera que siga elevada en lo que resta de este año y "cierta moderación en 2023", aunque todavía "en niveles que serán muy altos".
En su opinión, "solamente al final del horizonte de proyección, en 2024, cabe esperar que volvamos a niveles de inflación más coherentes con el objetivo de medio plazo del BCE del 2%". No obstante, Arce ha recalcado que "el mensaje importante es que hasta el momento no estamos viendo signos claros de desanclaje de las expectativas de inflación a medio plazo".

Los salarios subirán un 5% en 2023
En cuanto a los salarios, el BCE presta "mucha atención" a la negociación entre empresarios y sindicatos y asegura que, en el conjunto de la zona euro, se percibe "una aceleración en el último año como consecuencia, fundamentalmente, del mayor tensionamiento del mercado de trabajo". Aún así, de momento, las tasas de crecimiento están todavía entre el 2% y el 3%, según Arce, quien las ha comparado con las de EEUU, donde esa tasa se sitúa ya en el entorno del 7%. "Los salarios están creciendo con mucha más intensidad en EEUU que en Europa", ha apuntado. No obstante, también ha advertido de que "los riesgos de que se produzca una aceleración en esta subida de salarios están ahí y eso daría lugar a una dinámica inflacionaria más persistente". Para el próximo año el BCE ya plantea un alza de la compensación por empleado del 5%, impulsada también por la subidas en los salarios mínimos muy importantes en algunos países como Alemania, donde se va a acometer una subida próxima al 20%.

Finalmente, por el lado de los márgenes empresariales, el director general de Economía del BCE ha apuntado a la heterogeneidad por sectores, con comportamientos más dinámicos en unos que en otros. En todo caso, es necesario analizar la evolución de estos componentes con una visión temporal amplia, pues todavía tienen impacto algunas de las medidas puestas en marcha durante la pandemia. "A futuro, en un contexto de encarecimiento de financiación y empeoramiento de la demanda, no me extrañaría q viéramos un comportamiento más errático", ha sentenciado.


El equilibrio seguridad/cambio climático resultara clave


Capgemii ha publicado la 24ª edición de su informe anual, el Observatorio Mundial de los Mercados de la Energía (WEMO), y según el documento es urgente encontrar un equilibrio entre dos tareas de obligado cumplimiento: la seguridad del suministro energético asequible y la lucha contra el cambio climático.

El WEMO de este año analiza cómo es posible lograr este equilibrio mediante la combinación de acciones a corto plazo y decisiones a largo plazo sobre la reforma del diseño del mercado energético, la sostenibilidad del suministro de energía y las condiciones de financiación favorables para las inversiones verdes a largo plazo.

Las principales observaciones y recomendaciones del informe son:

Afrontar la crisis energética con la reducción de energía y el almacenamiento de gas a corto plazo
Tras la invasión rusa de Ucrania, el riesgo que representa la dependencia europea del gas ruso a largo plazo ha llegado a un punto crítico. La dependencia del gas ruso en Europa, especialmente en Alemania, se ha agravado en las dos últimas décadas por la reducción de la producción europea de gas y el aumento de su consumo. Esto se ha visto acrecentado aún más por la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para avanzar en los objetivos de conseguir cero emisiones netas, el cierre de las plantas nucleares tras el incidente de Fukushima y otras consideraciones económicas.
Actualmente, con la retirada forzosa del gas ruso en Europa, la seguridad del suministro de gas durante el próximo invierno dependerá de tres factores: el llenado de las instalaciones de almacenamiento de capacidad (la legislación de la UE ha dictaminado que los sitios de almacenamiento de gas deben llenarse al menos al 80% de su capacidad antes del 1 de noviembre de 2022, incluida la instalación de Rehden); la identificación de los flujos de importación de gas; y, sobre todo, la efectividad de las campañas de reducción de energía. Los incentivos para el ahorro de energía, que ya se han puesto en marcha en muchos países europeos, tienen el potencial de producir un cambio significativo.

