DIA DE SANTIAGO

Felipe VI: «España tiene valores”

25 de julio de 2022

El Rey, ha realizado un llamamiento al optimismo, al reivindicar que «España tiene valores, los valores de un pueblo responsable, decidido, fuerte y solidario», que explican por qué «en todo este tiempo no se ha doblegado nuestra capacidad para seguir adelante». Es el tercer año consecutivo, y cuarto en total, en el que los Reyes presiden el acto central del Día de Galicia, el 25 de julio.

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Los Reyes, acompañados por Sus Altezas Reales -las cuales ya habían acudido a la ceremonia en 2021-, han llegado puntuales, a las 12.00, a la Plaza del Obradoiro, donde aguardaban las autoridades y varios centenares de personas que deseaban asistir a la ceremonia civil, celebrada a los pies de la catedral. Don Felipe, Doña Letizia, la princesa de Asturias, Doña Leonor, y la infanta Doña Sofía, acompañados por las vicepresidentas Calviño, y Díaz, han sido recibidos por el presidente de la Xunta y algunas otra autoridades.

El Rey ha dedicado sus primeras palabras de la ofrenda a «transmitir nuestro cariño y apoyo a todas las personas que han sufrido y que todavía sufren las terribles consecuencias de los incendios, que están asolando tantos lugares de España». Don Felipe ha recordado que las personas afectadas por el fuego «han tenido que ser evacuadas de sus hogares», «han perdido sus casas, sus cosechas, sus ganaderías, su modo de vida, la vida misma». «Nuestra condolencia sincera a las familias de los fallecidos en estos momentos de profunda tristeza y consternación».
Sin olvidar que en Galicia, donde han ardido ya más de 32.000 hectáreas en las últimas semanas, se «sabe bien lo que es sufrir el azote de los incendios y también ha padecido de manera intensa esta última oleada de fuego». De nuevo, ha querido hacer llegar la «solidaridad y respeto a todos los afectados», en su nombre y en el de la Reina, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía. Al Apóstol Santiago le ha pedido «la protección de quienes luchan día tras día contra este drama».


El Monarca ha asegurado que «el proyecto europeo conserva intacto su significado, porque somos mucho más que países con intereses coincidentes», «pueblos unidos por un origen y un destino, por valores y principios comunes». Los «valores de la democracia y la cultura» han de estar «en la base de la consolidación de nuestro gran proyecto común», pues sin ellos, ni la economía ni el comercio ni la energía tienen «un sentido profundo». Una defensa que cobra especial relevancia al contraponerse al «horror de la guerra» que sacude el corazón de Europa, cuando la «convivencia (…) parecía asegurada» en el continente: «La paz debe marcar siempre el norte de nuestra brújula. Ahora y siempre».

El conflicto bélico en Ucrania, por la invasión de Rusia, es uno de los motivos, ha proseguido la Ofrenda, por los que «atravesamos un compás histórico en el que los miedos, dudas e incógnitas parecen nublar los horizontes de toda la humanidad». El Rey ha recordado que 2021 «continuó marcado por el dolor que nos impuso una pandemia sin precedentes en nuestra historia reciente». Y que «en este 2022, al contrario de lo que se anhelaba, las incertidumbres permanecen, no solo en el ámbito sanitario, sino también las relacionadas con la paz o con la economía». Una situación de tal «complejidad» que «supone nuevamente un reto colectivo de gran envergadura».Una confluencia de adversidades que han deparado «momentos muy duros en los últimos años», que «nos impactan como sociedad y como personas». Pero España, ha subrayado, los ha afrontado con «entereza». «Nunca nos ha faltado ni ambición ni coraje. Porque España tiene carácter. Y lo ha demostrado a través de su historia, lo demuestra día a día y lo demostrará siempre», ha proclamado.

En gallego, ha remarcado que la «fortaleza» que «impregnó» los caminos que llevan a Santiago, durante siglos, es la que «nos ayuda a afrontar con ánimos renovados las dificultades del presente». Por último, siguiendo este hilo argumental, ha expresado el deseo de que «nuestro país dé los pasos correctos en esta etapa del camino no exenta de obstáculos».

Don Felipe ha tenido también palabras para el Año Santo Xacobeo -en especial, para «el enorme valor material y simbólico del Camino», su «carácter vertebrador» y condición de «primer proyecto europeo común»-, y singularmente para la Ofrenda al Apóstol, enfatizando que «la Corona cumple, en este Día de Santiago, con una tradición muy querida que mantiene desde 1643 (…) y que se adapta a los tiempos sin dejar de respetar y perfeccionar su esencia». Además de reafirmar el «compromiso» con esta celebración, ha trasladado la alegría por volver a Galicia en fecha tan señalada.

Antes de la celebración litúrgica de la Solemnidad del Apóstol Santiago, presidida por el Arzobispo compostelano, Barrio, en la Plaza del Obradoiro ha sonado el Himno de España tras llegar la Familia Real y el Rey ha pasado revista a las tropas, compañía de honores mixta formada por integrantes de la Brilat de Pontevedra y de la Infantería de Marina de Ferrol. El público ha saludado a los Reyes y sus hijas con vivas en esta breve ceremonia civil, que ha culminado con la entrada de la comitiva en la Catedral, en cuya puerta ha recibido el Arzobispo a Don Felipe, Doña Letizia, la Princesa de Asturias y la Infanta Doña Sofía.


Monseñor Barrio, en su respuesta-homilía, ha encomendado a la intercesión del Apóstol Santiago «a todos los pueblos de España y de forma especial al pueblo gallego, a las personas víctimas de la violencia y de las guerras en Ucrania y otros países, y que sufren las consecuencias físicas y morales». «Ojalá que el único humo que vuele a las alturas sea el del Botafumeiro», ha añadido en alusión a los incendios forestales, para, a continuación pedir por «quien perdió su vida» a causa de las llamas, así como «por los que murieron en el mar y por sus familias» -reciente está en la memoria el naufragio del Villa de Pitanxo en Canadá, que se cobró 21 almas. Tras pedir también al Apóstol que conceda «fortaleza, generosidad y constancia» a los gobernantes, ha solicitado para Sus Majestades y la Familia Real la «bendición», por ser «siempre sensibles a todo lo que afecta a nuestro pueblo». El vuelo del botafumeiro, bajo los acordes del himno al Apóstol Santiago, seguido de la Bendición Apostólica, han puesto el broche a la ceremonia.

Una vez concluida la misa solemne, se han desarrollado varios actos nuevamente en el Obradoiro. Tres paracaidistas de la PAPEA, la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire, han descendido sobre la plaza portando, dos de ellos, sendas banderas de España y Galicia. Los Reyes y sus hijas, que han presenciado este espectacular despliegue desde la entrada de la catedral, han procedido a continuación a saludar al equipo de la PAPEA, a participantes en la Ruta Quetzal y también a Manolo Paz, autor de la escultura ‘Bolboreta’ (mariposa, en gallego) ubicada en la plaza central de Santiago de Compostela. Por último, se han trasladado al Pazo de Raxoi para la firma en el libro de Oro de la ciudad, en el despacho de la alcaldía.

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