Evitar la paradoja de las renovables a medio y largo plazo

Según los nuevos planes de la UE para acelerar el despliegue de las energías renovables con el fin de lograr la independencia del suministro ruso y la electrificación de la economía, se necesitarán 210.000 millones de euros adicionales para la inversión en energía de aquí a 2027. Actualmente, las tecnologías eólica y solar son las soluciones más optimistas. Según Lewiner, Asesora Senior de Energía y Utilities de Capgemini: “Es necesario alcanzar un cuidadoso equilibrio. Esto significa apostar por soluciones a corto plazo, como la solar y la eólica, mientras que a largo plazo hay que construir grandes centrales nucleares de tercera generación o SMRs en países que puedan desarrollar estos programas. Tenemos que ser realistas sobre las soluciones emergentes y el impacto que pueden generar. Por ejemplo, por razones económicas y técnicas, el hidrógeno no está en vías de cumplir su función de alcanzar cero emisiones netas para mediados de siglo. Por tanto, el hidrógeno verde debería reservarse para las industrias en las que es difícil reducir el CO2".

De las soluciones renovables disponibles, la solar tiene un potencial de crecimiento significativo debido a los avances con materiales y métodos innovadores para maximizar la energía solar, como las células bifaciales, las lentes integradas y los paneles solares invertidos, que pueden generar electricidad durante la noche. Además, los emplazamientos solares también son más atractivos para las comunidades locales en comparación con los eólicos. Sin embargo, actualmente el 75% de todos los paneles solares fotovoltaicos (PV) llega a la UE desde China, lo que ha provocado, durante la última década, el declive de la producción fotovoltaica nacional por parte de la UE. Según el Observatorio, Europa debe prestar atención y no sustituir la dependencia del gas ruso por una dependencia de otros países como China, para componentes clave de la transición energética como los paneles fotovoltaicos o las tierras y metales raros. Los gobiernos europeos deben crear las condiciones técnicas, financieras y normativas adecuadas para desarrollar industrias críticas nacionales de alto nivel, como la producción de paneles fotovoltaicos y baterías, para recuperar la soberanía. Además, se debería acordar una intensa reforma del mercado eléctrico para fomentar las inversiones en generación de bajas emisiones de carbono.

Mientras tanto, la energía nuclear está experimentando un renacimiento, ya que es reconocida como una fuente de energía doméstica fundamental para la descarbonización de la electricidad y la estabilidad de la red eléctrica, y en un corto plazo de tiempo, países como Alemania y Bélgica deberían mantener abiertos los reactores existentes. Según el informe, a medio plazo, los gobiernos de Reino Unido, EE.UU., Japón, la UE y China deberían continuar construyendo centrales nucleares, mientras que los sistemas de retribución a largo plazo para la electricidad nuclear deberían implementarse para alentar a los actores privados a invertir en esta industria.

La crisis energética también ha provocado un retraso en el cierre de los productores de carbón, lo que aumenta las emisiones de CO2. Las tecnologías de Captura, Uso y Almacenamiento de Carbono (CCUS) son una herramienta esencial para la gestión de estas emisiones y es necesario acelerar la implantación y la inversión en plantas CCUS. En 2021, se anunciaron 97 nuevas plantas de CCUS en funcionamiento; Estados Unidos y Europa representan las tres cuartas partes de los proyectos en desarrollo. La inversión debe continuar, ya que la capacidad de captura de carbono debe aumentar de aquí a 2030 para alinearse con el objetivo de cero emisiones netas para 2050; en 2021 la capacidad anual de carbono solo alcanzó 40 MtCO2.

Reforzar la apuesta por la acción climática

La disrupción geopolítica ha reforzado la necesidad en Europa de desarrollar energías domésticas como las renovables y la nuclear para aquellos países que puedan llevar a cabo dichos programas. Aunque el uso del carbón ha aumentado, y es probable que las emisiones de GEI en 2022 y 2023 sean mayores que en 2021, hay dos factores que podrían contrarrestar su impacto: en primer lugar, la eficacia del ahorro energético podría tener un impacto significativo en las emisiones de GEI; en segundo lugar, es probable que la desaceleración económica mundial del segundo semestre de 2022 reduzca el consumo de energía y las emisiones de GEI correlacionadas.
A pesar de estas tendencias, la voluntad política para combatir el cambio climático sigue presente y va en aumento por parte de los mayores emisores mundiales, como demuestran iniciativas de la UE como Fit for 55 y REPowerEU, la Ley de Reducción de la Inflación de 430.000 millones de dólares de la administración Biden, y los planes climáticos nacionales actualizados de países como la India.
James Forrest, líder mundial de la industria de Energía y Utilities de Capgemini, explica: “Aunque en los últimos años se ha descuidado la seguridad energética en favor de la lucha contra el cambio climático, la crisis actual ofrece una oportunidad para que los mercados energéticos mundiales y los gobiernos aborden ambas cuestiones de forma simultánea. Al activar soluciones como la reducción de la energía, la solar y la eólica a corto plazo, y continuar con el desbloqueo de los paquetes climáticos más grandes de la historia, podemos lograr un progreso significativo entre estas dos tareas de obligado cumplimiento".

Calviño pide esfuerzos para acelerar una Europa verde

La vicepresidenta aseguró este miércoles que es necesario que Europa acelere la transición hacia una economía verde que permita tener más independencia energética de Rusia y poner fin al "chantaje" de Vladímir Putin. "Tenemos que seguir este camino e independizarnos cuanto antes de esta situación y del chantaje que estamos sufriendo", apuntó en un evento en Washington.


La actual "agresión de Rusia contra Ucrania", añadió, "en realidad nos está diciendo que aceleremos la transición verde". "Esta vez lo urgente coincide con lo importante", agregó. Calviño hizo estas declaraciones en un foro organizado por el Instituto Internacional de Finanzas (IIF) en la capital estadounidense, donde estos días se están celebrando las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM). En un evento previo, la reunión de ministros de finanzas para la acción climática, insistió en que de la misma manera que la pandemia mostró que se necesita acelerar la digitalización, la guerra a las puertas de Europa "nos enseña que necesitamos acelerar la transición energética, tanto por las razones que teníamos hace años, como con motivo de la necesidad de incrementar la autonomía estratégica en Europa". "Estamos ante un desafío multidimensional, un reto tecnológico, financiero, social y político y en ese contexto los ministros de finanzas y economía deben asegurar la estabilidad económica, conteniendo la inflación, apoyando el crecimiento y la creación de empleo y protegiendo a los más vulnerables".

Calviño se encuentra en Washington con motivo de las reuniones anuales del Foro, que ayer publicó sus últimas previsiones económicas que señalan que España crecerá más de lo estimado este año gracias a la recuperación del turismo (el 4,3 %), aunque el año que viene se frenará más de lo esperado (el 1,2 %). Aun así, España seguirá creciendo por encima de la zona euro, que en 2023 solo avanzará el 0,5%, con su principal economía, Alemania, sufriendo las consecuencias de su excesiva dependencia del gas ruso. En 2023 su economía retrocederá el 0,3%, una situación que afectará fuertemente a España, según señaló hoy Calviño.

La evolución de la economía española durante los próximos meses "va a depender mucho de la guerra y de la economía alemana", apuntó. "Llamémoslo como es, Alemania es la economía más grande de la Unión Europea (UE) y es uno de nuestros principales clientes. Las exportaciones españolas son uno de los motores que nos deben impulsar de cara al futuro y, por tanto, es obvio que dependemos de Alemania", explicó. Calviño mantuvo esta mañana de miércoles, contó, un desayuno con el ministro de finanzas alemán, Christian Lindner, quien le aseguró que "están bastante decididos a evitar que se materialicen los peores escenarios". La coordinación europea, agregó, es hoy más fundamental que nunca. "Debemos tomar una serie de medidas para que los europeos se unan en las compras de gas y revisar todo el marco regulatorio para desvincular los precios de la electricidad de los precios del gas".

Además, expuso, es importante cumplir "el desafío" de "lograr el equilibrio correcto entre la política monetaria y fiscal". "Debemos seguir el camino de la responsabilidad fiscal, de reducir los déficits y las deudas para poder ayudarnos a que la política monetaria haga su trabajo de contención de la crisis", puntualizó.

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